CORTANDO EL CUPÓN
Jairo Miguel. Madrid. 09.06.2011
Actuación de Jairo Miguel la tarde de su confirmación de alternativa en Madrid.
Espectáculo de vacio argumento pero mil veces visto en esta plaza. Corrida de notable presencia, de buenas y proporcionadas hechuras que se acaba pronto sin apenas fondo, tres toreros cargados de voluntad y un público sentado en los escaños aburridos y con cara de ‘queremos que se termine pronto’. La tarde plomiza y gris de Madrid, con todos los protagonistas cortando el cupón de sumar una más y mañana será otro día. Película vista y oída. En más de un mes continuado de toros, los festejos de cortar el cupón, se hacen en ocasiones clásicos.
La ganadería de Antonio Bañuelos presentó en Las Ventas una corrida de toros. Una señora corrida de toros. De irreprochable presentación, parejas de tipos y hechuras, el encierro tuvo bien marcadas las líneas clásicas de la ganadería. Incluso los ejemplares más altos de agujas y los más montados, tuvieron cortas manos y buen remate. Mejor por fuera que por dentro, la corrida pecó de poco fondo, de no llegar a romper y de faltarle estilo.
No fue corrida brava ni peleona. Tampoco fue un encierro de molestar a nadie ni de desarrollar otra intención que su escaso carburante. Encierro más deslucido que malo, con un toro que sí quiso perseguir las telas en el último tercio, que fue el sexto. Ése animal sobre el pitón derecho pareció no solo querer desplazarse sino tener una raza que no terminó de explayar y por el lado izquierdo un temple que tampoco terminó de verse, por venirse abajo cuando todo indicaba que podía ser el toro de la tarde.
Le correspondió el sexto a un Jairo Miguel que ha demostrado ser torero de los de seguirle la pista y el rastro. Carente en ocasiones de técnica y con lagunas de colocación, Jairo Miguel sí dejó patente que tiene valor bueno y natural. Y un sentido muy arraigado del temple. Sabe domar y encajarse. No sufre tampoco. Con el sexto abrió labor en los medios, citando de lejos y enganchando por delante para lograr una expresión más abundante del muletazo. Logró sin soltar y bajando la mano, ligar una primera tanda en redondo, tirando del toro con los vuelos. Respondió el toro con carácter hasta que en el siguiente cite, sobre la zurda, se negó. Bien el primer muletazo pero al no repetir, se quedaba descolocado el diestro y no prendía la llama.
Asiento de Jairo Miguel que puso criterio y seguridad en tarde de compromiso para él. Ya con el toro de la confirmación, un animal incierto y con brusquedad en los embroques, el extremeño anduvo esforzado, puesto y digno. Sin opciones pero sin fisuras, Jairo Miguel soportó las indecisiones del toro que parecía venir dormido pero sin previo aviso y previo cite era capaz de pegar un tornillazo defensivo. En tarde de cortar el cupón, la actitud del extremeño fue mucho más que eso. Su intención superó el guión.
Pedro Gutiérrez ‘El Capea’ puso poso en un lote que se quiso mover y lo hizo sin criterio. Cambiando el ritmo su primero, con el que El Capea sacó los brazos de capa en lances de fijar y dibujar. En el quite, tres lances más, con uno de remate, flexionando la pierna que fue singular por el modo y la distinción. Oficio del salmantino, solvencia, dedicación y facilidad en una faena sin brillo pero sumamente segura.
El quinto se movió con la cara alta, haciendo hilo al verse suelto y reponiendo a mitad de cada muletazo. Deslucido el toro que iba y venía con aparente resuello pero sin clase alguna. Sin renuncias de nuevo, El Capea estuvo tesonero y puesto, sacando a escena su buen oficio y su sentido de la superación al darlo todo en una labor que de partida se veía que era de las de cortar el cupón.
Y cortó el cupón Víctor Puerto. Por segunda vez en poco más de un mes, Puerto bajó la persiana a sus dos paseíllos en Madrid. Su primer toro perdió las manos al perseguir los vuelos del primer lance de salida del manchego y se repuso con un movimiento descompensado y descoordinado. Asomó el pañuelo verde, tan amigo de las tardes de cortar cupones.
Corrió turno Víctor Puerto que se encontró con un toro bajo de raza y deslucido al que manejó en una labor hueca y plana. El sobrero de Adelaida Rodríguez salió en cuarto lugar, un toro serio, de seria envergadura y una conducta muy similar al resto de animales en acción. De poco recorrido, quedándose debajo y de embestida corta y áspera. Puerto cortó el cupón con una faena que tuvo buenas pretensiones en la primera tanda pero que vino abajo hasta carecer de brillo. Macheteó por ambos lados. Y concluyó una tarde de las de cortar el cupón. Espectáculo, mil veces visto en Madrid.
| Plaza de toros de Las Ventas. Tercer festejo de la Feria de Aniversario. Un tercio de plaza. Toros de Antonio Bañuelos, muy bien presentados, hondos y cuajados, pero de juego deslucido por su falta de raza. Sólo se salvó el noble sexto. Un sobrero de Adelaida Rodríguez (4º) complicado. Víctor Puerto, silencio en ambos; El Capea, silencio y silencio; Jairo Miguel, que confirmaba alternativa, silencio y aplausos tras aviso. Saludaron en banderillas Ángel Otero, que también destacó en la brega, Lipi y Gregorio Bravo. |