icono-sumario La normativa aprobada obliga a la presencia de varios especialistas en los lugares donde se vaya a celebrar los ‘bous al carrer’

Imagen de un toro de San Martín, en las calles de Burriana, durante este 2017  I ALBERTO DE JESÚSlinea-punteada-firma1

ALBERTO DE JESÚS > Valencialinea-pie-fotos-noticias

 

En las Cortes valencianas, se aprobó la Ley para incluir desde el 1 de enero un jefe del servicio médico quirúrgico, que sea licenciado en medicina con la especialidad de cirugía general o traumatología, más un segundo médico en las fiestas de Bous al Carrer para pueblos de más de 5.000 habitantes y en la modalidad de ‘toro cerril’. Por lo visto, y sin calcular el trasfondo que representaría realmente esta medida, el PP lo pidió en forma de Proposición no de ley (PNL), formalmente en dichas Cortes el 27 de octubre, siguiendo las recomendaciones del Consejo Autonómico Médico de la Comunidad, de que se aprobase esta iniciativa ‘para que los médicos valencianos no se sintieran discriminados en su ejercicio respecto a otras comunidades y se lograra mayor eficacia y seguridad’.

Cuando posteriormente se dieron cuenta de su error no la retiraron por ‘despiste’. Las Cortes tuvieron a bien elevarlo a rango de normativa, y Podemos aprovechó la circunstancia y presentó una enmienda al respecto y en la votación que se realizó el pasado diciembre, y en la que al final votaron a favor de esta ley PSOE, Podemos y Compromís, se abstuvo como siempre hace con los asuntos taurinos Ciudadanos, y PP votó en contra, y en el BOE publicado el día 30, decía lo siguiente:

‘Servicio médico en festejos taurinos tradicionales
Artículo 12
Se añade una nueva disposición adicional en la Ley 14/2010, de 3 de diciembre, de espectáculos, actividades recreativas y establecimientos públicos de la Comunitat Valenciana, del tenor literal siguiente:

Disposición adicional quinta
Para la celebración de los festejos taurinos tradicionales (bous al carrer), el organizador deberá disponer de un servicio médico atendido por personal médico y personal de enfermería. El personal de los servicios medico quirúrgicos, tanto en instalaciones permanentes como temporales o móviles, constará al menos del jefe del servicio médico quirúrgico, que será licenciado en medicina con la especialidad de cirugía general o traumatología, cuya función será la de responsable de las actuaciones medico quirúrgicas que se deriven del espectáculo; un ayudante que tendrá la titulación de licenciado en medicina, cuya función será la de ayudar a los actos médicos que se produzcan en el espectáculo; un diplomado (graduado) universitario de enfermería o ayudante técnico sanitario y personal auxiliar.

La persona que ostente la jefatura del servicio médico deberá tener conocimientos en soporte vital avanzado y formación en materia de asistencia médica a heridos en festejos taurinos. La certificación será emitida por su colegio profesional o por los organismos oficiales competentes.
Lo que nos deja con el culo al aire y no nos aporta positivo nada a la fiesta popular, solo y exclusivamente más gasto. Que sí, que se le puede sacar punta positiva, pero no aporta nada en beneficio de la misma’.

El problema no llegaría a mayores si no es porque no existen bastantes médicos con estos requisitos para poder atender los casi 10.000 festejos de Bous al Carrer que se celebran en la Comunidad Valenciana, además, del instrumental quirúrgico especial que habría que preparar, más la contratación de un segundo médico que no es necesario en esta Fiesta. Todo ello, sin contar el coste económico que representaría esta contratación, y en la que los que aceptarán este puesto podría demandar lo que quisieran por sus servicios. Una simple operación de apéndice en un hospital puede costa ya unos 2000 euros.

Tras este desliz de todos los políticos valencianos, el ‘grupo popular’ tras reunirse con la junta de la Asociación de Bous al Carrer, presentó en las Cortes Valencianas, nada más empezar el año, una proposición de ley en la Cámara en la que pide derogar la disposición que establece la obligatoriedad estos médicos en ‘bous al carrer’, argumentando que con esta obligación imposibilitarían que las peñas pudieran cumplir con este precepto. El PSOE se negó a aceptarla y pidió una moratoria de dos años.

Este caso de los médicos ya se ha tratado en varias ocasiones en la Comisión Consultiva taurina que dispone la Generalidad y siempre ha sido denegado, incluso se llevó a los tribunales y perdieron los médicos. La resolución se encuentra ahora mismo en el tribunal supremo en forma de recurso.

En estos momentos, tanto la Federación de Peñas y la Asociación por una parte, ambas defensoras de los intereses de los Bous al Carrer, como los políticos por otra, están librando batallas en todos los pasillos de las instituciones, unos intentando salvar este despropósito y otros intentando sacar rédito político, ya sea apoyando esta propuesta o negándola.

Los toros se han convertido en moneda de cambio en lo que parece ser el pistoletazo del comienzo de la campaña preelectoral. Para el martes próximo se reúne de urgencia la Comisión Consultiva para realizar un informe que convenza a las Cortes, y por otro lado, todos los alcaldes de los pueblos taurinos de la Comunidad presentarán por registro el lunes una carta a sus diputados, para que deroguen esa ley. La pelota estará en el tejado de las Cortes el próximo día 24.

El nuevo reglamento, otro polvorín.

Otro tema que ya colea más de un año es la modificación del nuevo reglamento de Bous al Carrer que quiere modificar la Consellería. El punto más caliente es la inclusión obligatoria de un veterinario en cada festejo, algo que los aficionados ven con malos ojos, mientras la Consellería lo anuncia para contrarrestar el avance animalista y la sensibilidad cada vez más extendida de la sociedad ante lo que consideran maltrato animal en la fiesta taurina.

Su presencia sería obligatoria, y aunque en principio su función es solo la de asesorar, también deben de realizar un informe tras la lidia de las reses, y por supuesto, su sueldo iría a costa de los peñistas. Se van a modificar otros puntos menos significativos, aunque importantes, pero que no aportan demasiados cambios respecto al decreto anterior.

La nueva televisión valenciana repudia los toros.

También trajeron cola las declaraciones de la directora general de À Punt, Empar Marco, en las que dijo ‘claramente‘ que no se iban a retransmitir ‘bous al carrer’, porque era una decisión tomada en las Cortes, lo que dio a entender que la televisión valenciana estará sometida a las decisiones políticas, algo que no ha gustado nada a los aficionados ni a la oposición. ‘Es una decisión absolutamente tomada, no habrá toros’, dijo, ‘Y deberían cambiar mucho las cosas para que las Cortes Valencianas nos dijeran lo contrario’. En otras palabras, que la nueva televisión valenciana será un instrumento político.

Poco después el Consell Rector de la Corporación Valenciana de Medios de Comunicación (CVMC) afirmó que À Punt ‘dará cobertura a las noticias que se consideren relevantes en la vida de los pueblos y ciudades de la Comunitat Valenciana’ y ‘por supuesto, no olvidará ni las tradiciones, ni las fiestas de toros’ aunque ‘buscará la fórmula para hacer compatible informar sobre las tradiciones de arraigo popular con la no exhibición del maltrato animal’. Lo que pretende decir que solo televisaría lo que les interese, y por supuesto, todas las cogidas que hubiese.

Conclusión.

Los toros siguen dividiendo a la clase política valenciana, y cada vez se alejan más de los cientos de miles de aficionados. Hay muchos de estos, que piensan y creen que los toros sólo se pueden salvar metiéndonos en política, y otros que no, que los toros no deben politizarse y que hay que hablar desde la afición y dejando las ideologías a un lado. Pero mientras pensemos, y esto es a nivel personal de quien les escribe, que los toros no se deban politizar, es que vamos muchos pasos atrás, y ellos muchos por delante. Los políticos solo entienden de política y negociaciones.

Es el momento de ponerse a pensar con voluntad de salvar esto, si no nosotros, la próxima generación…. Si aún existen los toros. Desgraciadamente, los toros están politizados desde hace años, y sólo los puede destruir la política, como se ha visto en Cataluña, Baleares, San Sebastian, Tordesillas o los ‘Bous Embolats’… y, paralelamente, solo los puede salvar la política.

No hay interés en la política actual que conocemos en crearse una mesa de trabajo entre los partidos más representativos y abogar por la defensa y protección de la Fiesta, cosa que parece imposible a día de hoy cuando partidos como Compromis, Podemos, IU o PSOE y otros, ya llevan en sus programas la abolición de la Tauromaquia. Ellos ya han politizado los toros.

Sólo queda un camino, y es entrando dentro de la política como partido taurino y ruralista y plantándoles cara con las mismas armas y herramientas. Esa es la conclusión de todos los que conocen este mundo profundamente, y del pensar de los millones de aficionados y profesionales que ya miran con buenos ojos y esperanza a Anatur. Si no, solo nos queda esperar y cruzar los dedos ya más tarde o más temprano, nos pegarán el puntillazo.