ENTRE BUEYES NO HAY CORNADAS
Vídeo resumen. Madrid. 22.05.2011
Vídeo resumen de la decimotercera de la feria de San Isidro, en la que Ignacio Garibay ha sufrido una cornada de 25 centímetros en el muslo derecho.
Este torismo sin toros. Este toro light de los que denuncian el toro light. Esta necedad vestida de cárdeno. Este mirar al pasado sin retrovisor. Ni memoria. Este parque jurásico sólo con jurásicos. Este peregrinaje hacia la reliquia impresentable. Esa voluntad comprada para el silencio ante el sin trapío. Esta feria, que puede poner, por fin, fin a la demagogia. Esa vergüenza torera de Garibay. Esa firmeza de Serafín. Ese agua sin pozo de Aguilar. Ese siglo XIX. Ese atraco dominguero del torismo falso. Esa mentira callada ante un público debutante. Ese toro cumbre de Pablo Romero que fue. Ese toro de Pablo Romero que no aparece. Ni se le parece. Esa forma de aprobar una corrida. Ese juzgado de guardia para la policía. Ese bingo luego de línea: ni un toro con trapío.
Fue tarde de suerte. Paradojas de la vida. A la policía o autoridad le hace la vista gorda la policía y/o autoridad. No hay denuncia. Nadie es responsable de este irreprochable bingo de impresentables aprobaciones. Buey no cornea a buey. Más suerte: en medio de los habituales al foro, los del torismo no habrían tenido la desvergüenza de protestar con esas palmas de mentira por tango de guiris. Protestas light para la bravura light del torismo light. Suerte porque este público del domingo es tan nuevo que cree que el sexto toro es oriundo de Pablo Romero. Tuvo hechuras rocieras y pitones sin enseñar. El segundo, devuelto por flojo, parecía un novillo de santacoloma, igual que el tercero, degollado y estrecho. Los dos y más cabían en el cuerpo del cuarto, de unos 700 kilos, cuya cara estaba pegada a un cuerpo desproporcionado. El quinto se pareció más aun toro de lidia. Pero también escaso. De juzgado de guardia. Allí donde los cacos, que vayan las autoridades a poner una autodenuncia.
En condición, regaló unas embestidas el de Nazario Ibáñez, de pinta salpicada, muy fuerte por delante y de sienes estrechas y vueltas. Mansurrón pero pacífico. Muy bien estuvo Garibay con el toro, sobre todo en dos tandas ganándole al toro la vez al dejársela en la cara y toreando muy despacio. Por el pitón derecho el toro la echaba por arriba, pero tuvo aplomo el mejicano y mucho más que decoro. El cuarto barbeó tablas huyendo llevándose de refilón y por los adentros picotazos, no puyazos. Toro descarado, mirón, sin descolgar, con el que se puso serio el torero, firme. Le sorprendió antes de un cite y de un pitonazo lo mandó a rozar el cielo. Qué malo. Y qué calmado el torero antes de pasar a la enfermería con la boca partida y el muslo partido.
Regresado por donde vino el segundo (todos los de Partido de Resina quisieron salir de la plaza) se dejó en el capote el sobrero de Los Chospes, toro bajo que hizo cosas buenas en el primer tercio y al principio de una faena planteada por Serafín Marín en la larga distancia. Buena tanda la primera y la segunda, y partir de ahí, el toro escañó la cara arriba y la raza abajo, metiéndose por dentro. Al entrar a matar, muy por derecho, le cazó el toro por el pecho y se libró de la cornada de purito milagro. Bien el torero con ése y con el quinto, otro manso que no pasó en la muleta, mejor hacia dentro y tirando bala en derrotes hacia las afueras. Mucho rato estuvo el torero, sabiendo que el triunfo era absolutamente imposible.
Tiene buena pinta esta feria. La tiene porque puede poner fin a la demagogia del manso arcaísmo, en medio de la necesidad de una ILP y en medio del camino de la búsqueda del Bien de Interés Cultural para el toreo. Y de cara a la próxima licitación por Madrid. En hablando de elecciones, hago una pregunta sin intención a la clase política que manda, a los señores Pedro Antonio MM y Carlos Abella. ¿Por qué en política la mayoría es la que manda y en el toreo la minoría es la que manda? Este mundo al revés es de una ilógica irreversible. El jurásico es para las películas. Lo añejo para el museo. Y el toreo para los toreros buenos y los toros bravos. Sean los que sean. Pero los que sean, que sean. No más mentiras. No más corridas amparadas por la ley de una autoridad que debería salir de la plaza a la Plaza de Castilla. Allí donde pone ‘Juzgados’ Y autodenunciarse.
| Plaza de toros de Las Ventas. Decimotercer festejo de la Feria de San Isidro. Lleno. Un remiendo de Nazario Ibáñez, noble en primer lugar; otro como segundo de Los Chospes, como sobrero, con movilidad pero a menos, y cuatro más de Partido de Resina, pésimos, de juego y presentación. Ignacio Garibay, silencio tras aviso y ovación; Serafín Marín, vuelta tras petición con algunas protestas y palmas; y Sergio Aguilar, silencio en su lote. |
PARTE MÉDICO DE IGNACIO GARIBAY: Ignacio Garibay fue atendido en la enfermería de una "herida por asta de toro en tercio medio del muslo derecho de 25 centímetros que causa destrozos en músculos tensor, vasto y recto, salida tercio superior. Pronóstico grave. Firmado: Doctor Máximo García Padrós.