icono-sumario Las veloces reses madrileñas tardaron tan sólo 2 minutos y 20 segundos

Video de la antepenúltima carrera de 2018 en Pamplona I RTVE.ESlinea-punteada-firma1

ISMAEL DEL PRADO > Pamplona

Los toros de Victoriano del Río llevaron a cabo la sexta carrera de San Fermín 2018. Las reses de Guadálix de la Sierra protagonizaron un encierro, como se atisbaba, de gran velocidad -2 minutos y 20 segundos- en el que el primer parte de heridos habla de sólo dos traslados, en el tramo de Teléfonica. Uno de ellos, por un traumatismo craneal encefálico leve, derivado al Complejo Hospitalario de Navarra.

La manada salió muy compacta y reunida de Santo Domingo con el pavimento mojado, ya que comenzó a llover tímidamente cinco minutos antes del comienzo de la carrera. Como una piña se mantuvo hasta prácticamente la curva de Estafeta.

De este modo, se puede hablar de dos carreras en una. Así, los mansos lideraron junto a un toro negro el grupo, nada estirado, en esa primera mitad a velocidad más sostenida. Fijos en la carrera y apenas sin lanzar un derrote ni hacer un feo a los corredores, continuaron en el resto de Santo Domingo y en toda la calle Mercaderes.

A partir de la curva de 90 grados de Estafeta cambió el encierro. El toro negro que comandaba el grupo tomó unos metros de ventaja y realizó el resto de la carrera en solitario. Por detrás, un segundo toro comandó la manada. Así se mantuvo hasta la entrada al coso. Carreras trepidantes en la que aumentó mucho la velocidad como se esperaba de las reses madrileñas. Costaba bastante ‘coger toro’ a los corredores y varios mozos cayeron fruto de ese impulso de los astados, que arrollaron a varias personas.

Ya en el tramo final de Telefónica, los dos primeros toros no realizaron la curva a izquierdas de bajada al callejón y se vivieron momentos de mucho peligro, puesto que se llevaron por delante a varios mozos que se encontraban junto al lado derecho del vallado. Fruto de ese impacto, llegó un tercer toro a la altura de los dos primeros y accedieron al coso -pasando por encima de un mozo- los tres ejemplares juntos por delante de los cabestros. Unos diez segundos después, entraron a corrales los otros tres ‘Victorianos‘ sin plantear dificultades a los dobladores.