JOSÉ MIGUEL ARRUEGO
Seguir a @Mundotorocom

Moralzarzal (Madrid).Tiene personalidad, porque torea como no se aprende, pero cuando hubo de ponerse el mono de trabajo y ensuciarse las manos lo hizo. Por eso salió en hombros Clementeen la última de Moralzarzal, festejo donde Daniel Crespo dejó también su sello de toreo de clase y Fernando Reyfue herido grave por el primero de Victoriano del Río. Envió el ganadero madrileño un encierro bajo pero con las caras muy abiertas que en general resultó exigente para los chavales.

La tarde, que se había torcido desde el primer acto, con el feo percance de Fernando Rey, la levantó Clemente en el segundo, novillo manejable al que el francés muleteó con gusto en pasajes sueltos de mucha enjundia, sobre todo, los naturales finales, vendiendo mucho cada embroque. Cortó una oreja después de una estocada de emocionante resolución, de la que salió perseguido el torero.

Al cuarto, que se movió sin terminar de entregarse nunca, lo saludó Clemente con verónicas mecidas y cadenciosas y volvió a exhibir su concepto sobre todo en la apertura de faena, donde emergieron trincherillas y doblones por bajo de excelente dibujo. Luego el toro se vino a menos y aunque la faena no perdió entidad, el uso del descabello enfrió los ánimos.

El sexto resultó exigente, pero dentro de la caja de pinturas, Clemente también llevaba las de guerra y el de Burdeos se aplicó en una lidia emocionante en la que se impuso al de Victoriano aún sin renunciar a su concepto estilista. Además, como en sus dos novillos anteriores, uso la espada con tino y eficacia porque con la tizona lo ve claro el francés.

Buen novillo el tercero, con calidad y recorrido. Permitió expresarse a Daniel Crespo, cuya faena, sobre todo en su primera parte, tuvo sello y distinción. Sobresalieron del conjunto dos series con la mano derecha y una al natural con empaque y compostura. La lenta agonía del toro restó pañuelos a la petición y el portuense dio la vuelta al ruedo sin la oreja que mereció. Abrió mucho la cara el colorado quinto, ovacionado de salida. Le faltó sin embargo clase pese a su movilidad lo que no impidió a Crespo plasmar de nuevo sus ganas y en la medida que el animal se lo permitió, esbozar su concepto. Saludó tras acabar con el de pinchazo y estocada.

Plaza de toros de Moralzarzal. Última de feria. Media plaza. Novillos de Victoriano del Río, con mejores hechuras que caras, más exigentes que enclasados. Fernando Rey, cogido por su primero; Clemente, oreja, ovación y oreja y Daniel Crespo, vuelta al ruedo tras petición y ovación.

Twittear