09/09/2000. Bien anduvo Fermín Bohórquez con el toro que abrió plaza; aunque se paró de inicio se animó un poco con el primer rejón de castigo, pero cuando el caballero clavó el tercer rejonazo el toro se paró de nuevo. Fermín toreó templado siempre con el pecho del caballo y puso un gran par a dos manos. Cortó una oreja pese a pinchar. Un nuevo trofeo cortó en el cuarto, lo que hizo que se ganara la puerta grande. El caballero realizó una monta y una lidia perfectas destacando en banderillas al clavarlas siempre al estribo y sin perder la figura, todo ello ante un toro noble.

Siete pinchazos, hacer pie a tierra y descabellar al segundo intento fue necesario para que Salgueiro matara su primer toro, un animal que desarrolló muy buenas cualidades y con el que destacó el portugués en buenos pares de banderillas. Doliéndose a los rejones de castigo salió el sexto, que en realidad tenía que haber sido el quinto, pero pese a todo el manso permitió el lucimiento de Joäo Salgueiro que puso empeño, si bien anduvo un poco acelerado.

Un rejoneo importante lució Hermoso de Mendoza, especialmente en banderillas donde toreó haciendo un zig-zag de uno a otro pitón, todo ello con una seguridad increíble. Se le pidió la segunda oreja pero, como quiera que mató de rejonazo trasero y contrario, el presidente solo concedió una oreja. El quinto salió abanto, manseando y quedó medio descordado de los cuartos traseros tras un rejón de castigo. Ni sacar a Cagancho ni todos los alardes del caballero hicieron el milagro de que el animal repitiera las embestidas. Cortó una oreja pese a matar defectuoso