icono-sumario ‘Aunque suene raro, tenemos que agradecer que los del sábado parecieran toros de otra época’

icono-sumario ‘Ha sido un año duro, pero ese esfuerzo ha sido tan gratificante’

icono-sumario ‘La cornada me molesta, me probaré para Jaén, pero sólo volveré para pisar el sitio de Madrid’

Curro-Díaz-Madrid-511 Curro Díaz, durante el mano a mano del sábado I JULIÁN LÓPEZlinea-punteada-firma1

ISMAEL DEL PRADO > Madridlinea-pie-fotos-noticias

 

 

Decía Saint-Exupéry que ‘la dificultad aporta la única libertad que realmente cuenta’. Curro Díaz lo puso en práctica el sábado en Madrid. En realidad, toda la temporada. Desde un Domingo de Ramos que terminó en volandas por la calle Alcalá. Y en órbita para el resto del año. O de los años, en plural. Entrega máxima. Hasta la libertad del propio abandono. ‘Vacío’ llegó al hotel. Poco importaba. El vestido de luces, despojado. Paseíllo costoso hasta la ducha. Allí, ‘no me preocupaba estar roto, sólo me inquietaba qué mejorar de una tarde que, creo que me ha enriquecido, personal y profesionalmente, más que mis dos Puertas Grandes en Madrid’.

‘Llegaba en un momento bueno por cómo ha evolucionado y transcurrido mi temporada, porque ha sido un año muy duro, pero ese esfuerzo ha sido tan gratificante… Me rondaba un día así en esta plaza que le debo tanto, lo necesitaba vitalmente y pienso que lo logré, conseguí dar esa vuelta de tuerca extra, rizar todavía más el rizo’, confiesa convencido de que ‘no podía dejar nada sin entregar’ en una plaza que ‘tantas y tantas veces ha catapultado mi carrera’. ‘Siempre que he llegado apurado, he tenido la suerte de que Madrid ha estado ahí para sacarme a flote y, que lo haga una afición de tanta categoría, es para estar orgullosos’, añade sólo tres palabras más: ‘Es mi casa’.

El mano a mano fue ‘un día para tirar la moneda’. ‘Era de apuesta, con su dificultad y un montón de matices… Fíjate, aunque suene raro o hasta suicida, creo que tenemos que agradecer que la corrida de El Puerto pareciera de toros de otra época, de ésos que cantaban los viejos revisteros, pero con 200 kilos más que entonces… Si no salen con ese comportamiento, creo que no se hubiera creado esa atmósfera que se formó’, analiza con el muslo abierto por una cornada interna de 15 centímetros, peaje de una tarde que ‘analizando pudieron pasar percances mucho peores’.

SU RENACIMIENTO EN COLOMBIA

Pese a ello, cuando habla de dureza, Curro prefiere rememorar esos meses de invierno en el banquillo. ‘No me estaban anunciando y andaba con poca motivación, así que no pasa nada, pensé. Oye, todos nos tenemos que ir en algún momento, pues nada que sea en este… Pero salió Madrid, en una fecha bonita como el Domingo de Ramos y cogí la ilusión, me fui metiendo en faena y llegué muy hecho tanto el físico como la mente’, echa la vista atrás antes de nombrar un viaje ‘clave’: Colombia.

‘Me fui allí un mes, fuera, alejado de todo, a un par de festejos que salieron y fue como resetearme entero, volví convencido, seguro de que lo que me motivaba es torear, seguir dedicado en cuerpo y alma a ello’. Dicho y hecho. ‘Cuando toreé en Madrid después, transmitía verdad, no había aspavientos y el aficionado lo supo ver’, afirma antes de sincerarse con la mayor de las autocríticas.

‘Sé que tengo defectos acusados, nunca los he ocultado, al contrario, los reconozco, pero siempre he sido fiel a ellos, porque son muy míos, con mis defectos y mis virtudes, no he engañado a nadie, he sido transparente en mostrarlos’, reconoce antes de comparar: ‘No he abusado nunca de la técnica, aun siendo ese perfil de torero artista, siempre necesitas esa base técnica y, aunque aprendes de todos… Eres autodidacta, vas cogiendo, asimilando poco a poco, no puedes levantar una catedral el primer día, sin saber, por eso cuando luego ves que el edificio se levanta, que va para arriba… Te sientes reconfortado’.

Otro de los motivos de su satisfacción está en el ganado. Hubo hueco para todas las procedencias. ‘Salvo Miura, he matado toros de todos los encastes que hay en el campo bravo, me subí al carro de la temporada en marcha, ya bien empezada, así que tocó arreglarse con todo tipo de corridas si quería estar en las ferias, no he vuelto la cara, ha sido duro, pero el resultado habla por sí solo’, comenta.

LA CORNADA Y SU VUELTA A SEVILLA

Unas horas antes de la entrevista, al jiennense le han retirado ya el drenaje de la cornada interna operada el martes -recibió otra más en el otro muslo-, consecuencia de las tres volteretas sufridas. ‘Estoy molesto, porque me siguen toqueteando la zona, pero con la operación he notado mejoría’. ¿En el horizonte? Jaén. ‘Veremos a ver cómo responde la pierna, porque no quiero medias tintas, me probaré en el campo cuando llegue el momento y sólo volveré para pisar el sitio del otro día en Madrid, si hay que renunciar… Tenemos todo el año que viene por delante, porque lo que sí que quiero es que el aficionado que vaya a verme, me vea en el mejor momento de mi vida como torero’, zanja antes de hacer un guiño a Sevilla.

‘¿Volver a Sevilla? Ojalá, claro que me gustaría estar allí de nuevo, aunque es pronto para hablar de ello… Lo que me ilusiona realmente es todo el conjunto de la temporada que se me presenta delante y en que la gente que me vea, disfrute y se enganche, si se plantea ir allí en Abril, pues que también suceda así’, concluye el torero de Linares, ausente en La Maestranza desde la primavera de 2013.