MÓNICA ALAEJOS
Segui @Mónica Pérez Alaejos

Si la cultura es el conjunto de normas y valores que comparte una sociedad y que la diferencia del resto debe quedar bastante claro desde el principio que la dimensión educativa, a través de la cuál se identifican y se interiorizan esas normas y valores por parte de los miembros de una comunidad, debe asumir el reto del desarrollo. No sólo del mantenimiento, también de la supervivencia de esa cultura y de la evolución de la misma en el marco social de la estructura y cambio de la sociedad en la que se desenvuelve y compartido por todos sus miembros.

La Tauromaquia es un hecho colectivo con una dimensión cultural que hay que mantener, desarrollar y proteger entre todos y el mecanismo a través del cuál se pueden llegar a conseguir algunas metas al efecto es la educación. En el momento actual que vive la industria de los toros es necesario centrarse de una manera firme y planificada al diseño de estrategias de promoción y defensa de la fiesta de puertas para fuera sin preocuparse de los problemas organizativos, laborales, o reglamentarios, temas internamente muy conflictivos, que deben ser tratados por las asociaciones profesionales en relación con las autoridades políticas. Es necesaria y urgente una propuesta multidisciplinar que desde la esfera educativa y la colectividad aúne los valores de la Tauromaquia como fortaleza de cara al exterior, una educación mediática más certera y una pedagogía crítica y activa desnuda de dictaduras morales.

La construcción de una nueva visión de la Tauromaquia entre quienes estamos comprometidos con ella se logra de una forma bidireccional a través de la noción pedagógica de la dialogicidad y lejos del pensamiento educativo bancario. Es necesario compartir experiencias y como en cualquier proceso diagnosticar los errores para poder ponerles tratamiento. Estamos partiendo de la base de que lo estamos haciendo bien pero nadie nos comprende y eso es un error, hay que empezar por un ¿lo estaremos haciendo bien? ¿Cómo nos entiende la sociedad? ¿Qué problemas debemos por tanto corregir tanto interna como externamente?

Me atrevo desde estas líneas a recomendar una gran encuesta multisectorial que nos dé la sintomatología del enfermo y que el Gobierno nos ayude con el CIS, al menos para que incorporen alguna variable a sus encuestas periódicas para poder hacer un diagnóstico adecuado y fijar los primeros objetivos.
 

Twittear