Ya había sido avisado David Santos por el segundo de la tarde, un novillo complicado que embestía con violencia, que se coló por dos veces por el pitón derecho, y se lo echó a los lomos, cayendo en el suelo a merced del astado, que en esta ocasión le perdonó. Estuvo el novillero firme y consiguió sacar alguna tanda buena con la derecha, dominando la embestida con temple y mano baja. Al final de la faena, se dispuso a torear por manoletinas y fue entonces donde resultó corneado en el triángulo de Scarpa, que hizo pensar en la tragedia.

Se quedó el festejo, a partir de aquí, en un mano a mano entre Curro Gea y Abraham Barragán. Fue este último el que consiguió los mejores momentos de la tarde, sobre todo en el tercero, iniciando la faena de muleta de rodillas y mostrando disposición y dominio ante un ejemplar complicado y muy rebrincado, al que poco a poco fue enganchando con la diestra. Pinchó en éste hasta tres veces y otros tantos descabellos hicieron falta para tumbar a su oponente, después de media estocada trasera y desprendida, motivo por el que perdió el trofeo que tenía ganado. Con el quinto no pudo hacer nada, debido a la sosa y corta embestida del astado. De nuevo anduvo firme en el sexto, al que recibió con dos largas cambiadas de rodillas en el tercio, pero el novillo, que no humillaba y se fue parando cada vez más en la faena de muleta, hizo que todo se quedara simplemente en ganas de agradar.

Quien no pudo hacer absolutamente nada fue Curro Gea, ante un lote manso y muy complicado al que había que cuidar mucho las querencias.