icono-sumario ‘La respuesta de Balañá no nos ha sorprendido. No por ello indigna menos. Ni siquiera relataré el desprecio con el que fue tratado este medio por parte de entidades e instituciones que están dedicadas a defender y promover la tauromaquia’

icono-sumario ‘Quedaba una, ya vendida hace años. La Monumental. Su propietario no es Balañá. La Monumental es propiedad del miedo. Miedo a perder un negocio’.

icono-sumario ‘Que expliquen a la memoria de Luis María Gibert y a todos los aficionados de Cataluña si el lucro cesante que se quiere pedir por no haber podido dar toros en Barcelona, lo pide Balañá o su arrendatario’

Anoche aparecieron estas pintadas en la Monumental I MUNDOTORO

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La respuesta de Balañá no nos ha sorprendido. No por ello indigna menos. Ni siquiera relataré el desprecio con el que fue tratado este medio por parte de entidades e instituciones que están dedicadas a defender y promover la tauromaquia. La respuesta de Balañá de ni comer ni dejar comer refleja la escasez de hombres que, con honor a tal título, tiene el toreo. Y que conste que no me refiero a Paco March como líder de las Entidades Taurinas de Cataluña. Hizo lo que decentemente y honestamente tenía que hacer y creyó en su credo. Aquí no ha ganado nadie, mucho menos los que jamás creímos en estrategias ni silencios que eran prólogo de una cobardía. Hemos querido que sea Paco Píriz, catalán también y aficionado también, quien se explaye en su derecho honesto a decir lo que piensa.

Lo que indigna, una vez más, es el silencio  de los profesionales del toreo.  Cataluña no merece una lágrima. Y hay que dejar claro, para ser justos, que señalar a Balañá es como señalar a un genérico. Si somos justos, decir  Balañá Mombrú es más coherente. O mucho nos equivocamos, o el padre daría toros.

Pero es este silencio de sepulcro, esta querencia hacia las tablas, este emplazamiento de mansos en la puerta de chiqueros, lo que les descalifica y lo que nos hace pensar que, salvo excepciones, a los profesionales gestores del toreo, lo es, siempre y cuando no haya que luchar por él. Preferimos nuestro llamado ‘exceso de pasión’, así nos dicen desde las tablas, a esa buena educación y mejores formas llamada ‘no me quiero mojar’ porque mi vida seguirá sea cual sea la vida del toreo. Una abrazo sincero a Paco March y a alguien que no piensa igual, Paco Píriz. Amigos, el destino os condenó a estar en el mismo bando de una guerra que no habéis perdido ninguno de los dos. Si acaso, la he perdido yo, este medio, todos aquellos que hace ya más de una década pudimos decir alto y claro, por qué estábamos en mejor posición que vosotros, que Cataluña ya no tenía toros desde que se modificó la Ley de Bienestar Animal.

Entonces circunscribieron el toreo a las plazas ya existentes. Casi todas de propiedad pública, y jamás las sacaron a concurso. Quedaba una, ya vendida hace años. La Monumental. Su propietario no es Balañá. La Monumental es propiedad del miedo. Miedo a perder un negocio. Nada nos gustaría más que los aficionados de Cataluña, sea cual sea su idea, concepto o posición sobre cómo manejar el asunto, se unieran aún más. No es momento de enseñar las nalgas. Es de frente y en  medios, donde debemos dar la batalla. Una guerra no termina si el derrotado se vuelve a levantar. Pedimos que, desde ahora, perdáis el gusto por las formas vacías y el respeto por los que no respetan. Apasionaros más. Y con esa pasión, que os aclaren y nos aclaren si Balaña sigue ganando dinero con el toreo. Si ganó con JT en Jerez. Si sigue ganando a través de interpuestos. Porque si es así, seamos putas sin poner, además, la cama.

Que nos lo digan los toreros, los ganaderos, empresarios, que digan que Balañá M., hace años no gana un solo euro con el toro. Porque si es así, la indecencia es de quien da y de quien recibe. Que digan si ha ganado en Jerez el año pasado. (Bueno, como es Al Andalus, qué mas da, ¿verdad?). Que expliquen a la memoria de Luis María Gibert y a todos los aficionados de Cataluña si el lucro cesante que se quiere pedir por no haber podido dar toros en Barcelona, lo pide Balañá o su arrendatario. Y que expliquen si hay contrato de arrendamiento en vigor o no lo hay. Y, aún con esa explicación, será hablar solo de dinero. Dinero. Que digan de una vez si es cierto o falso o ya se han cobrado o no van a cobrar los 329.699 euros que la Generalitat dijo en 2014 iba a pagar como indemnización. Una miseria, por cierto. La pelea sigue. Mostramos  desde aquí dos cosas: una, la solidaridad mas sincera a todos vosotros, aficionados de una tierra enterrada sin siquiera la decencia del llanto. Y la firme promesa de que esto no acaba aquí.

Ni declaramos la guerra, ni firmamos la paz. Nuestra pelea es por una aspiración que escribió un día García Márquez: “Si la Tauromaquia está destinada a morir, quisiera verla desaparecer con honor y como se merece, cuando los taurófilos dejemos de ir a las plazas, y no porque alguien me lo quiera imponer”. No vamos a dejar de pelear. No le vamos a decir a nuestros hijos que peleen por lo que ellos creen, cuando nosotros no nos hemos dejado la vida pelando por nuestras ideas y sentimientos. Somos hombres y mujeres enteros. Comencemos diciendo alto y claro que ni Ada Colau ni los secuaces de Mas, ni esa banda que tanto daño está haciendo al país, a la ley, a las relaciones entre las personas y al dinero de todos, nos dan miedo. Que calle el que tenga miedo. ¿Miedo, Paco March, Paco Piriz, Gibert, aficionados de Cataluña, toreros, ganaderos…? Miedo de verdad sólo a morirnos. Y eso, una semana, al menos,  después de que nos suceda.

 

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