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EDITORIAL

El Julies narcotraficante y Morante roba coches al mediodía. Por la calor. Talavante es el hermano mayor de El Lute cuando era El Lute, como diría Sabina. ¿ Perera? Ése es culpable de las preferentes y amigo íntimo de Blesay Manzanareses el autor intelectual de los trajes, por eso viste bien Manzanares, del caso Gürtel. Quedan definidas las figuras como delincuentes a buscar, capturar y aplicar, en su lugar, la ley de fugas.Las figuras del toreo ni son figuras ni son nada, sólo son delincuentes a los que no les alcanza la ley y el orden, porque ellos son la ley y el desorden.

Esta visión cualitativa, pero minoritaria ( las visiones cualitativas y minoritarias son siempre visiones interesadas)puede hasta calar y ser aceptada. Vamos a suponer que la aceptamos. Eso eran las figuras antes de comenzar ‘la feria del mañana’, en argumentación de Eduardo Canorea. Aquí hacemos un alto: no es feria de Abril, sino de Mayo. Y no es feria de mayo de 2014, sino de mayo de ‘mañana’. Rara feria de Sevilla entonces, pues se vende a pago de hoy y a tocateja una feria del ‘mañana’, pero todo es ya posible en esta viña que da vino de importación. Pero esta feria del ‘mañana’, desafortunadamente, no está dejando para mañana lo que puede hacer hoy: certificar que cada cual (digna y honestamente) es el torero que es y que será mañana.Y como el mañana se está transmutando en el hoy, pues hay que buscar un culpable. ¿Quiénes? Las figuras, lo han adivinado.

Porque ahora resulta que se les imputa en los corrillos intelectuales de lo taurino, ordenar a sus ganaderos favoritos que manden ‘otros’ toros, los chicos, los feos, los del desastre para cerrar el mañana a la feria del mañana. Bien. Vamos por partes. ¿No es más bien cierto que los citados delincuentes dijeron mucho antes de la navidad de 2013, que no iban a torear en Sevilla?  Respuesta documentada: sí. ¿No es más bien cierto que son empresa y autoridad quienes reseñan, contratan, aprueban y pagan los toros?  Respuesta. Sí.Por tanto: si se sabía con tiempo suficiente que no iban a torear (tiempo suficiente para ir a otras ganaderías, apartar, comprar, reseñar y adquirir toros por y para la feria del mañana), si la empresa compra y paga los toros y si los presidentes los aprueban… ¿de quién es la responsabilidad única del toro que está saliendo a la plaza?

Haciendo el ejercicio más absurdo de insulto a la inteligencia, resulta que es El Juli el ordenante de que se apruebe y se pague ese toro impresentable de Daniel Ruiz y otros toros bastos, feos y de lotes paradigmáticos que han salido en la feria, usando su amistad y/o su poder de narco con los ganaderos. Nos quieren hacer creer que, resulta que El Juli manda llevar a un becerrote a Sevilla (haciéndole de paso un favor a Canorea para lidiarse cuatro de Daniel Ruiz y que no haya derecho a devolver papel) y, además, manda a sicarios para amenazar a un policía para que lo apruebe y, además, manda a otros sicarios para que Canorea trague y pague ese toro. Ergo policía está asustada por el sicariato de El Juli y la empresa amenazada por ídem. Eso se lo cree el guionista de Avatar. Pero sólo un rato que no llega dos segundos.

Siguiendo esa teoría de la conspiración, resulta que el propio Juli es quien manda aprobar ese u otro toro boyancón que ha salido, y además, amenaza a policía y empresa para que los aprueben. Y además, El Juli y adláteres son los conspiradores de un contubernio ganadero/policial/empresarial que, cosas de la ‘Life o wife’, para que la feria del ‘mañana’ no llegue a mañana.

¿Qué se pretende? Cambiar la realidad, las responsabilidades, por excusas de confabulaciones. Porque la realidad es tozuda: la empresa es la única que tiene la potestad de comprar los toros, porque es la que los paga. Y la policía la única autoridad legal que puede aprobarlo o rechazarlo. Es más. Si la empresa tiene toros reseñados que luego el ganadero no envía. Que lo denuncie. Con sus pruebas. Y que sustituya la corrida. Y que todo sea claro y transparente. Que denuncie al ganadero si hay reseña y contrato de por medio. Luz y taquígrafos. Porque si no es así, si no se hace así, ¿para qué queremos una empresa? ¿Para qué queremos a la policía? Si el que manda es el narcotraficante de nombre El  Juli. Que manda más que mandaba Bahamonde.

Nadie en Sevilla quiere hablar alto y claro de los sucesos y las realidades y sólo se filtran esas teorías confabulaciones, más propias de un guión de película de cine serie B, que del problema esencial del toreo en La Maestranza.El desigual y obsceno reparto del dinero que se genera. Este medio insistirá una y otra vez, que, de los ingresos por corrida, al toreo sólo le queda alrededor de un 40%, siendo optimistas. Nadie pone el dedo en la llaga porque porque la llaga es ajena y maestrante y el dolor del toreo y de quien paga, el público. Ese es el problema de fondo, que el reparto es medieval, que la función es medieval, que es medieval el trato porque el reparto lo hace ser medieval.

Que nadie dude que una corrida para las figuras  vale ‘x’ y una, del mismo hierro, para las no figuras, vale ‘x’ menos bastante. Que nadie dude que e l toro caro no puede ser lidiado en el escenario de reparto medieval por un cartel de medio aforo. Será el mismo hierro jamás la misma corrida ni los mismos toros. Pero nunca por una inexistente confabulación de las figuras contra la feria llamada del ‘mañana’. Alimentar esa absurda lógica del dos más dos igual a trescientosquince, es manipulación. Las figuras tendrán sus defectos, sus errores, sus virtudes, sus filias, fobias… pero las figuras no son ni la empresa, ni la policía, ni los causantes de un reparto abusivo que ha estrangulado al toreo en Sevilla y muchas partes en donde el casero ha ingresado cien veces más que lo que hayan ingresado todos las ganaderos y todas las figuras. Esa es la realidad. La única confabulación que se silencia en Sevilla mientras la feria de mayo y del ‘mañana’ deja de ser la Feria de Abril.

Hace años, unos empresarios de nada de apellidos como Canoreao Balañá, Stuyck, Barceló… viajaron con el calor al cerro de la finca de El Cordobés. Año 1967, cuando dijo que se retiraba, en una escenificación de su poder. Una teatralidad de realidad cierta que admitieron los poderosos empresarios posando en la llamada ‘firma de la almohada’, en la que Benítez había posado su cabeza para meditar una retirada que, quizá, jamás pensó como cierta. Yes cierto, ni El Juli, ni Morante, ni los demás, son la fuerza  de Benítez. Pero tampoco los empresarios de hoy son los poderosos que firmaron para la foto. Ni las almohadas son así de grandes. Pero los gestos sí, las intenciones sí. Las medidas antes de los desastres, sí. Hacer mañana es eso. Narcotraficar a la figuras no tiene sentido.

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