Vídeo de la gran tarde de El Juli en Santander I ISMAEL DEL PRADO linea-punteada-firma1

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Bajo, de lomo recto y bien hecho, el segundo salió con pies y El Juli trató de atemperarlo en un saludo en el que destacó la media del remate de mano baja. Espectacular el quite posterior por lopecinas. A compás abierto y cargando mucho la suerte. De mano baja, de nuevo. La media, abelmontada. Dos buenos pares de Álvaro Montes. Brindó en los medios y, allí mismo, comenzó con un molinete en el que el toro giró al revés para torear ya sin preámbulos en redondo.

Templando al toro, pero sin atacarlo, a su aire. Se la echó a la zurda y le pegó dos tandas de naturales excelentes. Limpias, profundas, enganchando sin perderle pasos al toro. De figura erguida. Muy ligadas. Los de pecho, a la hombrera contraria. Muy relajado el madrileño. Volvió a la derecha y exprimió al máximo al toro. Bajando la mano en muletazos largos, poderosos, la misma hondura. Respondió el toro, muy noble, de enorme calidad, todo lo quiso por abajo, y tuvo duración. Final, con sello propio, con interminables circulares invertidos. Uno de casi 720 grados tras alargarlo con el cambio de mano. Eterno. Estocada algo desprendida y oreja de ley. Le pidieron la segunda con fuerza, pero el presidente no la concedió.

Hondo y con cuajo, merodeando los 600 kilos, el cornidelantero quinto tuvo buen tranco desde que salió de chiqueros. Buenas verónicas templadas, mejor aún el quite posterior por ‘julinas’. De mano baja, a compás abierto y hundido en la arena. Puro aplomo.

Comenzó la faena El Juli en los medios y allí corrió la mano por ambos pitones aprovechando la noble condición del toro, otro toro de nota del hierro charro. Lo toreó con mando y muleta poderosa en tandas largas por ambos pitones. Siete, ocho, hasta nueve muletazos. Varios remates en cada una de ellas. Preciosos los pases del desdén, auténticos carteles de toros. El tramo final, atacando al toro para sacarle hasta el último muletazo, arrebatador. Circulares y muletazos por uno y otro pitón, sin enmendarse. En el sitio. El pinchazo inicial, antes de una estocada entera, le privó del doble trofeo.