jueves, 24 de mayo de 2012
Editorial| Entrevistas| Reportajes| Crónicas| Opinión| En voz baja| Fotografía| Televisión |  Toreros| Ganaderías| Plazas de toros| Peñas
 Comparte:

 facebook  twitter       

 Servicios:
 Enviar
 Imprimir
 Entradas
Editorial
¿Recuperar o regresar?

Seguir a Mundotorocom en Twitter

Es la mano y la decisión del hombre quien manda en el campo. El toro que sale a la plaza no lo decide el toro. Lo deciden los que lo crían y seleccionan. Otra cosa es que los que seleccionan el toreo lo hagan mediatizados por dos cuestioneslos dictados del toreo y de los toreros y los del público. Siempre fue así desde que este espectáculo existe. Esa ha sido la evolución del toreo. No se sabe si la más ecuánime ni la más perfecta, pero es la que ha existido. Toreros y públicos hacen al toro y no al revés. Y en ese caminar hay dos cuestiones innegables: una, que el toreo se ha ido haciendo más complejo, más sutil, mas ordenado y más perfecto . Otra, que el toro se ha seleccionado para permitir ese espectáculo descrito, esa lidia y ese toreo perfecto.

Con este toro que deciden los hombres (y que no siempre se encuentra) hay una bravura actual, con su propia definición y, sobre todo, con su propia pauta de conducta. La que ha permito las faenas que podemos recordar a José Tomás, a El Juli, a Manzanares, a Talavante, a Morante…pero también a Paula o a Romero.  ¿Con toros distintos? Si en algunos aspectos evidentes, pero muy iguales en la acción de la mano del hombre.  Si esto es cierto, que lo es, este toro que permite eso y que existan ellos, son los toros con los que el público vive el toreo a través de sus toreros, de sus figuras.

Es evidente que esta forma de torear ha dejado atrás o a un lado aspectos de la lidia. Es cierto. Añorar ciertos elementos y desearlos más evidentes y principales en el toreo actual tiene su lógica. El tercio de varas, por ejemplo. Necesario siempre, a veces trámite, menos lucido y sobre todo, menos espectáculo en detrimento del tercio final. Se puede añorar la preponderancia de este tercio, pero manteniendo la evidencia de que esta añoranza o deseo no puede enfrentarse a los deseos mayoritarios de las faenas y las grandes tardes que se viven y vivirán de la mano de los toreros mencionados y los que vengan. ¿Qué debería ser compatible la fuerza del tercio  que algunos añoran y el tercio de muleta? Si.

Si,  pero.  Seamos claros. La bravura no es que sólo no sea el caballo. Es que hoy, con el toro que sale en tamaño y volumen y con el volumen de caballo y el peto, el bravo de salida tiene casi todas las papeletas para gastarla en ese tercio. Hicimos del toreo una suerte de gigantes. Lo que nunca fue así. Al subir el peso del toro y su volumen subimos el del caballo y se hizo una suerte de volúmenes  y de choque.  Nadie puede negar eso. Ahí están, para los añorantes, los tercios de varas de los 50 y los 60 con el toro y el caballo en otro peso, en otra edad, en otro volumen.  Si queremos eso, regresemos a eso. Pero de verdad.

Se une esto l eterno asunto de  los encastes. Tanto lamento y tanta acusación sin tino. Casi todos los toros fueron de otro tipo, peso y caja no hace tantas décadas. La corrida de santacoloma del fatídico día de Padilla en Zaragoza, ¿en qué se parece a una corrida de santacoloma de sus días de gloria y bravura? En muy poco. Así está. Más próximo: . ¿ en que se parece ese toro a los lidiados por esa misma ganadería  en Granada no hace tantos años, excelentes y bravos y nobles? En la imaginación. Dejemos ya la demagogia de los encastes y hablemos del toro bravo. Sin DNI. Pongamos nombre y apellido a quien decidió subir el tamaño del toro a límites que la mayoría de los encastes no han podido soportar.  De una pantera jamás saldrá el león y de un jabalí un rinoceronte. 

Basta ya de lamentar sobre aquello que es mera demagogia y vamos a ponernos manos a la obra: si queremos rescatar encastes, si aún es posible,  sólo hay una salida . O les permitimos regresar a su tamaño ideal, a su origen de gloria o no hay encaste posible. Muy claro y muy alto: si ese regreso  no hay encastes posibles, hay sólo unos toros parecidos que los recuerdan, pero muy lejos de su bravura, casta, raza y nobleza.  Al toro no pone en acción su historia. Lo pone su bravura y su condición. Su aptitud para la lidia.

FOTOGRAFÍA: TERRES TAURINES

 



  
Festejos Taurinos |  Carteles de Toros |  Escalafón Taurino |  Estadísticas |  El Toreo |  Taurocio |  Agenda Taurina |  Publicidad |  Ferias Taurinas |  Buscador | 
Toreros |  Ganaderías |  Empresarios Taurinos |  Plazas de Toros |  Apoderados |  Aficionados y Peñas Taurinas |  El Toro | 
TV |  Prensa |  Medios |  Periodistas taurinos |  Diccionario Taurino |   | 
Editoriales |  Entrevistas |  Reportajes |  Crónicas |  En voz baja Opinión |  Fotografía |  Televisión |  Toreros |  Ganaderías |  Plazas de toros |  Peñas | 
   Mundotoro TV |  Mundoestribo |  Tauroentrada |  mundotorodemexico.com | 
   Equipo Mundotoro |  Contacto |  Aviso Legal |  Regístrate |  Auditado por OJD y Nielsen |  Mapaweb |  Mundotoro.com página de inicio 
  
Copyright © 2011. Taurocom, S.L. Todos los derechos reservados.
CIF: B-86101045
Registro Mercantil Madrid.
Tomo 28.271 folio 209 sección 8 hoja M509180
Calle Altamirano, nº 37 C.P. 28008 Madrid
Email: redaccion@mundotoro.com - Teléfonos: 91 2961571