icono-sumario Román superó la prueba y puso el argumento

icono-sumario Cortó una oreja y dio una vuelta al ruedo

icono-sumario El Soro volvió muy desconfiado

FullSizeRender (26)Román sujetó la tarde I ALBERTO DE JESÚSlinea-punteada-firma1

MARCOS SANCHIDRIÁN > Valencialinea-pie-fotos-noticias

 

 

Cada tarde de Fallas cuenta con un argumento. Sobre el papel volvía El Soro después del apoteosis sorista del pasado año pero en el ruedo estuvo Román. Román también fue figura de la novillería pero su nombre ya parecía olvidado. De Román resonaba su inocente sonrisa o su alborotado pelo pero el tiempo pasaba y la oportunidad no. Tuvo tiempo para guardar valor y pulirse. Quizá también de encontrarse porque los pasos hacia adelante tampoco son fáciles.

La corrida con los tres hierros de El Niño de la Capea no fue fácil en conjunto. Identificable en hechuras, toros con caja pero esta vez sin un kilo de más, muy bajos y con caras bonitas, también lo fue en comportamiento, muy fríos de salida -en manso en los primeros tercios- y con ese incómodo trote imposible de fijar en los capotes de los banderilleros que dificultó la labor. En la muleta desarrollaron clase, como el segundo o el cuarto, pero duraron poco antes de darse por vencidos. Con esta materia Román se impuso con serenidad, Jesús Duque estuvo voluntarioso y, por momentos, templado, mientras que El Soro se vio superado por las circunstancias.

Y llegó el argumento de cada tarde. Román tenía en su única tarde en Fallas una oportunidad de oro. Así fue. Aprovechó cada quite, arriesgó en tafalleras al borde del infarto, en chicuelinas arrollando la razón. No dejó irse a su primero, un toro bajo, con mucho cuello y con la cara bien puesta. También costó fijarlo en los capotes y no fue hasta el último tercio cuando el toro dejó su particular trote. Toro y torero se encontraron en los medios con Román de rodillas. El toro se le coló en los dos primeros muletazos, a punto de llevarselo literalmente por delante. A Román le funciona la cabeza. El de El Capea salia suelto y el torero no cejó en su empeño de taparle la cara para ligarle muletazos importantes. Incluso se fue al hilo de tablas, donde quería el mansurrón, para hacerlo pasar por donde no entraba. Cerró por bernardinas en un terreno comprometido y firmó una buena estocada… Pero no dobló y un golpe de descabello fue el argumento al que se agarró el presidente para dejar la vuelta a la actualidad de Román en una vuelta al ruedo.

Hoy también quedó claro que Román tiene valor. No se amedrentó en ningún momento, ni pegó lo que conocemos en el argot como un ‘pingüi’ por mucho que se le colaran, metieran por debajo o incluso le arrollara el toro. Román siempre se quedó quieto. Al sexto lo recibió en la puerta de toriles y aguantó tanto la porta gayola que casi lo manda a Burriana. A esta la siguieron cuatro largas cambiadas más de punta a punta de la plaza. ¡Qué mérito! La tarde ya hacía mucho que vestía de grana y oro. Con estatuarios comenzó la faena de muleta. Vertical. Incluso se lo sacó por la espalda cuando parecía imposible. Apuntaba este ‘Botinero‘ pero se fue apagando. Esa batalla era de Román. El final fue un alarde de pisar los terrenos del toro. El pitón llegó, literalmente, a rozarle la barriga sin inmutarse. Y volvió a ejecutar bien la suerte de matar, volvió a dejar un espadazo… y el toro no volvió a caer. Esta vez sí, el presidente supo valorar una tarde importante y le concedió un merecido trofeo.

El segundo también manseó en los primeros tercios. Siempre con ese tranco Murube al que estamos acostumbrados en los festejos de rejones, iba de capote en capote muy despacio y esperando. Román volvió a tener su oportunidad en un apretado quite por tafalleras y chicuelinas. Ya en la muleta, Duque contó con una docena de embestidas por el lado derecho antes de rajarse. El valenciano lo aprovechó y consiguió momentos muy templados. El momento más complicado llegó cuando entró a matar muy derecho y sufrió una fuerte voltereta de la que afortunadamente salió ileso.

El quinto fue de pintura. Largo, hondo y acapachado. En los primeros tercios se desplazó con clase y respondió bien en la lidia de banderillas… hasta el tercer par, cuando el toro casi encuentra pesa. Molestó el viento pero la actitud del valenciano fue irreprochable. Alargó la faena hasta encontrar el sitio, muy en corto, por donde respondió el toro de El Capea. No se dejó nada en el tintero. Escuchó palmas.

Desagradable fue el primer encuentro de El Soro con su afición. Fue muy complicado en el primer tercio y la lidia fue a cargo de la cuadrilla. Abrevió y dejó una estocada al paso… Lo mejor triunfo fue que la obra terminara pronto. El cuarto fue el mejor de la tarde. En el capote embistió de delicia: se desplazaba, se abría y permitía al torero gustarse con el percal. Ahí quedó lo mejor de su actuación. Como al primero, tampoco banderilleó. Con la muleta volvió a mostrar su versión más desconfiada, siempre a merced del toro. Con apuros, consiguió liquidar una actuación para reflexionar.

Hierro de El Capea - España Plaza de toros de Valencia. Sexta de la Feria de Fallas. Un tercio de entrada. Toros de El Capea (3º y 5º), Carmen Lorenzo (1º y 6º) y San Pelayo, bien presentados y mansos de salida, excepto el buen cuarto. Hierro de San Pelayo - España
El Soro, silencio y silencio;
Jesús Duque, ovación y palmas tras aviso;
Román, vuelta al ruedo y oreja tras aviso.