Por C.R.V.
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Bohemio, conversador, natural. Clase, empaque, elegancia. Profundo, complejo, invariable. Así fue Manzanares, o Josemari, o el Maestro. Portador y transmisor de un extraño ADN que hace de un hombre un torero para siempre. Una leyenda. Una referencia. Metido en una generación de toreros malquerida en su final, maltratada a veces con la llegada del toro grande, Manzanarestiene en su historial algo no contado: reinauguró el toreo. Justo cuando éste  comenzaba a no ser el discurrir nacional, en los primeros balbuceos de la democracia, sus formas, fondos, éticas y estéticas,  regresaron al toreo a su discurso artístico.

Fue portador de una controversia por su personalidad indomable, una especie de rebelde de maneras caballerescas, hablar suave, toreo impecable, de una expresión propia de los elegidos, portador del compás, creador del ritmo. Manzanares es y será un creador fuera de las estadísticas, creador de una bibliografía bohemia que mezcla noche y día, cante y arte, toros y toreo desde las formas mas seductoras. Ha sido el último gran seductor del toreo. Me atrevo a decir que su toreo era, esencialmente, seducción.

Es y será incalificable desde las bibliografías y vivió y toreó a espaldas de las estadísticas, puesto que éstas jamás pueden aproximarse a los interiores de los genios. Tan incomprendidos a veces, tan perfeccionistas, necesitados de respirar oxígeno puro, algo que daña al humano común y que frustra al talentoso, porque el oxígeno puro no está en el aire. Un hombre que abrevó su sed en las fuentes cristalinas del toreo, en las que, antes de alcanzar a beber, uno ve reflejado su rostro. La mayoría no se miraron antes del primer trago. Manzanares, creo, se miraba para mamar el toreo de siempre. Para no olvidar lo que era, fue y será: un torero.

Manzanares ha sido un torero alterado por su realidad, la de un genio. Vivir tocado por el don es, casi siempre, el inicio del camino hacia no ser comprendido, a ser mal narrado. La peor  maldición en este país y este mundo es nacer diferente en el arte. Sentir con pureza. Ser intenso. Ser portador de los que los demás no tienen y desearían tener es prender la llama de lo envidioso. Y sino, dar al interruptor de la baja calificación. No obstante, el genio prevalece con la tozudez de los huracanes. La pureza es tan constante y se hace tan evidente que es uno de los pocos que logro ser torero de toreros. Que es como decir literato de literatos, pintor de pintores.

Josemari supo qué se siente al aprender a torear con el toro de dimensiones lógicas y, una vez aprendida la sintaxis con la que expresar su arte, una vez hallado el alfabeto con el que componer y narrar sentimientos, ver cómo le cambian el toro, su tamaño, su volumen. Y que éste se pare, o se caiga, en esos tiempos de fiesta dura y gigante. Y tratar de aprender de nuevo, tratar de crear un nuevo lenguaje para  torear a esa masa ilógica que hizo del toreo algo insensible para ser sensiblero. Eso supo Manzanares y su generación, la que sufrió en sus carnes el cambio más radicalmente insensible de la historia del toreo.

España es un país que entierra bien sus muertos. Lástima que en vida no sepamos disfrutarlos. Disfrutar su talento y no criticarlo. Disfrutarlo aun sin tratar de comprenderlo porque la maldición del genio nace con él: nacen con tal arte que jamás serán comprendidos. Vivió, toreó, amó, padeció, rió, lloró, de la única forma posible, de la única lógica posible con la que puede vivir un ser puro: intensamente. Expresando esa intensidad en cimas y simas, que es el lógico movimiento de los artistas. Hizo del toreo seducción. Arte para seducir embestidas. Arte para seducirnos a todos.

Sus muñecas fueron compás, su cintura meció el ritmo, su corazón latió, tantas veces, más lento que el de un mortal común. Otras, a la velocidad del rayo. Ahora, sencillamente, dejó de latir. Pero uno puede morir para nacer. Podemos morir dos veces. Una, cuando el cuerpo deja de ser vivo. Otra, cuando nadie pronuncia nuestro nombre. El de Manzanares será pronunciado por siempre. Ésa es la inmortalidad ganada.

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