icono-sumario Quinta de la Feria de Otoño

Vídeo resumen de la 5ª de la Feria de Otoño I PLAZA 1linea-punteada-firma1

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La emoción y la verdad caminaron de la mano juntas. Porque la pasión y la entrega gritaron con fuerza para lanzar un mensaje alto y claro. Desde el corazón hablaron el toreo de Paco Ureña y de Luis David, que mediante dos palos distintos, indundaron de autenticidad Las Ventas en una corrida de Cuvillo muy interesante y variada: desde el enclasado tercero, al temperalmental quinto, en un conjunto que siempre mantuvo el interés del espectáculo (quizá el lote de menos prestaciones cayo en manos de Castella, que pasó mas desapercibido). De gran firmeza la tarde de Ureña, quizá un tanto desigual en su desarrollo artístico, pero marcada por la verdad de su toreo. Una oreja del buen tercero, y a punto de cortar otra por una emotiva y épica faena -fea voltereta incluida- al temperamental quinto.

De ahí que la espada le dejara por enésima vez a las puertas de salir en hombros en esta plaza, igual que le quitó un reconocimiento mayor a Luis David Adame, que en su confirmación de alternativa y ante un público que le midió de forma severa, no sólo no se arrugó ni le pesó el ambiente, sino que, dijo ser mucho más que un torero con proyección, y más bien demostró ser un torero de ferias, con el que hay que contar en el futuro, sobre todo, teniendo en cuenta la importancia y el nivel que mostró ante sus dos exigentes toros cuando no se cumple ni un año de su doctorado. Porque con una tarde importante como la de hoy, no sólo ratificó los triunfos que le han jalonado este verano (San Sebastián, Salamanca, Palencia, Logroño…), sino que hoy dio un paso más en ambición, destreza, resolución y en su manera de decir el toreo.

El tercero fue un toro de mucha calidad. Sobre todo de gran profundidad en la embestida, porque siempre quería empujar los vuelos con el hocico. Un súperclase. Para torearlo con suavidad, con sutileza. Tuvo diversas fases la faena de Ureña, incluso dentro de cada tanda. Hubo naturales sueltos de gran calidad, una serie por el pitón derecho… en los cambios de mano, que hubo menos pulso, el toro midió la arena en varias ocasiones. El cierre por alto, con doble pase de pecho mirando al tendido, fue con diferencia lo más rotundo de su obra, premiada con una oreja tras una estocada desprendida.

Fino, más lavado de cara, con dos puñales por delante, el quinto tuvo temperamento. Toro con emoción, para someter por abajo. Ureña empezó su labor por alto pero enseguida se dobló con el de Cuvillo para tratar de bajarle los humos. Fue faena intensa. Emotiva porque el torero dio la cara y nunca renunció a la pelea. Por la tendencia del astado a soltar la cara la faena no siempre fluyó limpia pero todo lo que hizo el murciano transpiró verdad y autenticidad por la firmeza de planta de todo cuanto hizo. Fue volteado en las postrimerías, lo que añadió a la faena un dramatismo innecesario. Le hubiera cortado una oreja y hubiera abierto la Puerta Grande de no haber viajado el acero a lugar indeseado. Ovación tras aviso.

Bajo, hondo y con la cara hacia adelante, muy ofensivo, pero bien hecho fue el sexto. Desde el saludo, Luis David Adame ya mostró su predisposición, y se mostró también muy firme en el quite. Faena de mucha determinación y firmeza. Se hundió mucho en la arena por ambos pitones, especialmente por el pitón izquierdo. Después el toro perdió empuje, pero siempre tuvo recorrido y fondo. Por el derecho, el mexicano le cogió el sitio siempre y cuando el animal se quedaba a mitad del muletazo lo resolvía por la espalda. Una faena de fluidez y continuidad, muy ligada y con estructura. Tras unas apretadas bernadinas, de acertar con la espada, le hubiera cortado una oreja, pero hasta el tercer envite la espada no entró. Faena impropia de un torero que no tiene un año de alternativa por la solidez que demostró. Una actuación de mucho peso y sobre todo, de fondo. Ovación tras aviso.

Bajo y amplio el primero, con la cara para delante fue el toro de su confirmación. Le empujó para delante Luis David con el capote, muy conseguido el quite por chicuelinas, estoico, firme. Echó la cara arriba el toro en el peto. Brindó al público el mexicano después de la ceremonia. Inicio en los medios con pases cambiados por la espalda. Primera serie con la derecha muy hundido en la arena, corriendo la mano con criterio y limpieza. En la siguiente con la zurda el toro se abrió y el parte del público le censuró falta de ajuste, pero la faena del hidrocálido fue impecable. Solvente y sólida. Buen toro de Cuvillo.

De menos remate el burraco segundo, con más alzada, más estrecho. Buen quite de Ureña con el capote a la espalda. De gran quietud. Inició Castella por estatuarios más allá del tercio, casi en los medios. Toro de inercia. Le cuesta a partir del tercer muletazo y tiende a derrotar en el embroque. Deslucido. Castella trató de darle sitio, perdiendo pasos entre un muletazo y otro, pero el remedio no logró reducir la violencia del toro al tomar contacto con el engaño.

El cuarto, bajo cornidelantero, con cuello, respondió mejor cuando Castella le dio sitio que cuando trató de ligar sin perder pasos. En esa angostura el animal no se sintió cómodo y se quiso quitar siempre el trapo de la cara. Las mejores series llegaron sobre la mano derecha, cuando el torero enganchó las embestidas por delante, con más espacio, dentro de una labor que nunca acabó de romper.

Hierro de Núñez del Cuvillo - España Plaza de toros de Las Ventas. Quinta de la Feria de Otoño. Más de tres cuartos de entrada. Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados, bajos y de juego muy interesante. De gran calidad el tercero, el quinto tuvo temperamento. Menos el segundo, que fue deslucido, el resto fue muy toreable y con opciones. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Sebastián Castella, silencio y silencio tras aviso;
Paco Ureña
, oreja y ovación tras aviso;
Luis David Adame
, que confirmaba alternativa, palmas y ovación.
Incidencias: Se desmonteraron Miguel Martín y Fernando Sánchez.