Cuarta de la Feria de San Julián I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

 

JAVIER JIMÉNEZ > Cuencalinea-pie-fotos-noticias

Los tres toreros salieron en hombros de la última corrida de toros de la Feria de San Julián, que comenzó con una hora y media de retraso por la tormenta que descargó en Cuenca. Cuando toro parecía que la corrida no se iba a poder celebrar, incluso la gente pedía su suspensión, dejó de llover, salió el sol y con él el toreo. José Garrido, que cortó tres orejas, fue desorejó al buen quinto, tras faena de mucho empaque y torería. Álvaro Lorenzo y El Fandi cortaron un trofeo de cada toro de su lote. La decisión de los toreros y de la empresa, que alegró en pocos minutos el mal estado del ruedo, produjo que la gente saliera con ganas de volver a una plaza de toros.

José Garrido cortó las dos orejas del buen quinto, un toro que remendaba la corrida y que lucía el hierro de Román Sorando. Lo recibió el extremeño por un ramillete de verónicas muy barrocas, jugando bien los brazos y muy encajado. Tras el encontronazo con el peto, Garrido comenzó la faena de muleta con unos doblones rodilla en tierra. Siguió por ambas manos, dejando muletazos muy largos y profundo, enganchando con la bamba de la muleta en el suelo la embestida y rematándolo atrás. Todo tuvo un por qué. Faena grande con un toro muy bueno por su codicia, su humillación y su transmisión. Hubo un conato de indulto, pero tras una larga faena el toro buscó las tablas. Lo mató de una estocada y paseó el doble trofeo del astado.

En segundo lugar, salió un toro fuerte y cuajado de Montalvo, al que también lo recibió por verónicas, pero esta vez, con las dos rodillas en tierra. Se dejó pegar el de hierro salmantino en el caballo y en la muleta fue noble, aunque tuvo mejor embroques que finales. José Garrido realizó un trasteo firme y seguro, destacando, sobre todo, por la mano diestra. Remató la faena en los terrenos de cercanías. Mató de una estocada contraria, que produjo que el astado tardara en caer, y cortó una oreja tras aviso.

Con un ambiente totalmente a la contra y la gente pidiendo la suspensión, saltó al ruedo un toro de Montalvo, alto pero con cuello. Lo recibió El Fandi con varias largas cambiadas con las dos rodillas en tierra, seguidas de unas templadas verónicas y una media de rodillas. Meritorio fue el tercio de banderillas por la condición del piso, aunque la colocación de los palos fuera desigual. Consiguió el granadino dar la vuelta al ambiente con una faena en la que no se dejó nada dentro. Incluso terminó con varios alardes de rodillas y tras la estocada paseó una oreja.

Otra oreja cortaría del cuarto, un toro con buenas hechuras de Román Sorando. El granadino, que puso cuatros pares de banderillas, destacó en este tercio por su espectacularidad. En la muleta, intento poner la transmisión que le faltaba al astado y consiguió cortar una oreja.

Álvaro Lorenzo consiguió un trofeo de cada toro. Su primero, el más feo de hechuras y que tuvo poco cuello, metió bien la cara en el recibo de capa cadencioso del toledano por verónicas. En la muleta, no había que dejarle parar y ganarle siempre un pase. Correcta actuación del diestro, que calentó al público con las luquesinas. En el sexto, volvió a lucirse con el capote y ‘arrancó’ la oreja de un toro, que se vino abajo. Alargó la faena en exceso y el toro se puso complicado para la muerte. A los dos enterró el acero al primer intento.

Hierro de Montalvo - España Plaza de toros de Cuenca. Cuarta de la Feria de San Julián. Media plaza. Toros de Montalvo, . Dos remiendos de Román Sorando (4º, 5º), 1º noble, 2º noble sin clase, 3º reservón, 4º noble, pero sin casta, 5º muy bueno, 6º a menos Logotipo mundotoro crónicas
El Fandi, oreja y oreja
José Garrido, oreja tras aviso y dos orejas
Álvaro Lorenzo, oreja tras aviso y oreja