mundotoro.com - 13 de julio de 2010 - 'La imagen es lo que queda'
La imagen es lo que queda. Lo que se transmite es lo que retiene la retina y la memoria. Andan los legisladores amenizando el toreo y su imagen para mayores, niños no, que les hieren la sensibilidad la sangre de la violencia. Los toros en horario infantil. Dos falacias. Los toros igual a violencia. Y la denominación de moral administrativa del 'horario infantil'. ¿Cuál es el horario infantil? No existe el horario infantil o adulto, existen infantiles y adultos que ven la tele, y para todos ellos,. La moral, la ética, la imagen, el mensaje, ha de ser el mismo. Por ejemplo, en horario infantil se emitió la final del Mundial. Más infantil que nunca pues ningún niño del mundo con tele dejó de verlo. Y lo que vio fue, en gran parte, violencia consentida, agresiones, patadas. Si llega a ganar el leñador, el que agrede, el mensaje hubiera sido brutal: pega patadas, que puede ganar. Ganar es el mensaje del fútbol, no el propio fútbol.
Más de tres horas permitió una administración de intereses no tan legítimos como la FIFA, administración privada, en horario mundial que no infantil, la imagen de la violencia sin que nadie llamara al orden de la vergüenza al juez Web. La FIFA no quiere que arbitre la tecnología. Necesita del pelito, de la discrepancia, del día después, para ganar dinero. Se entiende. Puede ser un acto innoble para un bien común, espúreo o deshonesto, crear polémica para retroalimentar al fútbol día a día enfrentado a las tribus. Lamentablemente, a veces, es dando esa imagen de que dar patadas y ser violento, es rentable.
En el toreo la imagen también cuesta. El Juli a torear infiltrado con los “güevos” cosidos luego de dar una tarde con un mensaje: entrega, arrojo, riesgo, juego limpio, capacidad. Esa imagen que distorsiona una especie de juez a ayudante de juez, de apellido Usechi, el que aconseja al concejal de turno en Pamplona. Dice Usechi que a El Juli le bastaba con una oreja. Que no tiene duende. Que toreó despegado. Nos preguntamos en que universidad del toreo le han dado el carnet de asesor a tan descerebrado y pintamonas juez de línea. Duende. En Pamplona. Duende. Despegado. No habla de toros, no menciona nada de la lidia, de cómo fue el toro, de que lo dejó sin picar, de que le dio el celo que no tenía y de que le sacó el fondo que no intuía. No. Opina. Del Duende. 
Este amante del Duende en Pamplona lanza ese mensaje para ser aplaudido por una minoría. Por su minoría. Le importa un bledo que 20.000 almas le lleven la contraria, le importa un bledo de cientos de miles de ojos vieran el despojo que hizo. El tiene la razón. El tiene el duende, sabe que es el duende, no hace falta otra cosa que verlo. Es la imagen del duende. Y como no tiene duende de prejuicio a priori, pues una oreja. No le roban a El Juli. Le roban al espectáculo. Le roban la imagen al espectáculo, le roban el mensaje final al espectáculo, le roban, en definitiva, la razon de ser y la capacidad de generar más adeptos al espectáculo. Quizá el duende, en la mente de Usechi, sea un duende antitaurino. Pero ahi lo va a tener mañana. Con un güevo partido.