Francisco de Manuel destacó en la novillada de la Feria de la Comunidad I JULIÁN LÓPEZlinea-punteada-firma1

JOSÉ MIGUEL ARRUEGO > Las Ventas (Madrid) linea-pie-fotos-noticias

Venían con ambiente tras sus inicios en la profesión y sus primeras novilladas con los montados, y en su presentación en Madrid hicieron méritos para seguir sumando. Pablo Mora y Francisco de Manuel defendieron una novillada seria, fuerte y muy astifina de López Gibaja, que se movió más fuera que dentro de los engaños, y más allá de la oreja que pasearon (De Manuel debió cortar otra pero el palco decidió obviar otro día más  una petición mayoritaria) dejaron su sello y su voz en lo alto de un escalafón no sobrado de nombres precisamente.

El castaño segundo, más estrecho pero de cuna muy amplia, blandeó en los primeros tercios y el público pidió su devolución. Se mantuvo luego en la muleta del debutante Pablo Mora, que de modo aislado consiguió algún natural muy estimable, enganchando la embestida por delante y corriendo la mano con largura. Las manoletinas finales y una gran estocada animaron al público a solicitar un trofeo para el joven torero madrileño.

Tuvo sin embargo más fondo la faena de Pablo Mora al cuajado quinto, un astado al que faltó fuelle pero tuvo nobleza y dejó al torero colocarse entre un muletazo y tirar de la embestida con temple y despaciosidad, dejando a entrever de nuevo su excelente corte. Hubo muletazos de gran longitud pero como el toro no permitió ligazón a la faena le faltó eco.

El otro debutante, Francisco de Manuel, ya se hizo ovacionar con el capote en el tercero, que manejó con soltura, ganando terreno. Se quedó el animal crudito en varas y llegó suelto y abanto a banderillas, tercio que cubrió el matador con aparente facilidad pese a las complicaciones que presentó el astado. Faena sobre todo de actitud, iniciada de rodillas en los medios, algo acelerada en ocasiones, fruto de sus ganas, pero resuelta y sin renuncias. Otra buena estocada terminó de inclinar la balanza a su favor.

Volvió a brillar capote en mano en el sexto, igualmente fuerte y más feo, muy amplio de cuna, que como sus hermanos tuvo más inercia que fondo. De nuevo hizo un derroche de ganas Francisco de Manuel, atacado en ocasiones, pero sin dejarse nada dentro. Inició de rodillas en los medios un trasteo que tuvo fases de mucha entidad, sobre todo una serie con la derecha a final de faena y un cierre por bajo con una trincherilla de cartel. Hubo petición mayoritaria tras estocada y dos descabellos pero el presidente decidió dejarle sin Puerta Grande.

Largo, serio y terriblemente astifino, al colorado primero le faltó raza y clase, pues se lo pensó mucho y acometió siempre con desgana a la muleta de Amor Rodríguez que lo enseñó por ambos pitones en una labor correcta, rematada de una gran estocada.

Fuerte y serio el cuarto, enseñando las puntas, fue otro animal abanto, sin raza ni celo, que se movió descompuesto, embistiendo a arreones, sin querer tomar nunca el trapo por derecho. Incluso arrolló a Amor Rodríguez en la querencia y luego le planteó muchas dificultades, huyendo siempre, a la hora de entrar a matar.

Hierro de López Gibaja Plaza de toros de Las Ventas. Primera de la Feria de La Comunidad. Más de un cuarto de entrada. Novillos de López Gibaja, serios, fuertes, muy astifinos, dentro de su desigualdad de hechuras. Novillada de juego desigual, de más opciones segundo y quinto, dentro de un conjunto al que faltó clase y raza. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Amor Rodriguez, ovación y silencio tras dos avisos.
Pablo Mora, oreja y palmas.
Francisco de Manuel, oreja y vuelta al ruedo tras petición.