REDACCIÓN
MADRID (España). Hoy, 28 de noviembre, da comienzo la 46 edición de la Feria de
Jesús del Gran Poder de Quito, una de las más trascendentales de la temporada americana y en la que se anuncia un importante elenco de matadores españoles. Antes de que se abran las puertas del Coso de Iñaquito, Juan Fernando Salazar, uno de los empresarios de Citotusa, empresa que gestiona la plaza de Quito, habla para Mundotoro sobre los pormenores de la Feria:
El nivel de la Feria del
Jesús del Gran Poder de Quito, uno de los ciclos más importantes de América, siempre ha sido alto, pero sobre todo en los últimos 15 años se ha revelado como una feria muy estable, en la que siempre han estado presentes todas las figuras del toreo. Además de este planteamiento, ¿se ha revalorizado más este año con los toreros que han crecido en la temporada española?
La feria se comenzó a elaborar con un nivel muy alto y se relanza con el interés de estos toreros, pero que este relanzamiento debe confirmarse en cada corrida con el desarrollo de los toreros.
Se trata, demás, de un ciclo basado en la presencia de dos grandes figuras, que son El Juli y Castella, que repiten dos tardes. También se cuenta con otras novedades muy interesantes como, por ejemplo, Curro Díaz, pero que en general hemos hecho la feria que creíamos que teníamos que hacer.
¿A la empresa le hubiera gustado contratar a alguien que no se anuncia en la Feria?
En absoluto, hemos contratado a todos los que queríamos y creíamos que debían estar, quizá Víctor Puerto, pero sus pretensiones eran absolutamente desmedidas. A buen seguro que ahora mismo está arrepentido de exigir lo que exigió.
Probablemente a la Feria de Quito y a Ecuador en general, lo que le falta, al igual que ocurre con otros países americanos, son nombres, toreros, estrellas. El último gran caso fue únicamente el de César Rincón.
Así es, nadie lo puede negar. Es uno de los problemas que están pasando en América y en particular en Ecuador. Falta ese torero que lleve gente a la plaza y que se hable de él. Ahora hay un novillero, Álvaro Samper, que creo que tiene madera para llegar a ser algo y funcionar. Está cogiendo ambiente entre aficionados y público.