El Coliseo Balear, en uno de sus llenos I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

SERGIO RECUERO > Madridlinea-pie-fotos-noticias

El 9 de febrero de 2016, se aprobó la propuesta de la prohibición de la tauromaquia en Baleares con los votos de PSOE y Podemos, desde ahí, una lucha incesante hasta que en plena temporada taurina, el 24 de julio de 2017, la noticia deja congelado al mundo taurino.

El Parlamento acababa de aprobar una ley que se habían sacado de la manga. En Baleares ya solo se podrán dar corridas sin sangre ni muerte del animal. En un pleno extraordinario se aprueba la ley de regulación de las corridas de toros y protección de los animales. Restringiendo también el tradicional ‘correbou’ de Fortnalux.

Nada más saltar la noticia, diversos colectivos taurinos se ponen manos a la obra, estudiando cada punto de la ley. En el caso de ANOET, tachándola de ‘cacicada’ por parte de la administración.

El Gobierno Central anuncia que recurrirá la ley

El gobierno central, anuncia de inmediato que recurrirá ante el constitucional esta ley, presentando un recurso. Dicha ley, entre otros puntos, además de prohibir la muerte del toro, contempla que en los espectáculos taurinos tan sólo podrán lidiarse tres toros, que sólo podrán permanecer en el ruedo hasta un máximo de 10 minutos sin que el torero ni ningún profesional taurino pueda utilizar ningún otro tipo de instrumento que no sean capotes y muletas, sin que se puedan emplear puyas, banderillas, estoques, etc, de forma que el festejo sea totalmente incruento, además de medidas estrambóticas como que el torero y el animal debían pasar un control antidopaje antes de cada festejo. Un ataque brutal a la afición balear y a la fiesta nacional en todos los aspectos.

Los letrados Joaquín y Blanca Moeckel lo calificaron de ‘patochada’ y ‘fraude de ley’ por entender que el fraude del ley consiste en que precisamente se lleva a cabo al amparo de una norma permitida, la elusión de una norma imperativa, es también entendida por el sector taurino como una argucia legal que tiene como única finalidad pretender prohibir las corridas de toros desnaturalizando su esencia haciéndolas totalmente irreconocibles, o como un tipo de traba legal que busca disuadir a los empresarios de organizar espectáculos taurinos en las Baleares.

En noviembre, Baleares vuelve a ser noticia

Varios meses más tarde, el martes 7 de noviembre, las Baleares volvían a ser noticia. El Consejo de Estado acababa de autorizar a llevar al constitucional la ley de ‘Toros a la Balear’. Dicha acción, tiene un gran significado, pues la interposición de este recurso supone que la ley queda automáticamente en suspenso en un periodo de, al menos, cinco meses mientras el Tribunal Constitucional analiza el contenido del texto, un hecho que se hizo público hace sólo unos días.

 

En última instancia Alto Tribunal ha dejado sin efecto varios preceptos de dicha ley después de admitir a trámite el recurso interpuesto contra la norma por el Gobierno, de modo que, a la espera de próximos avances, los toros NO están prohibidos ni el espectáculo está adulterado en las Islas Baleares.