Cuarta de la Feria de la Virgen de San Lorenzo I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

 

MUNDOTORO > Valladolidlinea-pie-fotos-noticias

La fiesta vive de momentos como este, de toreo generoso, despacioso hasta el límite del ralentí, de obras de arte que viven en el trazo profundo de los vuelos de una muleta. La de El Juli. Esa forma de hacer y de prolongar y de barrer una y mil veces el albero con la cadencia de lo suave y el poder que, lejos de absorber la bravura, pareciera que le añade, un poder que domina sin quitar sino dando más vida.  Obra cumbre de El Juli a un gran toro de Daniel Ruiz en una tarde de coraje y actitud encomiables de un torero que cayó de pie en Valladolid con su frescura de torero con don de gentes, Román. Con la más fea Roca Rey, quizá porque no todos pueden ser felices en el mismo espacio.

Faena cumbre de El Juli a ‘Fanfarria’, cuarto de la tarde, al que acabó indultando. Toro de hechuras perfectas, de plaza de segunda, estrecho de sienes, con perfil, bajo. Canta a bueno y de calidad siempre pero era un toro medido. Si lo atacabas se venía abajo. Por eso estuvo perfecto el torero. Sin apretarlo, echándolo para delante, sin toques, siempre por abajo pero sin reventar al toro, para darle celo, poder y bravura. Le hizo de todo el de Velilla. ¿Se puede hacer algo mas a un toro? El final de faena enorme. Además no forzó el indulto el torero, al que dieron un aviso toreando. Cogió la espada de matar, se lo llevó a la boca de riego y allí le da una tanda definitiva. Pletórico El Juli. Una de las faenas del año.

Antes su primero, estrecho, corto de cuello, tuvo mucha movilidad pero un punto de genio. Enrazado, exigente. Estuvo El Juli sensacional porque en el caballo echó la cara arriba. También en banderillas, pero luego milagrosamente le hizo humillar en el último tercio. Por el derecho sobre todo. Anduvo inteligente porque no era toro de rebosarse pese a su movilidad. El torero le perdió un paso y le ligó las tandas con intensidad. Por el izquierdo su viaje era más corto pero también le estiró la embestida. La estocada, trasera y baja, dejó sin premio una faena de nota.

Debutaba Román en Valladolid y lo hizo con nota. Bajo, corto de manos, con cara y perfil, el segundo tuvo muchos matices. Verónicas, tafalleras, gaonera y chicuelina y larga de rodillas de Román en un saludo explosivo. El quite, por saltilleras, cambiándole el viaje a medio metro, pasándoselo muy cerca, puso el coso en ebullición. Un lío. Empezó la faena el valenciano empujando al toro para delante, con la pierna flexionada, los dos últimos de rodillas. Los dos primeros muletazos de cada serie eran muy buenos, pero al tercero se venía por dentro siempre el animal, Por los dos pitones.

Sostuvo la faena Román con frescura y desparpajo. Cerró por bernadinas. En la tercera, con el toro cruzado, se la sacó la embestida por el izquierdo y la gente pegó un respingo en el tendido. Se fue detrás de la espada pero cayó el acero trasero, el animal tardó en doblar, sonó un aviso, y por eso sólo cortó una oreja. Redondeó su buena presentación Román en el quinto, en el que anduvo muy centrado y motivado tras el taco de El Juli al que por cierto brindó el toro. Se fue a portagayola a saludar al astado y luego anduvo templado, lo empujó para delante con las dos manos y lo reventó de un rotundo espadazo.

Temperamental el tercero, más enrazado que bravo. Poco cuerpo, mucha cara, abierto de cuna además. Para hacer un esfuerzo. Y lo hizo Roca Rey. De salida, se vino por dentro y alternó verónicas con chicuelinas. Cumplió el toro en varas, humilló mucho siempre pero le costó romper para delante. Protestaba además si no estabas en la distancia. Para perder pasos y atacar. El peruano, tremendamente firme siempre, optó por atacar, pero sin rectificar terreno, dio a la faena emoción pero en ocasiones faltó limpieza.

Su actitud, fibra y carácter bien le pudo reportar una oreja porque el esfuerzo fue grande, pero después de un pinchazo, la espada cayó trasera y la muerte del astado fue lenta. Todo quedó en ovación. El sexto fue un castaño al que le faltó fuerza. Se quedó muy corto, si querías obligarle se defendía con un tornillazo, pero no te dejaba empujarlo para delante. Lo tomó más cerca, con talento, cogiéndolo suave, dándole tiempo… pero duró muy poco.

Hierro de Daniel Ruiz - España Plaza de toros de Valencia. Cuarta de la Feria de la Virgen de San Lorenzo. Más de tres cuartos de plaza. Toros de Daniel Ruiz, . logo-mundotoro-fichas-crónicas
El Juli, ovación y dos orejas y rabo simbólicos
Román, oreja tras aviso y oreja
Andrés Roca Rey, ovación y silencio

linea-punteada-firma1