La corrida que envió ayer a Bayona Victorino Martín, y en la que se jubilaba su mayoral Julio Presumido después de 26 años trabajando en esta casa, fue apasionante.
Empezó con la salida del primer toro y un salto mortal impresionante del saltador landés Jean-Claude Lagarde sobre el lomo de este toro, incursión interesante y ocasional de la corrida ‘landesa’ en un espectáculo púramente taurino.
Fernández Meca estuvo muy bien toda la tarde, entendiendo perfectamente a ambos de sus oponentes, luciendo las cualidades de sus toros y ligando las faenas adecuadas a cada astado. Toreó muy bien por el lado derecho al primero que mató de una estocada tendida y un descabello. Supo poner en escena la lidia completa del cuarto, dejandolo lejos del caballo en el primer tercio para tres encuentros, el tercero al regatón, con el picador -hijo del mayoral- y se acopló con la embestida fiera y encastada del toro. Mató de una media estocada en la suerte de recibir y salió a hombros de la plaza.
Pepín Liria anduvo valiente pero sin poder lucirse con el complicado segundo y mató muy mal. Con el quinto, estuvo muy decidido con el capote y planteó batalla al toro, matando de una buena estocada.
José Luis Moreno intentó torear bien a dos oponentes encastados, pero de corto viaje, sin poder redondear su actuación pese a su voluntad.