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Crónica de MÓNICA ALAEJOS
TARDE DE PAREJAS
Fandi. Salamanca. 12.09.2011
El Fandi sale en hombros en Salamanca con una corrida de Vellosino.

Y todo porque los lotes y la suerte así lo quisieron y lo que sucedió en la plaza fue más bien para hacerse arrumacos con el de al lado y dejar de prestar atención a una tarde insulsa de contenidos. Buena pareja hicieron los dos más deslucidos que le tocaron a El Cid, también se compenetraron bien los dos mansos de Perera y emparejados salieron los dos manejables de El Fandi, demostrando que las coincidencias en esto de los emparejamientos existen.
Quiso el destino y su propia mano que El Cid, con fama de llevarse los lotes buenos, hoy no tuviese un buen romance y como en una pelea de enamorados los suyos no quisieran ni cogerle el teléfono. En el primero vimos algún lance suelto meritorio porque el toro le dejó repitiendo. Tiró de él en el inicio para sacarlo fuera del tercio y ahí se acabó la historia, cuando dobló las manos. El caso es que el toro la quería pero las fuerzas no le dejaban seguir todo el trazo de la muleta. Se puso gazapón y empezó a quedarse corto. El Cid se alivió y borró su número de la agenda ante las protestas del público. Su otra posibilidad, el cuarto humilló por el pitón izquierdo en el capote. El torero lanceó suave y remató con una bonita media a la cadera. Este ni siquiera le dio la más mínima opción de romance, rebrincado en la muleta se quedó corto hasta pararse. Trató el de Salteras de cambiar la fórmula de la cena con velas por la de los ramos de rosas en otro terreno, pero escarbó, remiso, casi asustándose de los cites y huyendo despavorido a chiqueros.
Como si de una comedia americana se tratase sorteó El Fandi en primer lugar los ingredientes de una bonita historia de amor, esta sin final feliz, ya que aunque quiso matarlo, la espada se lo negó. Flirteó con el toro en el saludo de capa mecido, suave y jugando muy bien los brazos, lo llevó al caballo por chicuelinas ajustadas y lo cuidó mimándolo en banderillas con los capotazos justos. Como en todas las historias de sentimiento se hincó de hinojos al inicio de faena en una declaración de intenciones poniéndole emoción a la historia y el toro, aún con cierta sosería, la tomaba meloso. Terminó de convencerlo dándole distancia y cuando dejó de llamarle por un tiempo poniendo terreno de por medio y dejándosela muy puesta reaccionó con prontitud por el pitón izquierdo. Habilidoso en esto de la conquista, El Fandi aportó recursos de torero hábil y despierto dando una auténtica lección de ritmo y de temple. Arriesgó en el tercer par de poder a poder en el quinto, un toro comodón que quería roneo sin compromiso. Fandi tuvo que hacerlo todo él, a media altura para no violentarlo y con mucha paciencia. Le cambió los terrenos y lo cerró más al tercio para torear la natural por donde llegaron algunos más largos e intensos con la salida a los chiqueros. Tiempos, tandas cortas y un torero incombustible con una capacidad de nota alta.
Los de Perera ni siquiera le dieron opciones de mostrarnos su buen momento mostrando su tendencia a irse desde el primer contacto. Ni rosas ni juguetes, no fueron buena pareja para el torero ninguno de los dos. Al tercero solo lo señalaron con la puya y salió suelto y sin celo de las tafalleras del quite. A base de llamar su atención consiguió el extremeño que el toro se fijase en él por momentos dejándosela puesta y más preocupado en conseguir que no se fuera dándole conversación que en lucir en el discurso, ya con eso tenía bastante. Manseó y se quiso rajar mirando siempre a las tablas. Más de lo mismo en el sexto pero este directamente salía huyendo cuando el torero se dirigía a él, casi se escondía…como cuando te toca el pesado de turno al que no quieres ni ver y pones pies en polvorosa si le ves entrar en el bar. Cuando todo el mundo dio por terminada la tarde llegaron los momentos más interesantes del trasteo en la puerta de chiqueros, una conversación a solas donde toro y torero se aclararon las cosas, alguno de mano baja y trazo más largo para que nadie pudiese decirle después que no estaba interesado de verdad. Y es que hoy… Cupido se hizo el escurridizo.
| Plaza de toros de Salamanca. Cuarto festejo de Feria. Toros de Vellosino. El Cid, silencio y silencio; El Fandi, ovación tras petición y oreja y Miguel Ángel Perera, silencio y silencio. |
FOTOGRAFÍA: SALAMANCA24HORAS
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