icono-sumario Cuarta corrida de la Temporada Grande


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Sólo cayó una de ocho. Y fue para Sergio Flores. Pero no. No se trató de que se le pudieran cortar más orejas a la corrida de Xajay, no. Porque el encierro no fue favorable para hacer el buen toreo. Por eso el balance final fue de una sola oreja de un encierro de hasta nueve toros (contando con el sobrero). Estuvo firme Flores, con un toro que aparentó ser bueno aunque luego duró tres tandas, porque después fue a menos. Firmeza también la de Luis David con el manejable cuarto, aunque después se estrellara con el complicado octavo. Castella, que pinchó y perdió un trofeo del quinto, el toro de mayor duración, sorteó el mejor lote, con un primero de clase pero que se rajó pronto, mientras que Ginés Marín fue el más desafortunado en el sorteo. Eso fue lo que ocurrió en la gélida -de temperatura- cuarta corrida de la Temporada Grande.

Muy bien presentado, al sexto lo recibió por vibrantes chicuelinas Flores, que dio distancia en un emocionante inicio de faena a un toro pronto y con movilidad en la primera parte del trasteo. Tres buenas tandas del mexicano, con temple y largura, con la diestra, pero después, al cambiarse la muleta a la zurda, el animal se le metió por dentro quedándose en la axila y se vino a menos. Finalizó con apretadas manoletinas y tras una buena estocada, paseó una oreja.

Más fino de cabos, el segundo se frenó sobre las manos en el capote de Sergio Flores. Reponiendo y con genio, siempre moviéndose sobre las manos, soltaba la cara con violencia y peligro en la muleta el astado, por lo que el espada no tuvo opción con él. Por eso, después de probarlo por ambas manos, se dobló con él y fue a por la espada.

Fue manejable en el capote el quinto, al que Castella quitó por tafalleras antes de un emocionante arranque de faena, con las zapatillas ancladas en la arena, hilvanando en un palmo de terreno ajustadisimos pases cambiados en el centro del ruedo. Importante obra del francés ante un toro noble y que se dejó al que le costó romper hacia adelante y por abajo. Lo consintió mucho el francés, que a base de llevarlo muy tapado, firmó series templadas en las cercanías con valor, serenidad y gran quietud en los terrenos de adentro. Tras un pinchazo en el primer intento, mató de estocada. Hubo una petición minoritaria y todo quedó en palmas tras aviso.

Antes, lanceó con buen aire a la verónica Sebastián Castella al primero de Xajay, un toro con calidad que tuvo mejor final que inicio de muletazo y que precisaba ritmo. El torero francés lo entendió bien y lo toreó con temple y suavidad, pero el animal terminó muy rajado en una faena en la que tuvo que poner todo de su parte el diestro galo. Remató de pinchazo y estocada desprendida.

El cárdeno cuarto cumplió de salida en el capote de Luis David Adame, que se lució después en un ajustado quite por chicuelinas. Abrió una importante faena con emocionantes pases cambiados por la espalda en los medios ante un toro que tuvo ritmo y al que entendió muy bien el mexicano, que le firmó un par de tandas con la diestra en los medios alargándole la embestida, para luego instrumentar templados naturales en los terrenos de adentro con el toro paralelo a las tablas. Bravura y firmeza de Adame, que terminó con unas apretadísimas manoletinas y remató la faena con una estocada de buena ejecución que no tuvo el rápido efecto esperado. Por eso todo quedó en aplausos.

Muy dispuesto, Adame saludó con una larga cambiada de rodillas al octavo, un toro bien hecho al que toreó con la variedad capotera que acostumbra, primero a la verónica, después por chicuelinas al paso y por último por unas excepcionales zapopinas de manos muy bajas, un gran quite en el que se gustó mucho el mexicano. Desarrolló complicaciones el astado, que rebrincado, se quedaba corto por el pitón derecho y se metía por dentro por el izquierdo. Se mostró muy firme el torero, que sin embargo, no tuvo opción de brillantez.

El tercero se lesionó nada más salir al ruedo y en su lugar saltó al ruedo el primer sobrero del hierro titular, un toro con menos perfil que nunca pasó y que también embistió sobre las manos de salida. Esperó mucho en banderillas y embistió con la cara alta sobre el pitón derecho, el más manejable de un animal que no un pase por el izquierdo. Bajo de raza, y defendiéndose cada vez más y a peor, Ginés Marín se mostró muy firme con él en todo momento, aunque no tuvo opción de brillantez ninguna. El deslucido séptimo adoleció de raza. Se quedaba corto y no ofreció ninguna posibilidad a Marín, que a pesar de todo lo intentó aunque sin poder obtener rédito.

Hierro de Xajay - México Monumental Plaza México. Cuarta corrida de la Temporada Grande. Unos 11.000 espectadores. Dos toros de Villar del Águila (1º y 2º) y los restantes de Xajay, el tercero como sobrero, bien presentados, pero de poco juego. Los mejores fueron el sexto, que duró tres tandas y luego fue muy a menos; el primero, el de más clase, que se rajó pronto; y el quinto, que fue el que tuvo mas duración, aunque sin clase, que fue más toro en los adentros. Manejable el cuarto. Peligroso el segundo, complicados tercero y octavo. Deslucido el séptimo. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Sebastián Castella, palmas y palmas tras aviso;
Sergio Flores, palmas y oreja;
Ginés Marín, silencio en ambos;
Luis David Adame, palmas tras aviso y silencio tras aviso.