Primera de la Feria de la Virgen de los Llanos I TAURINOMANCHEGAlinea-punteada-firma1

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Tiene Moral mano izquierda con los de Zahariche. Se entiende con ellos. Seguramente el que más y mejor les saque rédito del actual escalafón de matadores. Y además, se entiende con la zurda. Naturales con encaje, de buen embroque, a la altura y la distancia que pedían los de Miura. Pero hubo más. Sergio Serrano volvió a alzar la voz en casa, pero el grito, a pesar de ser contundente, no encontró resonancia en el palco, que dejó al torero sin una Puerta Grande que mereció por su actitud durante toda la tarde. Los dos ‘miuras’ más agrios cayeron en el lote de Octavio Chacón, que como buen especialista, se justificó con creces pese a las nulas opciones de lucimiento de que dispuso.

Saludó decidido Pepe Moral al segundo, toro de manos largas, que no humilló en el capote del sevillano. Galleó con garbo por chicuelinas antes de comprobar que el toro tenía nobleza pero corto recorrido en el último tercio. Posiblemente sea Pepe Moral el matador en activo que mejor entiende ‘lo’ de Zahariche. Las claves de la faena fueron series cortas, principalmente con la mano zurda, muletazos cortos de longitud, acordes con la embestida del animal, pero de buen embroque, verticalizando la figura, dando los toques precisos en el momento oportuno, y una estocada efectiva, que fue la antesala del primer trofeo de la feria.

Se venció el quinto en los lances de recibo, pero luego tuvo un comportamiento pastueño, dentro de su tardanza en tomar el engaño y su medido recorrido. Pepe Moral volvió a bordarlo con la zurda en una faena con contenido, plasticidad, encaje y expresión al natural. Faena compacta y sólida, rubricada además de una gran estocada que tuvo un efecto fulminante. La oreja y la Puerta Grande no tuvieron discusión.

Sergio Serrano se fue a portagayola a saludar al tercero, toro que se desplazó mejor en la distancia, con su inercia, que en corto, donde tendió a meterse por dentro. Serrano, con un terno que homenajeaba a su paisano Dámaso, le cogió pronto la distancia, y sobre todo al natural, cuajó series de mucha importancia, por la emotividad del trance y la largura de varios muletazos. Se tiró a matar en rectitud, con mucha verdad, y fue prendido de modo muy feo por el pecho a cambio de dejar la espada en lo alto. Se vivió con dramatismo tan angustioso embroque, el toro no dobló, hubo de usar el descabello, sonó un aviso, pero la demora no frenó la petición.

Se vino al paso el sexto, midiendo, desarrollando, con un peligro ‘sordo’ que no trascendió del todo al tendido. Sergio Serrano lo provocó con la voz, trató de estimularlo con toques fuertes, pero el toro nunca terminó de romper para delante. La entrega de Sergio Serrano fue intachable. La actitud, de premio. Y la estocada de libro. Hubo petición suficiente, pero la presidenta no asomó el pañuelo. Y el esfuerzo de Serrano acabó en vuelta al ruedo.

Galopó de salida el primero de la feria, animal con alzada, cuya falta de fuerza condicionó su lidia, porque el animal, debido a su endeblez tendió a defenderse y soltar tarascadas al pecho del torero, altura a la que el animal embestía. Lo lidió con oficio Octavio Chacón, muy solvente, incluso con torería añeja a la hora de doblarse con un toro de nulas opciones, que además desarrolló sentido conforme avanzaba la lidia. Además lo pasaportó con gran habilidad.

El cuarto fue un cárdeno más corto de manos, de mejores hechuras, pero similar condición a su primero, y además, con poder. Nunca pasó del primer muslo, buscó los lazos de las zapatillas, y en ocasiones hasta el fajín de Octavio Chacón, que no se descompuso nunca, ni ante las complicaciones del animal, ni ante la lluvia que comenzó a caer a modo durante la faena de muleta, ni ante la acritud de un cierto sector de público, que protestó con poca educación y escasos conocimientos la bragada actuación del torero de Prado del Rey.

Hierro de Miura - España Plaza de toros de Albacete. Primera de la Feria de la Virgen de los Llanos. Tres cuartos de entrada. Toros de Miura, desiguales de hechuras, en el tipo de la casa, de variado juego. Mejores segundo y tercero. Logotipo mundotoro crónicas
Octavio Chacón, ovación y ovación tras aviso
Pepe Moral, oreja y oreja
Sergio Serrano, oreja tras aviso y vuelta tras petición
Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de Fernando Mora, torilero de esta plaza durante años. Soberbios pares de Víctor Manuel Martínez al tercero y el sexto.

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