Raca Rey, en hombros en la Feria de Julio I JETlinea-punteada-firma1

 

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Fue en el descuento, pero valió la pena la espera. Porque Roca Rey volvió triunfar de modo incontestable en el último toro de la feria, levantando la tarde y dando argumento a un festejo hasta entonces plano en su desarrollo. Se echó la tarde a la espalda el peruano y con un toro de Cuvillo premiado con la vuelta al ruedo consiguió voltear el ánimo de la gente con una obra que aunó al tiempo torería, ajuste y pureza. Manzanares saludó una ovación y Castella fue silenciado en ambos turnos antes de que el peruano volviera a hacer de las suyas.

Gran toro el sexto, cuya espera valió por todo el espectáculo. Faena grande de Roca Rey a un toro bravo y enclasado con el que desplegó un abanico de recursos además de su toreo de temple, ajuste y dominio. Naturales de muchos quilates, y locura colectiva, con el público puesto en pie en varias fases de la faena. Estocada fulminante y los dos pañuelos al tiempo en el tapiz. El limeño sigue su idilio en esta plaza, donde como matador, aún no sabe lo que es salir a pie. Antes, el tercero había arrollado al torero en el inicio de la faena de muleta, afortunadamente sin aparentes consecuencias. Le faltó clase al animal, que no repitió las embestidas,  circunstancia que impidió al peruano conectar con el tendido.

Manzanares estructuró una labor de más a menos frente al manejable segundo. Las tres primeras series de muleta tuvieron vistosidad y de mucha plasticidad, llegaron mucho al tendido, dos de ellas con derecha y una con la zurda. En la cuarta tanda sobrevino un desarme y a partir de entonces la labor del alicantino se vino a menos.

Al quinto tampoco le sobraron las fuerzas pero Manzanares le ideó una faena vistosa, poniendo la transmisión que le faltaba al animal en series que llegaron mucho a un público deseando de llevarse algo a la boca. Le hubieran pedido una oreja con fuerza de haber manejado el acero con más tino.

El primero no dio opción a Castella porque se rajó en la segunda serie llegándose a acular en los tableros, de donde fue imposible sacarlo. Había brindado al público el torero francés, que acabó con el toro de estocada y descabello. Toro de mermadas condiciones el cuarto. Castella le dio tiempo entre serie y serie, y aún consiguió dar forma a un trasteo de mérito, pero sin emoción por la condición del animal.

Hierro de Núñez del Cuvillo – España Plaza de toros de Valencia. Cuarta y última de la Feria de Julio. Tres cuartos de plaza. Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados, de juego dispar. El sexto ‘Rescoldito’, nº 93, jabonero sucio, de 555 kilos premiado con la vuelta al ruedo. Logotipo mundotoro crónicas
Sebastián Castella, silencio y silencio
José María Manzanares, silencio tras aviso y ovación tras aviso
Andrés Roca Rey, silencio y dos orejas

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