MEDELLÍN Interesante encierro de Santa Bárbara
Fandiño y David Mora, inmensos
Publicación: 05/02/2012 (02:42)
ALBERTO LOPERA
Medellín (Colombia). Interesantísima corrida ayer en la plaza La Macarena que apenas congregó medio aforo. Lo sentimos de verdad por aquellos aficionados que se perdieron el haber disfrutado la más variada gama del buen torear. Un encierro de Santa Bárbara, del que nos tiene acostumbrados el ganadero Carlos Barbero, con presencia, calidad y bravura. Lamentablemente algunos sin fuerza, pero ninguno rajado ni buscando tablas.
Con este material se pudo apreciar, cada uno dentro de su personalidad, el bien ganado prestigio de dos toreros que ahora mismo acaparan las miradas del mundo taurino: Iván Fandiño y David Mora. La mayor injusticia fue de la Presidencia al negar a Fandiño la oreja de su primero, al que bordó lances de capa preciosos empalmados con chicuelinas ajustadísimas. Su faena de muleta fue todo un compendio del mejor toreo, serio y reposado. Las series en redondo con temple sin igual, especialmente con la zurda, no se puede torear mejor. La estocada fue efectiva y la ovación con los pañuelos justísima.
¿Cuál habrá sido la razón del Usía para negar esta oreja? No queremos imaginarlo. Lo que sí está claro es que la oreja de su segundo se la birló el propio diestro con el uso errático del descabello. Pero qué importa, después de haber toreado como lo hizo, a un toro complicado, muy serio, que no paró de escarbar y desarrollar sentido en todo momento. Estamos ante un torero portentoso, que llegará muy lejos sin duda alguna. Así lo reconocieron los aficionados al invitarlo a dar la vuelta al ruedo que el torero denegó.
La única oreja de la tarde – tan poco premio no refleja lo que fue ésta faena y toda la corrida- la paseó David Mora en su primer toro, que por cierto saltó al callejón e hirió al torilero mayor. Faena completa llena de calidad en cada muletazo, naturales de ensueño, con el engaño debajo de la pala del pitón. Un toro noble que al final le premiaron con vuelta al ruedo a sus despojos, mientras los aficionados seguían degustando el arte impregnado en los muletazos del madrileño quien a su triunfal paso por el redondel recibió una lluvia de claveles en medio de sonora ovación. Una pena la lesión del otro toro – muy serio – en los lances de capa. Con la embestida totalmente descoordinada impidió a David rematar el triunfo deseado en su debut en ésta ciudad. Logró algunas series en redondo muy meritorias y de estocada efectiva le pasaportó, recibiendo muchas palmas de agradecimiento a su entrega.
Completó la terna el colombiano Juan Solanilla, uno de los diestros nacionales con mayor futuro, con gran clase y con magníficas maneras de hacer el toreo bueno. Sus dos faenas claramente lo mostraron, especialmente en su primero, un gran toro castaño, al que endilgó series de mano baja por ambos pitones rematando con ajustadísimas bernadinas que valieron nutridas palmas al final. Su segundo, con mucha calidad pero sin fuerza alguna, hizo que se le consintiera a media altura hasta que no dio más. Otro espadazo muy efectivo le puso fin a la corrida.
El festejo lo abrió el rejoneador Francisco Javier García con un gran toro de Vistahermosa – su casa – pues es hijo del ganadero D. Antonio García. Aprovechó el gran temple del toro para pararlo en dos metros, en forma perfecta. Se vio muy seguro en la colocación de las farpas y se lució en las banderillas a una mano, quebrando de frente en la cara del toro. La gran ovación al colocar tres banderillas cortas que vaticinaron el corte de una oreja lamentablemente negada con los rejones de muerte. Es un rejoneador con gran futuro, tiene afición y buenos caballos.
| Medellín. Feria de La Macarena. Media entrada. Un toro de Vistahermosa para rejones. Toros de Santa Bárbara, bien presentados y de buen juego. El rejoneador Francisco Javier García, ovación; Iván Fandiño, fuerte petición de oreja injustamente negada y palmas, David Mora, oreja y palmas y Juan Solanilla, palmas y palmas. |
· Galería fotográfica de la tarde de Medellín