Video del triunfo de Diego Ventura en Santander I ISMAEL DEL PRADOlinea-punteada-firma1

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‘Vi rejonear en directo a Diego Ventura‘. El que escribe y los miles de aficionados que le ven en los tendidos podrán decirlo dentro de unos años. Cuando cuelgue su montura definitivamente y su rejoneo quede en ese paraíso de la memoria que queda perenne. Sin posibilidar de ser robado. Su toreo es leyenda, historia viva. Cada paseíllo, una lección más. La de esta tarde puso el listón altísimo en el mismo prólogo de la Feria de Santiago de Santander. Dos obras maestras a caballo. Sendas orejas del atacado de kilos quinto, que pudieron ser cuatro si no es por el acero en su primero de un encierro con teclas de Los Espartales, del que destacaron el enclasado segundo y el codicioso tercero.Sergio Galán cortó la primera oreja de la feria en un cuarto que soltó muchísimo la cara y Leonardo tan enfibrado como siempre, tan poco contundente con el acero como nunca, pinchó trofeos en sus dos toros.

Ese quinto fue un cetáceo de 615 kilos. Hondo y con cuajo, de enorme volumen, pero sin embargo, el más bajo del envío. Lo quebró en los medios en los dos rejones de castigo sobre ‘Lambrusco’. El pilar de su faena llegó acto seguido con ‘Importante’ ya no sólo toreando de costado muy templado sino, sobre todo, en los inverosímiles giros de 360 grados en la misma cara del toro. Hasta cuatro consecutivas llegó a encadenar el castaño. Primoroso. Con el toro, acusando pronto su excesiva romana, pisó terrenos muy complicados con ‘Bronce’, llegándole muy cerca con los cuartos traseros. Después llegó el momento de ‘Dólar’. Primero un ramo en el morrillo y después el plato fuerte. Ese par sin la cabezada. No lo puso fácil el toro, aplomadísimo para entonces. Porfió Ventura que, sin riendas, ya consigue incluso que su tordo estrella luzca doma clásica en los balancines y dejó el par a dos manos en una moneda. Muy reunido. Tremendo. Dejó un gran rejonazo, en todo lo alto, pero el toro se amorcilló y, tras echarse, el tercero lo levantó. Volvió a claudicar y la plaza fue un clamor… Dos orejas de ley.

Alto de agujas y con cuajo, el segundo de Los Espartales fue un gran toro. ‘Cantino’ tuvo fijeza, ritmo y transmisión en sus embestidas. Ventura lo paró en un palmo de terreno con ‘Guadalquivir’.  Después ‘Nazarí’ demostró porqué seguramente es el caballo más importante de todo el escalafón. Lo llevó cosido, templadísimo, a la montura. Una. Dos. Tres vueltas completas al doble anillo. Espectacular en el toreo de costado. Los cambios de pista, muletazos a caballo. Luego, ‘Lío’ volvió a hacer honor a su nombre. Tres quiebros dándole las querencias al toro, que además le vino andando otras tantas veces. Ajustadísimos. Soberbio, Ventura. El carrusel final con el albino ‘Remate’ dejó la Puerta Grande a un paso. Pero el acero estuvo romo esta vez. Medio rejón en buen sitio y tres descabellos, que dejaron todo en leves palmas y un gran enfado consigo mismo del jinete hispano-luso.

Alto -como toda la corrida- y zancudo, el cuarto fue el primero de los dos ‘Brasileños’ reseñados en el encierro de Los Espartales. Tuvo movilidad y ritmo el ‘Murube’, pero siempre el gran defecto de echar la cara por las nubes en el momento de la reunión. Expuso mucho el de Tarancón, que se dejó llegar mucho al burel con ‘Embroque’ y ‘Capricho’. Batió con pureza al pitón contrario y resistió los gañafones del astado que puso los pitones siempre por encima de la montura. Incluso en una de las banderillas le pegó un fuerte golpe seco en el costado al centauro. Hubo tres cortas en un palmo de terreno con ‘Óleo’. Pese al pinchazo previo a un rejonazo de efecto fulminante, paseó la primera oreja de esta Feria de Santiago.

Rompió plaza el ‘Murube’ de menos peso del encierro. De 458 kilos, este ‘Marqués’, al que esperó a portagayola Sergio Galán con el bayo ‘Amuleto’. Pero el astado, ensillado y cornidelantero, salió andando y enterándose. Sin fijeza y barbeando. Amagó con saltar por toriles incluso. Logró darle celo el manchego con los dos rejones de castigo. Tiró después de ‘Ojeda’ con el que dejó tres buenas farpas, sobre todo, las dos primeras. Batiendo al pitón contrario y con enorme pureza. Pero el toro se vino a menos enseguida y, emplazado en los medios, costó mucho arañarle alguna arrancada. Buscó provocarlas con ‘Titán’ y sus piruetas en la cara del toro. Ni por esas. Desigual carrusel de cortas sobre ‘Óleo’, antes de dejar un rejón trasero y algo caído.

Más vareado y suelto de carnes, el tercero se pegó dos ‘golpazos’ tremendos contra los burladeros de salida. Pareció acusar algún defecto en la visión. Sin embargo, y aunque le faltó una brizna más de fijeza, luego tuvo buen tranco. Leonardo Hernández firmó una labor llena de garra y raza en la que, tras pararlo con ‘Estoque’, destacó toreando a dos pistas con ‘Despacio’. Buscó después el pitón contrario en ceñidas banderillas sobre ‘Sol’. Citando en corto y aprovechando la movilidad del burel. El cierre, con ‘Xarope’, con cortas al violín. Marró en la suerte suprema -pinchazo sin soltar, rejón entero y descabello- y fue silenciado.

Le faltó fijeza al sexto, toro largo y con cuajo, estrecho de sienes, con el que Leonardo pinchó el triunfo. Se lo dejó crudo, con un solo rejón de castigo, pero el de Los Espartales no ayudó con su falta de celo y fijeza. A su aire, sin fijeza, no ayudó al pacense que dejó los mejores pasajes de su labor de nuevo con el albino ‘Sol’, ofreciendo siempre los pechos del caballo. Con verdad. También hubo pureza sobre ‘Enamorado’ citando de punta a punta antes de batir al pitón contrario. Más desigual cayó el carrusel de cortas sobre ‘Xarope’. Con él, pinchó hasta cuatro veces antes de dejar un rejón entero para cerrar su tarde.

Hierro de Los Espartales - España Plaza de toros de Santander. Lleno aparente. Primera de la Feria de Santiago. Toros de Los Espartales, de correcta presentación. El 1º, parado y a menos; el 2º, buen toro, de mucha clase, con fijeza, buen tranco y transmisión; el 3º, codicioso y con ritmo; el 4º, con movilidad pero sin entrega, echó la cara arriba en el embroque; el 5º, atacado de kilos y desfondado; y el 6º, sin fijeza y desentendido, no tuvo clase. Incidencias: Tras el paseíllo, se guardó un minuto de silencio por el periodista gráfico Rafael Muñoz Junior y la enfermera del coso, “Carmencita”. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Sergio Galán, ovación y oreja.
Diego Ventura, palmas y dos orejas.
Leonardo Hernández, silencio y ovación.