icono-sumario La conjura del acero cayó hoy sobre la Maestranza y el resultado no hizo justicia a lo acontecido en el sexto festejo de la Feria de Abril

Vídeo resumen de la sexta de la Feria de Abril I TOROS TVlinea-punteada-firma1

MARIBEL PÉREZ > Sevillalinea-pie-fotos-noticias

Qué importa que el toreo con mayúsculas no haya tenido rúbrica, si su grandeza permanece para siempre en la retina… Qué más da, si una hoja de acero no entra certera, si cuando lo que se plasma en el ruedo trasciende a la historia. La conjura del acero cayó hoy sobre la Maestranza y el resultado no hizo justicia a lo acontecido sobre el albero. Sobre todo, cuando se ve torear así, con el magisterio de Ventura, -que, ojo, se atrevió incluso a torear sin cabezada-, con el temple de Galán, o la frescura de Lea... Sólo una oreja para Ventura y para Galán. Rácana cosecha para una vendimia tan ardua y profunda. Sobre todo, porque a la corrida de Fermín Bohórquez, -algunos toros con calidad y nobleza-, le faltó fondo y raza, a excepción del sexto, que tuvo transmisión. Porque el nivel de los jinetes fue muy grande, mucho mayor del que reflejó la ficha al caer el sexto.

Por eso no hubo rúbrica, ni tampoco foto finish, pero el toreo a caballo ahí quedó. Porque es más importante el ajuste y la precisión al efectuar una batida, o la maestría de la doma, que la habilidad de enterrar una hoja de acero en el lomo de un toro. Lo primero es un ejercicio de maestría, lo segundo, es más de suerte o pericia. Incontables faenas pasaron a la historia sin esa rúbrica final, como la de Antoñete al toro blanco de Osborne. O como la de El Viti al toro de Samuel Flores. Esas, sólo por poner dos ejemplos, no fueron rematadas con la espada. Pero a sus artífices no les hizo falta rematarlas con el estoque para que pasaran a los anales de la historia de la Tauromaquia. Cierto es que las faenas hay que rubricarlas, pero la mente es sabia y selectiva y no hace falta el respaldo de un rejón de muerte para que el toreo perdure. Sobre todo, porque la corrida de rejones de esta Feria de Abril fue mucho más que dos orejas. Más que lo que contabilizó el marcador.

Se le atravesó el rejón de muerte a la terna. Y pareció minimizar la grandeza de Ventura, que tras hacer gala de su maestría con el noble segundo, del que paseó un trofeo; sacó toda su artillería pesada ante el reservón quinto, al que se impuso hasta el punto de atreverse a torearlo incluso sin cabezada, con su ya célebre Dólar en una faena poderosa. De máxima figura. También Galán falló en el último tercio, y por eso su esportón quedó mermado en un trofeo; mientras que Lea tampoco acertó a despenar a sus dos toros, a pesar de exhibir elegancia y temple, especialmente ante el emocionante sexto.

Temple de salida y despaciosidad imprimió Ventura con Lambrusco, tras el primer rejón de castigo al segundo Bohórquez, un toro con calidad al que le faltó empuje. Tres auténticos muletazos firmó este espectacular equino. Acto seguido, la facilidad y torería de Nazarí brillaron en banderillas con mucho temple muy en corto. En terrenos muy comprometidos del toro rayó a gran nivel Ventura con Fino, con el que dejó una banderilla de enorme mérito, rugiendo la Maestranza. Emoción en dos ajustadísimas piruetas y después otra banderilla más en la larga distancia, de poder a poder, en la que también brilló el sevillano. Quiso debutar a Bombón, luciéndose en las cortas antes de colocar un rejonazo fulminante que hizo rodar al toro sin puntilla. Oreja de ley.

Brindó Ventura la faena del quinto a Julián López El Juli, que presenció la corrida desde una Barrera. Frustó este toro la portagayola del sevillano, del que pasó de largo literalmente nada más pisar el albero maestrante. Muy distraído salió el animal en esos primeros compases, hasta que Ventura consiguió clavar el rejón de castigo. El único que quiso dejar. Con gran esfuerzo, el jinete lo templó poco a poco para darle celo. Aunque el astado fue muy reservón y complicado. Cumbre fue el trincherazo por los adentros que le imprimió a lomos de Sueño después, con mucho mérito, con el toro aquerenciado y sin colaborar. Mucha pureza y verdad en los embroques de este caballo, que bien pudiera llamarse ‘enSueño’.

Muy importante la faena de Ventura. Todo lo tuvo que hacer el jinete, que tuvo que llegarle mucho al toro en las banderillas con Chalana, con gran verdad. Y como guinda final, soprendió quitando la cabezada en la mismísima Maestranza a su famoso Dólar, con el que puso un magistral y extraordinario par a dos manos, con una facilidad pasmosa. Increíble. Sólo propia de una figura. Por si fuera poco, banderillas cortas con Remate. Tras clavar medio rejón en lo alto y otro casi entero, echó pie a tierra y dejó un certero golpe de cruceta. Hubo petición pero todo quedó en una ovación con saludos.

Nobleza y ritmo tuvo el cuarto de salida, al que Galán clavó un único rejon de castigo, al igual que ya hiciera en su primero. Se vió sorprendido Galán cuando montó a Ojeda, que se libró de milagro de una cornada al clavar una banderilla después de que el toro viniera cruzado, aunque afortunadamente el equino salió ileso. Fiel a su clasicismo, Galán se lució de frente con pureza con este caballo. Bonito fue el balanceo de Bambino, con el que también imprimió ritmo y temple a la faena con un toro que tuvo clase. Después, un soberbio par a dos manos con Apolo, en terrenos comprometidos, de muchas cercanías, que emocionó a la Maestranza. Dos rosas como colofón. Mató de rejonazo en lo alto. Y fue premiado con una oreja.

Sin probaturas, a portagayola se fue Galán a recibir al primero con Amuleto. Le apretó el Bohórquez con muchos pies en una salida muy emocionante, en la que incluso el astado quiso coger a la cabalgadura con peligro. Poco a poco fue encelando al toro con temple con la grupa, un astado que ya con más temple siguió a la montura hasta que el conquense le dejó el rejón de castigo.

Arriesgó a continuación Galán demostrando su fuerte compromiso con la Maestranza sacando a una novedad de su cuadra, Embroque, con el que se lució en el galope de costado y de frente. Muy en corto clavó la primera banderilla en una faena en la que su oponente se fue parando poco a poco con tendencia a tablas. Trató de corregir ese defecto Galán con temple, llegándole mucho en cercanías, para después y con mucha facilidad dejar otras dos banderillas con Titán, con el que se lució en piruetas para tratar de que el toro siguiera a la cabalgadura. Brillante rueda de cortas con Óleo seguido del teléfono y un desplante. Finalmente descordó al toro y eso fue lo que hizo que perdiera premio.

Importante fue la actuación de Lea Vicens en el sexto, un toro con transmisión que nada tuvo que ver con el quinto. Brilló con Gacela en grandes batidas al pitón contrario poniendo banderillas. Con Bético llevó cosido a la grupa a este emocionante toro. Con elegancia clavó al violín por los adentros. Temple y ajuste con Deseado, con el que clavó rosas como broche. Lástima que matara con desacierto, porque el primer rejón de muerte hizo guardia. Lo despenó al tercer intento. Por ese motivo no paseó premio y todo quedó en ovación con saludos.

Se abrieron los paraguas en la Maestranza al aparecer el tercer toro en el ruedo. Lea Vicens capeó bajo la lluvia ante un toro que terminaba distraído y que tuvo tendencia a las tablas. Se lució la francesa con Bético, especialmente por los adentros, con enorme mérito para tratar que el toro siguiera a la cabalgadura. Se esforzó Lea en una labor de mérito, clavando dos rosas antes de que el astado acabara parado e incluso echándose. A pesar de esa dificultad, Lea clavó un rejón de muerte en lo alto, pero la tardanza del toro en caer hizo que la amazona echara pie a tierra para descabellar, lo que realizó al primer intento con meridiana precisión y gran ajuste.

Hierro de Fermín Bohórquez - España Plaza de toros de la Maestranza de Sevilla. Sexto festejo de la Feria de Abril. Rejones. Más de tres cuartos de entrada. Toros de Fermín Bohórquez, nobles, algunos con calidad pero faltos de fondo a excepción del sexto, que tuvo transmisión. Reservón y complicado el quinto. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Sergio Galán, ovación y oreja;
Diego Ventura
, oreja y ovación tras petición;
Lea Vicens,
palmas y ovación.