Una bella paradoja
MUNDOTORO
Madrid (España). Sería una paradoja, algo así como el desierto sirviendo de playa al lado del mejor de los mares o el incendio más brutal convertido en rescoldo de una chimenea. A afición de Cataluña, la más olvidada, la más reducida y condenada al olvido, se está moviendo. Desde Barcelona soplan vientos noticiosos de buena brisa: la formalización de una iniciativa para la futura recogida de medio millón de firmas necesarias para presentar una Iniciativa Legislativa Popular en el Congreso de los Diputados.
Es una idea que viene de allí, desde el lado prohibido y abandonado, que quizá, llegue a conseguir lo que desde este lado no se consiguió: pedir en esa ILP de ámbito nacional la consideración del toreo como Bien de Interés Cultural a través de la Ley de Patrimonio Histórico de los Españoles.
Para este medio de la noticia tiene doble gratitud. De una parte, la más importante, que la sociedad civil, la gente, se ha movido para lograr un fin excepcional. Por otra parte, mucho menos importante, pero gratificante, que la idea del amparo y blindaje de la fiesta de los toros desde una ley estatal visada por la Constitución, la mantuvo mundotoro.com desde que este medio tiene uso de razón, hace once años.
A esa sociedad civil que se está moviendo, recordarles sólo que ya no se puede volver a pescar pescado en las pescaderías, es decir, hay que salir apoyados dentro y fuera. Dentro, el apoyo absoluto de dada institución taurina. Fuera, el apoyo de la masa social.
Sobre todo del aficionado joven, que lo hay. Quizá sea la hora de los jóvenes, ese promedio de edad implicada que hizo que Leonardo Anselmi consiguiera su victoria.