La plaza de toros de Pamplona I SERGIO RECUEROlinea-punteada-firma1

ISMAEL DEL PRADO > Pamplonalinea-pie-fotos-noticias

6º) ‘Tejedor’, número 106, castaño, de 500 kilos, de enero de 2014. Para López Simón.

Serio, largo y ensillado, cerró plaza otro toro serio con cuajo, que abre la cara. Tomó los engaños con bondad, aunque le faltó una brizna más de entrega y de celo. Cumplió en varas y se frenó a mitad del viaje en banderillas, poniendo en apuros a Yelco Álvarez. Comienza el trasteo a pies juntos, atornilladas las zapatillas. Tiene la pezuña derecha partida y se duele el toro, que nunca termina de entregarse en la muleta. En el primer muletazo de la segunda tanda, se le viene directo a él y lo prende de manera violenta por la corva derecha. Paliza fuerte posterior, porque el burel se enseña con el de Barajas, que no va herido, pero lleva diversas erosiones en el rostro.

Vuelve a la cara, pese a ello, y se mete entre los pitones con el animal a menos. Totalmente rajado, le roba una tanda más prácticamente sin espacio entre las tablas y el torero, muy jaleada por el tendido. Buena estocada, que lo dejó sin puntilla. Marea de pañuelos rojos. La presidenta concede un trofeo y guarda el pañuelo blanco, pero vuelve a sacarlo, para dejarlo fuera, atendiendo al consejo del asesor. La gente piensa que ha otorgado el doble premio, pero sólo hay una oreja para López Simón.

5º) ‘Pasajero’, número 34, negro, de 515 kilos, de enero de 2014. Para Miguel Ángel Perera.

Bajo y corto, bien hecho, muy astifino, abre la cara y enseña las palas el quinto. Humilla, aunque sale algo desentendido y, como alguno de sus hermanos, enseguida marca las querencias del encierro. Pegajoso en el capote de Javier Ambel, hace hilo y acude al relance en el segundo puyazo. Al sentir el castigo, se acobarda. Muy suelto y sin fijeza alguna, huye, desentendido. Se rebrinca mucho en banderillas y saca genio. Se lo saca a los medios, Perera, que intenta someterlo y atemperar ese caudal de casta que tiene el toro. A base de dejarle la muleta muy puesta, bajar la mano y de mando, el extremeño consigue ligar y templar en redondo la transmisión del toro. Muy exigente. Nada sencillo armar una faena con estructura. Mantiene la intensidad al natural. Final, marca de la casa, pegándole media docena de muletazos sin menear las zapatillas. Circulares postreros. Se le va la mano con el acero, media muy baja, que veta que asome un solo pañuelo. Ovación.

4º) ‘Libertador’, número 127, melocotón, de 560 kilos, de septiembre de 2013. Para Sebastián Castella.

El mejor hecho hasta el momento, este melocotón, bajo y hondo, alto de agujas, muy bien armado. Humilla, pero parece que tampoco anda sobrado de energías. Se deja pegar en varas y cumple sin pena ni gloria en banderillas. Castella inicia la faena junto a las tablas, pero el toro hace más evidente su falta de fuerzas. Muy aplomado, le cuesta cada arrancada, y en cuanto le baja las manos, el toro protesta. Lo trata de templar a media altura el de Beziers, muy centrado, porque tiene bondad y humilla, pero está bajo mínimos el noblón astado gaditano. Muy fácil e inteligente Castella, que le consigue ligar un par de tandas de derechazos, buscando recursos como el cambiado por la espalda y acortar las distancias en el tramo final para llegar al tendido. Circulares finales en un palmo de terreno. Espadazo, de efecto fulminante, que anima al tendido a pedir la oreja. Directa a su mano.

3º) ‘Escogeperra’, número 86, negro bragado meano, de 545 kilos, de diciembre de 2013. Para López Simón.

Muy ofensivo el tercero, alto de agujas, muy astifino, veleto y descarado de pitones, largo y sin llenar. Algo avacado. Sólo puede estirarse en la media López Simón, que le mima en su lidia, porque pierde las manos varias veces. Parece tener algún problema en la vista. Claudica, además, dos veces a la salida del segundo puyazo. Una vez más, tras el primer par, pero resiste en el ruedo el de Fuente Ymbro, que se ha movido mucho desde que salió. Brindó al público el madrileño, pero no logró ligar ni una serie, porque el toro no tiene embroque por esa dificultad en la vista. Muy cruzado siempre, complicado estar delante. López Simón opta por abreviar y pasa las de Caín para perfilarse en la suerte suprema, porque se cruza para mirar al torero. Hábil, con el acero. Silencio.

2º) ‘Pijotero’, número 39, negro, de 545 kilos, de diciembre de 2013. Para Miguel Ángel Perera.

Bajo y largo, fino de cabos, enseñaba las puntas el segundo, también muy astifino. Lo saluda con suavidad Perera con el percal. Marca las querencias todavía más que el anterior. Muy agarrado al piso. Suelto, mansea en varas. Echa la cara arriba en banderillas, atrincherado en las querencias, además. Perera comienza más allá de las dos rayas e intenta provocar y someter las embestidas de un toro, que se piensa mucho cada una de sus arrancadas. Luego, va a arreones, muy deslucido y descompuesto. Nunca va metido en la muleta. El pacense traga y le busca las vueltas, con mando y firmeza, por ambos pitones, pero no hay nada que extraer de su adversario. Estocada casi entera. Silencio.

1º) ‘Hechizo’, de Fuente Ymbro, número 67, negro, de 575 kilos, de diciembre de 2013. Para Sebastián Castella.

Enmorrillado, largo y ensillado, el primero, muy astifino, enseña las palas. Se emplaza en los medios de salida y después espera en la querencia. Suelto, lo va a buscar Castella, barbea y amaga con saltar al callejón tras el saludo del galo, que no puede estirarse con el capote. Empuja sobre un pitón y huye en cuanto tiene ocasión. Un poco frío el toro, hay que provocarle la embestida. A su aire, en banderillas. Se lo saca a los medios y el toro va descompuesto, pero mantiene su movilidad. Pierde las manos, porque quiere más que puede. Castella, muy cómodo y relajado, lo cuida mucho y no lo ataca de verdad, porque, cuando lo hace, el de Gallardo tiende defenderse. Lo mata de pinchazo y estocada trasera y caída, silencio tras aviso.

Hierro de Fuente Ymbro - España Plaza de toros de Pamplona. Sexta de la Feria de San Fermín. Lleno de ‘No hay billetes’. Toros de Fuente Ymbro, serios, aunque desiguales. El 1º y el 4º, nobles, pero sin fondo, quisieron más que pudieron; el 2º, agarrado al piso y descompuesto; el 3º, blando y con problemas en la vista; el 5º, suelto y desentendido, con movilidad, tuvo encastada transmisión en el último tercio; y el 6º, que se lastimó dos pezuñas, de poca entrega, se vino a menos pronto. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Sebastián Castella, silencio tras aviso y oreja.
Miguel Ángel Perera, silencio y ovación tras aviso.
López Simón, silencio y oreja.