icono-sumario Padilla, Curro Díaz y Manuel Escribano, terna para la segunda de Fallas con toros de Fuente Ymbro

Trincherilla de Curro Díaz en su comienzo de faena al quinto de la tarde I ALBERTO DE JESÚSlinea-punteada-firma1

ISMAEL DEL PRADO > Valencialinea-pie-fotos-noticias

Curro Díaz paseó una justa oreja del quinto. Un animal que tuvo calidad en sus embestidas, noble y colaborador, aunque le faltó una brizna más de raza para ser un gran toro. El de Linares lo entendió a la perfección y lo toreó con una suavidad pasmosa. El comienzo, marca de la casa, para grabar y paladearlo una y otra vez. Relajado, erguido, guiando las embestidas para sacarlo al doble anillo del tercio. Ahora trincherilla, ahora trincherazo. Llenos de sabor todos.

La siguiente tanda también fue francamente buena. En redondo, ligando y girando sin perderle pasos. Caló en el tendido y prendió la mecha. Luego, hubo más altibajos en las posteriores, pero siempre todo, fiel a la velocidad que marcaba el toro, muy despacio y con adornos caros. Pura orfebrería. Faena de personalidad. La rubricó con media en buen sitio y el trofeo, incontestable, fue a parar su mano.

El segundo, algo avacado y bastito de hechuras, mazorca amplia, no gustó al tendido. Apretó para dentro en los de recibo a Curro Díaz y anduvo suelto y sin fijeza en el primer tercio. Esperó lo suyo en banderillas. Emotivo el brindis del jiennense a sus dos compañeros de terna. ‘Sois un ejemplo para los toreros’, se leyó en sus labios. Luego, el trasteo se diluyó enseguida. Nos relamimos con el comienzo para sacárselo a los medios. Marca de la casa de nuevo. Con empaque. Trincheras y trincherillas, de cante grande. Luego, el toro tendió a defenderse, siempre con la cara por arriba y sin humillar. Sin clase, fue tomando la muleta, pero muy deslucido por más que Curro se la dejaba puesta. Bien plana. Fue una quimera. Ovación.

Padilla resultó corneado por el cuarto. Toreaba en redondo, cuando quedó al descubierto y el de Fuente Ymbro se le venció por dentro para hincar el pitón por la parte alta y delantera del muslo derecho. Fueron instantes escalofriantes porque el animal se ensañó con el torero y le lanzó media docena de derrotes, uno de ellos resbalando el pitón por el cuello hasta arrebatarle el parche de su ojo y otros tantos prendiéndole por la espalda para levantarlo del suelo. Uno de esos pitonazos también hizo carne en su axila. Tras varios segundos, volvió a la cara del toro y completó su lidia de una estocada entera tras dos pinchazos.

Antes había hecho un esfuerzo importante en el saludo capotero, con dos largas cambiadas, verónicas, galleo por chicuelinas y un vistoso quite por faroles. Luego banderilleó en compañía de Escribano. Buen tercio con las farpas. La faena hasta el percance transcurrió repleta de efectismos y con altibajos, pero robándole los muletazos al animal, que tuvo movilidad y cierta nobleza. Oreja, que paseó antes de ir a la enfermería por su propio pie, donde ya está siendo operado por el equipo médico.

Con una larga cambiada saludó Juan José Padilla a ‘Hortelano’, el precioso burraco de Fuente Ymbro que rompió plaza. Salió algo abanto y siempre tuvo ese defecto de andar, muy gazapón, durante su lidia. Cumplió sin pena ni gloria en varas y Padilla lo banderilleó con eficacia. Dos al cuarteo y un tercero de dentro a afuera.

Brindó al público e hincó ambas rodillas en tierra. Fue una declaración de intenciones más que un comienzo trascendente, porque el toro se iba quedando cada vez más corto y al tercer muletazo se le coló de fea manera. Luego el trasteo estuvo condicionado por esa justeza de energías del burel, corto y muy rebrincado, que se tragaba los primeros, pero protestaba cada vez más a medida que avanzaba la serie. También es cierto que el de Fuente Ymbro tuvo su movilidad, aunque muy descompuesto, que permitió al jerezano tirar de sus recursos. Se vino muy a menos y el trasteo no terminó de tomar vuelo. La estocada, muy buena, ayudó a que afloraran los pañuelos. Sin premio, vuelta al ruedo.

La afición de Valencia le había obligado a saludar desde el tercio a Manuel Escribano después de finalizar el paseíllo. Gran gesto del tendido con el torero sevillano. Rergresaba después de nueve meses. Su gran momento. Soñado desde que fue corneado de gravedad por un toro de Adolfo Martín en la Feria de Hogueras. Duros meses en la brecha, levantarse cada mañana para ganar la partida a la verdad del toreo. Una declaración de intenciones, saludó al tercero, bien hecho y de acucharada cuerna, con una larga cambiada. Cumplió el toro en el peto y en banderillas, donde compartió farpas con Padilla. Muy meritorio el tercero, al quiebro y al violín.

Luego, Escribano puso todos los ingredientes para que la faena tomara vuelo. Buenos muletazos en redondo, mientras duró el animal que se dejó, pero le faltó transmisión. Muy sosote e insípido, Escribano acompasó la embestida, casi siempre prácticamente andando, del toro, pero faltó algo más para que aquello tomara vuelo. El sevillano le buscó las vueltas, pero fue un esfuerzo sin recompensa. Ovación desde el tercio.

No tuvo suerte tampoco Manuel Escribano con el sexto. El castaño fue el toro que mayores complicaciones presentó para su lidia, que el de Gerena arrancó en chiqueros. A portagayola lo recibió para luego continuar con bríos ya en pie. Salió suelto del caballo y no se lo puso fácil, remolón, en banderillas al torero. El trasteo comenzó con tres cambiados por la espalda y, después, lo atacó el sevillano, porque al de Ricardo Gallardo siempre hubo que provocarle la embestida. Más si cabe cuando, más pronto que tarde, ‘cantó la gallina’. Se rajó y buscó la querencia con descaro, pese a los intentos del torero. Muy por encima de su adversario. Lo despachó de una estocada entera caída y le pidieron la oreja, que el presidente no concedió.

 

Hierro de Fuente Ymbro - España Plaza de toros de Valencia (España). Más de media entrada.Toros de Fuente Ymbro, de buena, aunque desigual, presentación. De juego variado, aunque a todos les faltó un puntito más de casta. Tuvieron nobleza 1º, 4º y 5º. Con genio, el 6º. Deslucidos, 2º y 3º. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Juan José Padilla, vuelta al ruedo tras aviso y petición y oreja.
Curro Díaz, ovación y oreja.
Manuel Escribano, ovación tras aviso y ovación tras petición.