icono-sumario Al Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid se le ha ocurrido una ocurrencia. Sacar del ciclo de San Isidro a la Corrida de Beneficencia. Sacarla y anunciarla sobre la segunda quincena de junio…

icono-sumario Con una fiesta acusada y acosada, en una corrida donde asiste, esperemos, S.M. el Rey, jugársela a media plaza, a la ausencia de público y al deterioro de nuestra imagen, es, cuando menos, la gaseosa de un experimento que puede llamarse irresponsabilidad

icono-sumario Nos dicen también que en el propio Centro pretende dejar un puesto abierto que se concretaría con una votación ‘popular’ entre los anunciados en la feria. Bueno, es una ocurrencia más…

511Castella y López Simón, en Beneficencia 2016 I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

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Cae la que cae, la que puede caer, y mirados con lupa y con la capa raída, al Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid se le ha ocurrido una ocurrencia. Según ha podido saber este medio, se baraja con esta posibilidad que quizá ya sea decisión: sacar del ciclo de San Isidro a la Corrida de Beneficencia. Sacarla y anunciarla sobre la segunda quincena de junio. Hay más ocurrencias sobre este festejo, pero vamos por partes:

Hace unos diez años, la Corrida de Beneficencia estaba de capa caída. Perdía público hasta límites insospechados, era corrida deficitaria, perdía interés y dejó de ser la corrida más importante o emblemática del año. En el año 2005, tras San Isidro y entre semana, se anunció un cartel con Abellán, El Cid y Antón Cortés, toros de Samuel Flores. Fue uno de los más rematados de entonces, pues pocos deseaban anunciarse en una fecha en la que no acudía púbico. Le sucedió también a la Corrida de la Prensa.

En el inicio de la temporada del 2006, la Comunidad de Madrid, del mismo color político que el actual, trasladó la corrida de fecha, y la insertó, fuera de abono, pero dentro del ciclo continuado. Ahí regresó a su fuste, y, hasta la fecha, nadie ha puesto en duda que esa acción salvó a la Beneficencia. En su día, el responsable del Centro de Asuntos Taurinos justificó en rueda de prensa este cambio, argumentando que se trataba de que volviera a ser una corrida con respuesta de público, no deficitaria, y con solidez en el calendario. El Cid, Rincón y Castella fueron anunciados en el ciclo continuado, al lado de la entonces llamada Feria del Aniversario. Desaparecida esta feria, la corrida quedó ubicada dentro del ciclo y se consolidó de forma evidente.

Sin duda, existirá un argumento para regresarla al lugar donde se estaba muriendo. Seguro que ya saben que se va a llenar, que tendrá una imagen inmejorable y que no será deficitaria. Sólo sabemos que, en la última década, la Beneficencia ha funcionado. Se acertó con una fórmula que ahora se cambia justo al revés, en un ‘donde dije digo, digo Diego. Con una fiesta acusada y acosada, en una corrida donde asiste, esperemos, S.M. el Rey, jugársela a media plaza, a la ausencia de público y al deterioro de nuestra imagen, es, cuando menos, la gaseosa de un experimento que puede llamarse irresponsabilidad. Ya vemos a los de Podemos sacando en los medios las cuentas en rojo del festejo y las fotos de una plaza sin llenar. Al lado del Rey. ¿Lo han pensado?

Madrid, la feria, la temporada, la Tauromaquia, necesita que el Centro de Asuntos Taurinos eche el resto para el éxito de ese festejo. Trabajar e invertir en imagen, con el Rey en barrera, porque nos jugamos mucho y este año, mucho más con Madrid Capital Animal Internacional. Nos dicen también que en el propio Centro pretende dejar un puesto abierto que se concretaría con una votación ‘popular’ entre los anunciados en la feria. Bueno, es una ocurrencia más, un populismo que sin duda desprecia el sentido común que sí va recuperando el toreo. Lo recupera de tal forma que López Simón, que se lo ha ganado, va a torear este año. Y Castella, que se lo ha ganado, también. Sin votación ‘popular’ estilo podemitas.

Si se lo han ganado, Castella, Simón, no se lo pongan mas difícil para llenar la plaza. Si ya es difícil llenarla, por favor, que nadie juegue a taurino ocurrente y genial moviendo aquello que está vivo hacia donde hace diez años se estaba enterrando. La Beneficencia, resultados artísticos al margen, ha sido el mejor escaparte institucional del toreo en los últimos años. ¿Por qué no esperan al menos al nuevo pliego? ¿A una coyuntura mejor, más estable?

Se comprende que a la Comunidad le dé igual que se pierda dinero en las corridas del 2 de Mayo y de Beneficencia (el ultimo pliego se modificó, de tal forma que el balance económico corre a cargo de le empresa, aunque la Comunidad decida los carteles, algo impensable en cualquier sector, máxime cuando media un contrato ‘a riesgo y ventura’ del empresario’ pero esos balances son los que utiliza esa nueva izquierda para documentar nuestra decadencia. Una izquierda que puede formar parte del nuevo gobierno de este país y que está decidida a acabar con la tauromaquia. Esta es nuestra cruda y terrible realidad. Cuidado con los experimentos en cuerpos enfermos.

De lo que no se escucha nada es de si el Centro de Asuntos Taurinos tiene la intención de hacer algo especial extramuros de la plaza para contrarrestar al Ayuntamiento y a sus animalistas, que van a armar un tinglado cultureta mediático nacional/internacional de grandes magnitudes. Ni nos parece acertado un ‘no voy a modificar la curva del ruedo’, condición que les ha pedido Morante y a la que se han negado. Con el más que posible resultado de su ausencia. Se entiende que si se pide una obra costosa o que perjudique a los demás toreros, digan que no. Pero no es el caso. No se perjudica a nadie y no es costoso. Y terminamos como empezamos, con la que está cayendo y nos puede caer, usar el cerebro puede ser hasta positivo.