icono-sumario ‘Una pésima traducción sobre el arte del toreo: que al toro de drama no se le puede torear despacio’

icono-sumario ‘Una vuelta de tuerca le ha pegado hoy Morante al toreo.’

icono-sumario ‘Era mentira. La tierra es redonda. El toreo no es plano.’

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C.R.V > Méxicolinea-pie-fotos-noticias

 

 

Una mentira nunca vive hasta hacerse vieja. Dijeron desde la cruz y los púlpitos que la tierra era plana y nunca lo fue. Dijeron que la luna era renunciable a nuestra distancia terrena y ahí llegamos. Mentiras pequeñas al lado de una que nos impuso una pésima traducción sobre el arte del toreo: que al toro de drama no se le puede torear despacio. Que con el toro violento casi desde el embroque, no se puede crear arte. Mentira. Aguascalientes ha levantado hoy acta notarial apasionada de que con un toro de hule, de los de mover piernas y echar bilis, Morante de la Puebla creó una obra de arte. No ese arte taimado, clonado desde un tópico o esa impostación sobreactuada y de pose que llamamos arte porque no entendemos que es arte. Hablamos de una mezcla de patetismo, arrebato de creatividad y pasión y de exposición del cuerpo. Ese arte humano imperfecto y jamás aprendido o ensayado. Una vuelta de tuerca le ha pegado hoy Morante al toreo. Desnudó a una mentira que iba camino de morir plácidamente de vieja. Es posible hacer arte con el toro dramático. El que no crea en ello es que no entiende el arte ni el toreo.

Lástima por Zotoluco, que bordó un nivel sobresaliente con un buen lote y dos faenas de maestro en categoría. Revelado el evangelio, lo grande terrenal no tiene titulares de portada. Y sucedió como suceden esas cosas que marcan pautas en los recuerdos a última hora. Con la gente sin entender una faena torera y brotes verdes de genialidad de Morante. No es el torero partidario de la repesca pero admitió eso del regalo y, como por arte de birlibirloque, reveló el toreo frente a un toro que fue siempre bala perdida o bala certera. Pero bala. Dos faroles pegado a la tapia para saludar la abanta embestida del de Teófilo, muñecas de algodón en los lances con el toro echando cara y manos por delante. Pero algo vio Morante. Lo vio o lo intuyó o era necesidad o el día y la hora, que más da.

Plegada la muleta como para el cartucho, vació al toro a lo ‘Bienvenida’ y se salió a los medios con cuatro ayudados para ponerse ahí lejos de tablas a torear como le saliera. Y le salió un toreo de reducir embestidas a un toro que, desde el embroque, era como el boxeador necio que quiere la distancia corta para acertar al rival con la cabeza, los brazos o lo que sea. Ése era el toro. Morante fue consciente de ello pero no se refugió en la técnica sino que aceptó el cuerpo a cuerpo y se llevó una voltereta seca y fuerte. Pero el arte si lo es nunca pierde por ko feo. Arrebatado y fiel en lo que cree, siguió toreando, que significa que lo sometió, lo dominó y destapó una tauromaquia bella, creativa, inspirada, profunda y pura. Llegó a reducir las embestidas de tal forma que el público levitó afónico. A pies juntos. Con la izquierda. Ceñido. Despreciando las malas artes del toro que iba a la caza. Genial. Valiente como el más valiente. Talentoso como no ha parido madre. Era mentira. La tierra es redonda. El toreo no es plano.


Vídeo de la gran faena y de la cogida de Morante en Aguascalientes I CHARLY LARAlinea-punteada-firma1

Manso y suelto el cuarto, Zotoluco, inspirado, acompañó las embestidas en las verónicas y chicuelinas de recibo. El público se puso de pie en el brindis y él de rodillas en la primera serie, frente a un toro deslucido y desrazado que se fue en cada muletazo. De nuevo sometió al animal a base de derechazos y creó una faena solo posible para un torero de su trayectoria, con gusto y conocimiento, toques muy suaves para engancharlo y tirar de él por abajo, frente a un toro que requería firmeza. Relajado y concentrado, disfrutó e hizo disfrutar en su despedida en la que sonaron ‘Las golondrinas’, cuajando también naturales suaves y con temple. Le atacó más en el final de faena con dos tandas con la derecha que fueron superiores. El torero contuvo las lágrimas y volvió a pinchar antes de la estocada.

Débil el primero, pero con calidad, Zotoluco tuvo que emplear paciencia y delicadeza para construir su labor, llevando la muleta a media altura y manejando los tiempos. La faena cobró relevancia de mitad hacia adelante cuando la capacidad lidiadora del veterano logró afianzar al animal, llevándolo largo, despacio y por abajo. Hizo al toro soñándolo, sobresaliendo el toreo al natural, y se conjugó todo a la perfección con la música al son de ‘Pelea de gallos’ y el público a grito de ‘¡viva Aguascalientes!’. La espada le privó de un triunfo mayor. Maestro. Quien así puede torear jamás debería estar obligado a retirarse.

Silveti se fue a la puerta de chiqueros a saludar al tercero, que tardó en salir, y lo arrolló en la larga cambiada. Se levantó de la voltereta doliéndose de la rodilla izquierda pero continuó con lances a pies juntos. El toro tardo cuando quiso embistió rebrincado y con cierto calamocheo, afeando la labor con la muleta. Se metió entre los pitones buscando sacar provecho de un pozo seco. Buscó la transmisión en su faena al sexto, con un toreo entregado, en los medios, iniciado con un pase cambiado. Templando por el derecho, entendió al toro, el mejor de la corrida hasta el momento, y le dio distancias, citando con el compás abierto.

Ya había Morante jugado al toro con el cuarto al soltarse en largas toreras y torero toreó a una mano por alto con el capote. Todo muy gallista. Un inicio de faena soberbio desde las tablas y dos tandas de una expresión categórica exprimieron la raza del toro de Teófilo. Corrida de laberíntico fondo con tres toros buenos. Pero eso podía ser predecible. La corrida y lo de Morante. Lo que pasó en el de regalo fue como decir que los Cánones y los Evangelios que nos habían contado sobre el arte y su imposibilidad con el toro dramático , eran apócrifos. Una mentira. Quien no se lo crea es porque no tiene fe en la verdad del toreo. Ésa que hace que una mentira jamás viva hasta hacerse vieja.

Hierro de Teofilo Gómez - México Monumental de Aguascalientes. Cuarta corrida de la Feria de San Marcos. Más de tres cuartos de entrada. Toros de Teófilo Gómez, séptimo como sobrero de regalo. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Zotoluco, que se despedía, ovación y oreja
Morante de la Puebla, división y ovación sin saludo tras aviso y oreja en el sobrero que regaló
Diego Silveti, silencio en ambos
Zotoluco recogió un reconocimiento al término del paseíllo y los tres toreros saludaron una ovación en el tercio.