icono-sumario ‘Bogotá no entiende que un apoderado diga: ‘No lo veo, es que no lo veo’. ¿Será que no entiende el momento por el que pasa la Fiesta? No es daltonismo, es ceguera’

icono-sumario ‘Estamos ante el debate de dos minorías -una muy bien financiada y otra dispersa- y una gran mayoría ajena a esta polémica’

icono-sumario ‘No debemos dejarnos acorralar, tenemos que salir a mitad del ruedo para plantar la batalla’

novilleros-bogota-interiorLos ‘héroes de Bogotá’, durante la huelga I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

MARCOS SANCHIDRIÁN > Madridlinea-pie-fotos-noticias

‘Por fin salimos del closet. No nos averguenza defender la tauromaquia’. Felipe Negret recupera la conversación que viaja de Bogotá a Barcelona, de San Sebatián a Quito, de Europa a América, bajo un elemento común: la libertad. ‘Vamos a lograr que las iniciativas en las que está trabajando el lobby antitaurino no tengan aprobación’.

Negret realiza una radiografía de la realidad social de Colombia pero que a buen seguro podría extrapolarse a cualquier ciudad con tradición taurina: ‘Estamos ante el debate de dos minorías -una muy bien financiada y otra dispersa- y una gran mayoría ajena a esta polémica. En el caso de Bogotá, ganaderos y novilleros hicimos un frente común. Por fin sentí la unión de un sector que lo necesita más que nunca porque el problema no está en la ciudad, sino en todas las plazas de Colombia’.

DE 13.000 A 10.000 LOCALIDADES

A pesar de todo, en el punto de mira se encuentra la feria ‘La Libertad’ como han querido bautizar a uno de los momentos más decisivos de la temporada. ‘Nunca hay que desfallecer. Como dije hace tres años, los toros volverán a Bogotá’, afirma convencido y convincente.

Como salió publicado hace unas fechas, la Santamaría fue sometida a una remodelación por la cual dejará de contar con 2.226, pasando de 12.598 a 10.372. ‘La plaza se sometió a una prueba de sismoresistencia, lo que ha provocado que la fila 11 desapareciera en su totalidad y haya afectado a otras localidades -explica Negret. Algunos no han querido entender estas simples matemáticas’.

Con cerca de un cuarto de aforo menos que en la última feria, Negret arguye lo siguiente: ‘Los honorarios que no pueden ser los mismo cuando la plaza se redujo un 24% su aforo. La reducción hace que el retranquiamiento sea en todo orden’. Pero algunos, como reconoce, no lo entendieron: ‘Bogotá no entiende que un apoderado diga: ‘No lo veo, es que no lo veo’. ¿Será que no entiende el momento por el que pasa la Fiesta? No es daltonismo, es ceguera’.

UN MENSAJE DE ESPERANZA

‘Los toros volverán a Bogotá y florecerán como florecieron las alamedas en el cono sur cuando vinieron las dictaduras en Chile y en Argentina. La Santamaría vuelve a abrir las puerta a la afición para sus gentes, para los novilleros. No debemos dejarnos acorralar, tenemos que salir a mitad del ruedo para plantar la batalla’. Amén.