icono-sumario ‘Estoy muy agradecido al maestro Morante, se puso a mi disposición tras conocer la lesión, llevo un mes entrenando en su finca y realizando la rehabilitación con su fisio de confianza’

icono-sumario ‘El objetivo de esta temporada es llamar la atención todo lo que pueda para que el año que viene tenga opción de confirmar en Madrid’

Derechazo de Alejandro Marcos, en Las Ventas I JULIÁN LÓPEZlinea-punteada-firma1

ISMAEL DEL PRADO > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Albert Einstein afirmó que ‘el tiempo es una ilusión obstinadamente persistente’. Por eso, cuando este se agota, ‘tener esa ilusión de una recompensa, de un aliciente final, hace que exista una motivación para trabajar con el máximo sacrificio’. Habla Alejandro Marcos. El torero salmantino se rompió el radio derecho el pasado 16 de junio, hoy, un mes y un día después, tiene la intención, y casi total seguridad, de que no se perderá su compromiso más importante de esta temporada: ‘Tengo la convicción de que estaré el próximo viernes en Santander’.

‘Estoy ultimando ya la recuperación, todo dependerá de la prueba de este fin de semana, que ya probaré toreando alguna vaca, hay que ser cautos por la espada, tanto por el peso como por el impacto que sufre el brazo al entrar a matar, pero si no hay ningún retroceso, creo que no habrá problemas para hacer el paseíllo en Cuatro Caminos’, comenta esperanzado por el regreso a un coso muy especial para él, donde hace justo un año tomó la alternativa en una tarde soñada en la que desorejó al sexto.

Fruto de ese triunfo, llegó la lógica repetición en la Feria de Santiago de este año, donde volverá a matar la corrida de la casa Matilla en otro cartel de lujo con Morante de la Puebla y José María Manzanares, su padrino, aquel día. Sin embargo, hace un mes, cuando tentaba en el campo charro llegó el jarro de agua fría. ‘Me arrolló el animal y tropecé, al caer, me hice una luxación en el codo derecho y esa dichosa fractura del radio’.

Ese mismo día comenzó la carrera contra el crono. Trabajo estajanovista‘Me operaron esa misma tarde y estuve quince días con una escayola y un amasijo de hierros y cables para proteger todo el brazo, luego empezó el trabajo diario en el fisio, también en casa, realizando más ejercicios por mi cuenta, y ahora llevo ya una semana toreando de salón’, detalla el joven torero añadiendo que aún siente algo de dolor ‘al estirar y doblar el brazo con la muleta’. 

EL OTRO ‘CAPOTE’ DE MORANTE

Cuando le retiraron la escayola, Alejandro Marcos recibió la llamada de Morante de la Puebla. El sevillano empleó, esta vez, su capote de seda para echar una mano a un torero que trata de abrirse paso en el escalafón de matadores y, además, se encuentra con un inesperado revés. ‘Estoy muy agradecido al maestro Morante, se puso a mi disposición tras conocer la lesión, me abrió las puertas de su casa, llevo un mes entrenando en su finca y realizando la rehabilitación con su fisio de confianza, en la Clínica Salas, he estado a caballo entre Coria y La Puebla del Río estas semanas… Se ha portado muy bien conmigo, el maestro’, termina sin dudar.

Marcos es consciente de la importancia que tiene su paseíllo en Santander y salir del coso montañés con otro triunfo: ‘Tengo otro cartel cerrado para el 25 de agosto en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), pero obviamente una feria de la categoría de Santiago es primordial para mí’.

‘El objetivo de esta temporada es llamar la atención todo lo que pueda, ya no sólo para para que me repitan en 2019, sino, sobre todo, para que el año que viene tenga opción de confirmar en Madrid, necesito esa fecha clave en Las Ventas, para darle otro impulso más a mi carrera’, concluye, seguro de sí mismo.

El joven torero charro, al natural, en Madrid I JULIÁN LÓPEZ