icono-sumario ‘Me he ganado estar aquí los años anteriores y si vuelvo a dar los golpes en la mesa de aquellas temporadas… En primavera, volveré a los carteles en España’

icono-sumario ‘Con mi tío Alejandro, la relación es franca, hablamos el mismo idioma: de torero a torero’

icono-sumario ‘En La México tengo que salir a morder el 11 de diciembre, es el cartel perfecto para despedir este 2016’

Silveti511Silveti, a la verónica en el Nuevo Progreso de Guadalajara I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

ISMAEL DEL PRADO > Madridlinea-pie-fotos-noticias

 

 

‘Es en ti la ilusión de cada día’. Decía Pablo Neruda. Diego Silveti lo suscribe. Basta con fijarse en su mirada. Siete años después sigue teniendo intacta, inyectada en sus ojos, esa ilusión de aquel novillero que se plantó en España y se encerró en Sevilla para seguir los pasos de su padre, el Rey David. Aunque en España haya toreado muy poco este año, México es otra historia. ‘Ahora me toca defender mi sitio, el que me he ganado estos años, si vuelvo a dar los golpes en la mesa de las temporadas anteriores… En primavera, volveré a los carteles en España’. La ilusión que no cesa.

‘Estoy contento, porque tengo delante un final de 2016 muy interesante, cargado de alicientes y carteles de la máxima expectación con las principales figuras de aquí y de allí, estoy en todas las ferias importantes y debe ser mi momento, la confianza en mí mismo es máxima y espero que se vea el tránsito de estos últimos meses, creo que hay una evolución que se percibe en el ruedo’, defiende.

Y es que según el propio Diego Silveti su toreo ahora mismo está ‘en una época de transición’. Un cambio que tiene responsable directo: su tío Alejandro. ‘Siempre ha permanecido muy cerca de mí, pero ahora por cuestiones de trabajo se ha podido acercar muchísimo más con el apoderamiento de este otoño y estoy asimilando bastante bien lo que me quiere inculcar, capto su idea y la relación es franca, de torero a torero, los dos hablamos el mismo idioma’, valoró sobre su nuevo mentor al tiempo que ponderó también ‘su trabajo en los despachos, es un gran profesional, se sabe mover muy bien’.

No en vano, Silveti tendrá ocasión de demostrar todo pronto. Muy pronto. Juriquilla espera el viernes. Mano a mano de altos vuelos con Roca Rey. Después, el fin de semana siguiente, dos platos fuertes. San Luís de Potosí y Monterrey. Pero, el bocado más sabroso llegará el 11 de diciembre: La México. ‘Roca Rey está arrasando por dónde va y El Payo es otro torero que tiene mucho cartel en mi país… Es un cartel perfecto, de primera línea, por eso, tengo que salir a morder’.

‘Es el cierre de año ideal para corroborar todo lo que acabamos de charlar, demostrarlo con hechos, porque, si lo que pasa en La México siempre marca mucho la temporada de un torero mexicano, en mi caso concreto, lo que suceda el 11 de diciembre es fundamental para mi temporada, crucial’, advierte cargado de una ‘responsabilidad enorme’, pero que ‘no preocupa’.

‘No me da miedo, porque igual que no ha sido un buen año mío en Europa y soy consciente de que ha habido compañeros que lo han hecho mejor y se han ganado los contratos… Ahora, toca jugar el partido en América, y aquí, el que se ha ganado eso mismo los años anteriores he sido yo, así que me toca defender mi sitio, no dejar que me lo arrebaten, y lo haré con uñas y dientes cada paseíllo’, avisa convencido. Sin titubeos.

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‘TENGO UN CARIÑO ENORME A ESPAÑA’

De pasada, pero lo mienta. No se dio bien España. Sólo tres paseíllos: ‘Madrid y poco más… Hay que aceptar cómo está la situación en el país, se dan menos festejos y otros arrearon más, pero espero más del futuro, creo que ahora es mi oportunidad para voltear esa dinámica, porque todas las miradas de allí están fijas aquí’

‘Le tengo un cariño enorme a vuestro país, me fui enseguida allí hace siete años para convertirme en lo que quería ser y soy, viajé con esa inocencia del muchacho, con toda la frescura e ilusión del que empieza… Han pasado unos años y enternece recordarlo’, recuerda, para insistir en ese ya manido cambio en su toreo.

‘Hoy en día, creo que mis manos tienen más pureza, más verdad, ha bajado ya ese vértigo de los primeros años camino de la alternativa, de confirmar, de hacerme un nombre… Es tiempo para la calma y es lo que busco, darle a mi toreo esa personalidad propia que dan los años de experiencia’, concluye.