Toledo, Corpus y toros. Reportaje: José Miguel Arruego




Es una de las fechas más tradicionales del calendario taurino. Junto con El Domingo de Resurrección y la Festividad de El Pilar, El Corpus es una de las festividades más taurinas de la temporada. Granada, Sevilla, Madrid… y otras localidades como Ledesma han celebrado y celebran festejos en torno a este día, pero sobre todas ellas, Toledo, en lo taurino, siempre le dio abolengo y categoría a esta festividad.





En 1943 Nicanor Villalta, Cagancho y El Estudiante formaron terna en la primera Corrida del Corpus propiamente dicha y, desde entonces, la Ciudad Imperial siempre presumió de acoger en su gigantesco redondel a las máximas figuras de todas las épocas. Paco Camino es con doce tardes quien más veces trenzó el paseíllo en Toledo en tan emblemática fecha pero junto al torero de Camas, han actuado en este centenario inmueble Manolete, Dominguín, Litri, Aparicio, El Cordobés, Ordóñez, El Viti, Curro Romero… y más recientemente Paquirri, Antoñete, Espartaco, Capea, Robles, Joselito, Ponce, José Tomás… entre otras muchas figuras.




Los toreros de la provincia igualmente han dado lustre a las combinaciones, porque Toledo ha sido también región de grandes matadores. Y así, Domingo Ortega, Pablo Lozano, Gregorio Sánchez, Niño de la Taurina, Eugenio de Mora o este año Álvaro Lorenzo se han visto acartelados junto a sus paisanos, muchas veces con toreros de otras nacionalidades, especialmente mexicanos, pues México ha sido un país muy presente en esta plaza en los festejos del Corpus. Aquí se presentó en España el regiomontano Manolo Martínez, tomó su alternativa española el llorado Carmelo y actuaron entre otros Carlos Arruza o Jesús Córdoba.
Y esta fecha ha sido testigo de faenas tan recordadas como la de Antoñete a un toro de Gavira en el 85, del recital de un José Tomás que en 1997 ya apuntaba a la cumbre, del indulto del toro ‘Lentejuelo’ de El Ventorrillo un año después o de la faena de Manzanares en 2007, una de sus mejores faenas de aquel periodo. Sucedió que primero la bonanza económica llevó a las distintas empresas que pasaron por este coso a programar un serial de dos o tres espectáculos en torno a esta fecha, y la importancia del Corpus se disgregó, pues no todos los carteles contaban con igual remate. Luego la crisis supuso un frenazo en la expansión y la importancia de la cartelería hasta que hace tres temporadas, de la mano de la casa Lozano, El Corpus y Toledo volvieron a contar en el calendario taurino





Ponce, que cuajó una tarde soberana, El Juli y Castella compusieron la terna del resurgir taurino del Corpus Toledano, una cita que en 2015 contó con otro cartelazo (Morante, El Juli -que cortó cuatro orejas después de dos faenas memorables- y Talavante) y que para este año cuenta con otro cartel de lujo y fuste. Un reclamo para todo buen aficionado y una excusa para pasar el día en una de las ciudades más bonitas de España en uno de los días también más señeros de su calendario. El Juli, la presentación como matador del peruano Roca Rey y el regreso de la máxima promesa de la tierra a una plaza que lo ha visto triunfar con exitosa frecuencia: Álvaro Lorenzo, con toros de Garcigrande. El Corpus. Figuras. Toledo. La oferta es insuperable.
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