HACIENDO CAMINO AL ANDAR
David Mora. Salamanca. 15.09.2011
David Mora corta una oreja en el cierre de la Feria de Salamanca.

Fue la última de a pie del abono salmantino una de esas tardes en las que hubo de todo y en la que David Mora, que se presentaba en la Glorieta, a punto estuvo de abrir la puerta grande. También cortó una oreja el local Juan del Álamo que pisaba su plaza de toros por primera vez en el escalafón superior y Leandro visitó la enfermería tras una labor de mérito con el que menos humilló. Sirvió la corrida de Torrealta con un toro de nota que hizo segundo de la tarde.
David Mora se lució a la verónica con su primero, toreando con gusto y buena técnica, siempre aprovechando la repetidora condición del de Torrealta. Fue muy torero el inicio de faena con la rodilla flexionada, lleno de estética, hondura y mucha cabeza del torero que continuó su labor por abajo en un palmo de terreno en los medios. Adelantó la muleta Mora por el pitón derecho y corrigió en el segundo muletazo de las tandas al natural el defecto del toro de cabecear ligeramente al coger los vuelos. Tras estocada entera paseó el merecido premio. El quinto tomó dos puyazos, entre los cuales, el torero realizó un quite por gaoneras ajustadísimas pasándose al de Torrealta por la barriga. Inició la faena a pies juntos agarrado al estribo para sacar al toro después al tercio y cambiarle los terrenos. Una vez iniciada la faena vimos a un torero firme pudiendo con las embestidas cuando el toro apretaba a las tablas llevando la vibración a los tendidos. De mitad en adelante del trasteo el final de los muletazos perdió hondura y por tanto cierto lustre. La espada dejó el premio en una vuelta al ruedo.
Juan del Álamo anduvo decidido en todo momento con el animal que hizo tercero que salió frío y fue encelándose poco a poco cuando lo fijó a la verónica. El toro tenía las fuerzas justas y perdió las manos por el pitón derecho en varias ocasiones lo que llevó al salmantino a dibujar tandas cortas con la zurda para evitar que se acabase de todo. Lo más templado llegó al natural ya que por el derecho hubo que llevarlo a media altura por la falta de fuerza perdiendo así en profundidad. Mató de estocada entera y paseó un trofeo. Recibió al sexto con una larga cambiada en el tercio seguida de algunos lances de mano baja. El toro tuvo calidad y transmisión en el inicio de faena a pies juntos por alto, pero después no quiso nada por arriba y recortó su viaje. Del Álamo se dio cuenta y de nuevo con la zurda alcanzó los pasajes de mayor nota cuando arrastró los vuelos de la muleta y vació las embestidas. El final, en corto, nos dejó ver a un Juan del Álamo firme, arriesgando en los parones del animal. Fue ovacionado.
El primero de Leandro se quiso ir a chiqueros y se frenó en el capote. Respondió mejor en la apertura de la faena de un inicio flexionado y muy torero del vallisoletano. Le ayudó en las primeras tandas por el pitón derecho la nobleza del animal y compuso la figura con el compás abierto, reposado y hondo. El animal se fue apagando y Leandro regaló a los presentes un final de faena con un cambio de mano lentísimo. El mal uso de la espada le privó de pasear la oreja. Su segundo toro fue el más deslucido del encierro y aunque inició ayudándole mucho a romper hacia delante, el toro dobló las manos en el remate de la tanda por el pitón derecho. Al animal le faltó fuerza y raza, tuvo siempre pocas ganas de colaborar y fue recortando el viaje hasta que se quedó debajo propinándole un puntazo en el escroto del que hubo de ser atendido en la enfermería de la plaza. Leandro tiró del toro, firme y paciente aún a sabiendas de que podía llegar el percance. No humilló nunca. Tras varios intentos con la espada el de Valladolid saludó una ovación.
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Plaza de toros de Salamanca. Séptima de feria. Media plaza. Toros de Torrealta. Leandro, ovación y ovación; David Mora, oreja y vuelta al ruedo y Juan del Álamo, oreja y ovación.
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FOTOGRAFÍA: SALAMANCA24HORAS.COM-MARÍA SILLERO