icono-sumario ‘Al principio de la temporada, no pensé que fue a torear tanto ni que iba a hacerlo a esta gran altura, no entraba en mis previsiones, me he sorprendido a mí mismo’

icono-sumario ‘No tengo antecedentes taurinos ni nadie me habló del toreo, me apunté a la Escuela Taurina Adour Afición con diez años después de ver un reportaje suyo en la televisión’

El Adoureño, durante su actuación en la pasada Feria de El Pilar en Zaragoza I SCPlinea-punteada-firma1

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‘Antes del debut sin picadores, se me acercó Richard Milian y me preguntó cómo quería anunciarme en los carteles, no sabía muy bien que ponerme y, él, que fue mi gran descubridor desde que llegué a la Escuela Taurina Adour Afición me dijo que porqué no hacía un guiño al nombre del río, porque en las ciudades taurinas que baña me iba a criar como torero y hasta hoy, que estoy muy orgulloso de lucirlo en los carteles’. Habla Yannis Djenibla ‘El Adoureño’, la gran revelación del escalafón novilleril del final de temporada.

Sus últimas tardes fueron de aldabonazo en aldabonazo del Zapato de Oro a un indulto en La Peza (Granada) pasando por el grato sabor de boca que dejó en su estreno en la Feria de El Pilar. Mundotoro te trae la historia de este joven francés en este reportaje, que estrena una nueva sección: ‘Darán que hablar’. Nombres propios que no debes perder la pista, porque, a buen seguro, serán noticia por su toreo la próxima temporada.

‘Al principio de la temporada, no pensé que fue a torear tanto ni que iba a hacerlo a esta gran altura, no entraba en mis previsiones, me he sorprendido a mí mismo, era mi primer año completo con picadores y me quería curtir, en este sentido, los pueblos me han servido mucho, aquellas tardes del comienzo de 2017 han posibilitado que se vea este novillero más hecho a a final de curso’, explica el joven valor que reconoce que ‘no entraba en los planes ni torear en Arnedo ni en Zaragoza y, por supuesto, mucho menos llevarme el Zapato de Oro’.

Sin embargo, la baja de otro compañero, su compatriota Tibo García, posibilitó el castillo de naipes. ‘La Comisión quería otro novillero de mi país en el cartel y yo era el que más novilladas acumulaba en el escalafón, así que me llamaron para torear la de Escolar, por eso digo, que los pueblos, además del rodaje evidente que da torear todo tipo de utreros, me han servido mucho, esos contratos posibilitaron Arnedo’, recuerda.

‘Aunque fueron dos vueltas al ruedo, sin trofeos por el acero, la gente se quedó con la forma de torear a reses de Escolar, una ganadería que da siempre importancia a todo lo que sucede en el ruedo, son animales exigentes, pero logré cuajarlos y la gente cantó mucho mis ganas’, comenta El Adoureño, que ha terminado tercero en el escalafón, con 24 paseíllos y un balance de 43 orejas y 4 rabos, cifras alejadas de ‘la docena de corridas que esperaba torear’.

‘Ese triunfo me abrió la puerta a la sustitución de Jorge Isiegas en Zaragoza y allí, aunque no hubo orejas, volvió a aplaudirse mi disposición, di la cara con la de Adelaida Rodríguez’, revive el galo, que debutó con los del castoreño en Galapagar, en septiembre de 2016, contento por la fulgurante recta final de ‘una temporada ilusionante que me emociona de cara al 2018’.

No obstante, El Adoureño es conciente de que ‘conquistar el Zapato de Oro cambia por completo la percepción de la exigencia’. ‘A partir de ahora, no habrá margen de error, Arnedo otorga el premio más importante que hay para un novillero y la afición me esperará, sí, pero también me va a exigir muchísimo, acorde a ello, como es normal’, vaticina convenciéndose a sí mismo: ‘He subido a otra categoría’.

Quién se lo iba a decir a este joven galo de apenas 19 años, sin antecedentes taurinos en su familia, cuando entró con apenas diez años en Adour Afición. ‘No conocía nada de este mundo, pero vi por televisión una tarde un reportaje de una Escuela Taurina y le dije a mi madre que quería ser torero, que había encontrado mi vocación, miramos los dos por Internet cómo podía apuntarme y a las dos semanas estaba allí, presentándome a Richard Milian’, echa la vista atrás con orgullo.

Milian, precisamente el primer francés en ganar el Zapato de Oro en la historia –1979– y al que luego seguirían Medhi Savalli (2005) y el propio Adoureño, le enseñó todo: ‘Fueron siete años maravillosos junto a él, aprendí a coger los trastos, a torear, las distintas suertes, que el toro pone a todo el mundo en su sitio y otro montón de valores que rebasan el ruedo’.

Actualmente, El Adoureño reside en España, concretamente, en la segoviana Cantalejo. Allí vive en torero. Lo que siempre anheló. Ángel Vaquerizo es su apoderado y el matador de toros Mario Campillo hace las veces de director artístico de su incipiente carrera.

‘Cada mañana voy a Valladolid y allí entreno con él, nunca dejo de saber algo nuevo, porque en esa superación es en lo que más me incide, me ha inculcado esa ambición de dar lo mejor para crecer’, analiza mirando al espejo de figuras máximas del toreo como ‘El Juli, Ponce o Roca Rey’. ‘Mi sueño es convertirme en una figura de ese calibre, si ellos mantienen esa voracidad cada tarde, cómo no voy a tenerla yo que no he hecho aún nada’, justifica.

‘Cada animal es una oportunidad para demostrarlo’, afirma Yannis que busca en su toreo ‘algo más que ese modelo intrínseco de valor que engloba a todos los toreros galos’. ‘¿Mi concepto? Me considero un torero de verdad, que no miente en la cara del toro, que tiene ese valor y esa quietud del matador francés, pero que no sólo es eso, que puede aportar mucho más y llegar al tendido por otro caminos’, se define divisando ya una temporada ‘esperanzadora‘.

‘Voy a pasar un mes ahora en casa con mi familia, descansando, y, enseguida, me vuelvo para España, porque quiero aprovechar todo el invierno al máximo para demostrar que no he ganado el Zapato de Oro por casualidad, que estos últimos meses de temporada no han sido de suerte’, traza la hoja de ruta de un 2018 en el que se siente ‘ahora sí, ya listo, para dar el salto y estar en todas las ferias del gran circuito’.

‘Queremos empezar a torear pronto, en las primeras grandes ferias para mantener este ambiente y dar categoría a mi temporada de cara a una futura alternativa’, concluye El Adoureño. No le pierdan la pista. Este 2018, dará que hablar…