Video resumen de la tarde de Andy Cartagena en la plaza de toros de El Bibio I MÁRIBEL PÉREZlinea-punteada-firma1

JOSÉ MIGUEL ARRUEGO> Gijónlinea-pie-fotos-noticias

Fue una tarde grande de toreo a caballo, que propició, de nuevo, otro espectáculo pródigo en contenido y matices, algo que empieza a ser habitual en esta plaza y en esta feria. Cada torero con sus armas – y sus cabalgaduras – y frente a una corrida de Romão Tenorio de encaste Murube cuyos dos últimos ejemplares bajaron de nota, pero que en general contribuyó al exitoso desarrollo del festejo. Lea fue la única que se marchó andando porque el rejón de muerte le alejó del triunfo, pero dejó su impronta en El Bibio. Andy volvió a demostrar su facilidad para conectar con el público, y salió en hombros con un Ventura intratable, protagonista mayor del festejo, por mucho que hasta el sobrero de regalo no consiguiera su objetivo… pero antes ya había dejado huella.
Primero malogró con los aceros una faena grande al segundo. Muy grande. Porque a la torería, la doma y la pureza de todo cuanto realiza, añade la reunión, la angostura en los embroques, y la emoción se multiplica. Se dejó llegar mucho al toro a lomos de Importante, que hizo honor a su nombre, y después de cuadrar en la cara puso los pelos de punta al cónclave con sus piruetas. Porque no es lo mismo hacerlas en la playa de San Lorenzo que pasarse los pitones por los pechos del caballo. Con ‘Bronce’ puso un par a dos manos, se inventó un par después de una elevada y cuando tenía las orejas en la mano, no encontró la muerte hasta la cuarta tentativa.
El quinto pareció la reencarnación de Ferdinand. Distraído, abanto y sin celo, oteó el callejón y midió las tablas con intención de fuga y cada vez que sintió el caballo cerca salió de estampida. El público formó un guirigay en el tendido pidiendo de forma airada su devolución, algo que el reglamento no contempla, pues el astado no tenía ningún defecto físico. La bronca se oía en Llanes cuando ‘Nazarí‘ hizo su aparición en el ruedo. Y su actuación, por el modo de encelar al animal, de jugar con su querencia, de pisarle los terrenos hasta hacerlo embestir, todo con elegancia y compás, lo consagró como el caballo más importante del momento. Estuvo soberbio.
Remató la faena ‘Lío‘, que en la distancia corta provocó al manso de Romão hasta provocar su arrancada y quebrarlo en un baldosín. Seguramente la lidia a caballo de más mérito de toda la temporada, no calibrada en su justa medida ni por el público, que pidió la oreja sin la pasión que la obra demandaba, ni por el palco, que tiró de reglamento en lugar de sensibilidad para recompensar la magnitud de lo que realizó Diego Ventura.
La empresa y Ventura decidieron regalar un sobrero, que lució el hierro de Guiomar Cortés de Moura y resultó excelente. Ventura lo recibió con la garrocha y en banderillas armó la mundial con Fino. A sus lomos galopó de costado con templada intensidad, recorriendo varias veces el anillo a milímetros de los pitones, quebrando por dentro con la grupa la embestida del ‘murube’ e incluso cambiándose de pitón en el galope. Un espectáculo al que puso la guinda ‘Dólar‘ con su cada vez más célebre par a dos manos sin cabezada. Las dos orejas después de un certero rejonazo fueron indiscutibles.
Andy Cartagena aprovechó la bondad y el ritmo del primero de Romão Tenorio al que lidió con su habitual sentido del espectáculo. Se lució el benidormí dentro y fuera de las suertes y llamaron poderosamente la atención sus caballos Appalusa que atienen por ‘Picasso‘ y ‘Pintas‘, así como los quiebros realizados a lomos de ‘Apolo‘. Faena de oreja, que a pesar de la insistente petición el presidente no tuvo a bien conceder.
Volvió el alicantino a encandilar al público en el cuarto, otro buen toro que permitió a Cartagena tirar de repertorio. Lidia vistosa y espectacular al tiempo que tuvo su culmen con la aparición del albino Luminoso en el tercio de banderillas y sus elevadas antes y después de los pares al violín. Remató su obra de modo certero a lomos de ‘Pintas‘ y el presidente subsanó el error del toro anterior y le concedió el doble trofeo.
El tercero fue un buen colaborador y permitió que Lea Vicens enseñara su elegante monta. El núcleo central de la obra corrió a cargo de su caballo estrella Bético, con el que galopó de costado con temple y ritmo y clavó banderillas con vistosidad. Labor muy estimable que se quedó sin premio por sus fallos con el descabello. El sexto resultó más deslucido que sus hermanos y Lea Vicens no pudo redondear su tarde pese a su dedicación, esencialmente montando a Bético. El público le agradeció su esfuerzo.
Hierro de Francisco Romao Tenorio - Portugal Plaza de toros de El Bibio, Gijón. Tercera de la Feria de Begoña. Tres cuartos de entrada. Toros de Romao Tenorio, con cuajo y romana, de buen juego salvo el quinto, manso de libro, y el deslucido sexto. Un sobrero de regalo de Guiomar Cortés de Moura (7º), excelente. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Andy Cartagena, ovación tras petición y dos orejas.
Diego Ventura, ovación, ovación tras petición y dos orejas en el de regalo.
Lea Vicens, silencio tras aviso y palmas.