JOSECHU GUILLAMÓN
MADRID (España). Ante la preocupación surgida en todo el sector taurino por la Encefalopatía Espongiforme Bovina, la conocida enfermedad de las ´vacas locas´, mundotoro se ha querido acercar a una parte de la fiesta que ha sido desatendida hasta ahora, los festejos populares, en los que toros y vacas son parte fundamental. Para ello, nos hemos puesto en contacto con los ayuntamientos de diversas localidades que han celebrado o están a punto de celebrar sus fiestas. ¿En qué medida está afectando la legislación? ¿Cómo están solucionando estos ayuntamientos los problemas para celebrar sus fiestas? ´Vacas locas´, una vez más.

Aunque muchas de estas localidades, como Torreblanca, que se encuentra en plena celebración del II Concurso Nacional de Bous de Carrer ´Ciudad de Torreblanca´ o Soneja (ambas en Castellón), aseguran no haber tenido problemas, ya que no matan las reses, existe un problema de desinformación por parte de la Administración. En Ontur ( Albacete), que al igual que Soneja celebró un espectáculo con vaquillas el pasado sábado día 17, la concejala de festejos, Cristina Ortíz, asegura que “la Junta de Castilla La Mancha ha informado sobre el tema, pero no de forma exhaustiva. Sabemos que en la provincia de Albacete la incineración es obligatoria, pero el coste del transporte y la incineración no se nos ha comunicado si quedará en manos de la Junta o del Ayuntamiento. Esperamos que nos llegue información más concreta”. Esta información también la espera Javier Paulo, concejal de festejos de Vall d´Uxo (Castellón), quien afirma que “se sabe lo que hay que hacer de oídas, que hay que incinerar. Por suerte, todavía no hemos realizado ninguna actividad en la que hayamos tenido que sacrificar las reses. Estamos a expensas de que salga un decreto, para ver lo que estipula la guía sanitaria”.
Francisco Forquea,
de la empresa Altopalancia, que organiza festejos populares en la zona de Castellón, explica que “aunque en estos espectáculos no se suelen matar las reses, en los casos en los que ha sucedido se han incinerado y punto, pero no hemos recibido ninguna información oficial al respecto”.

Terneras jóvenes

En otros pueblos el problema compete también al campo culinario, como es el caso de Benavites y Benicasim, donde se celebra el tradicional ´bous al carrer´ (toros en la calle). En ambas localidades, la carne de los toros utilizados en el espectáculo era destinada a los guisos populares pero, con la nueva normativa es necesario incinerar a las reses de más de 30 meses y, por ello, han tenido que buscar sustitutos para no perder la tradición. En Benavites se preparó un guiso de ternera -de ternera joven, suponemos-, mientras que Benicasim se decantó por una fideuá. Sin embargo, este problema no lo han tenido en la localidad madrileña de Ajalvir, ya que para sus festejos populares, que finalizaron recientemente, se han utilizado vacas jóvenes. Isidoro Rodríguez, concejal de festejos explica que “no hemos tenido ningún problema porque se han usado vacas de 14 o 15 meses. La parte MER ha sido incinerada, mientras que el resto se ha destinado al consumo humano, puesto que la ley establece que sólo se deben incinerar las vacas mayores de 30 meses”.
En Ciudad Rodrigo (Salamanca), donde se celebra el próximo día 25 el tradicional ´Domingo de Piñata´, si que han sufrido problemas de esta índole. La empresa Codemirsa, que se encarga de la organización de la festividad ha llegado a un acuerdo con el ayuntamiento mirobrigense para afrontar el asunto. Aunque el menú se mantendrá invariable, la canal del novillo que se destinaba al guiso multitudinario será sustituida por 300 kilogramos de costilla de cerdo.

En cuanto a los toros que participarán en los encierros del próximo Carnaval, volverán de nuevo al camión para ser trasladados al matadero de Matosa.Por otro lado, los erales y utreros que morirán en los festejos taurinos programados en la plaza, serán incinerados.

Son muchos los problemas que están acarreando las famosas ´vacas locas´. Por ahora, el número de festejos populares es reducido; ya veremos lo que ocurre en los meses de verano, cuando se incrementa sobremanera este tipo de fiestas. Para entonces, opinan todos los interesados, la situación habrá cambiado y todo será más fácil. Pero qué duda cabe que este mal está afectando no sólo a los festejos taurinos en sí, sino también a este tipo de fiestas, la mayoría de una tradición arraigada en los pueblos de España.