Video resumen de la quinta de feria en la plaza de toros de Albacete I TOROSTVlinea-punteada-firma1

MUNDOTORO > Albacetelinea-pie-fotos-noticias

No perdona una. Albacete es el bastión de Rubén Pinar. El torero local, en una tarde llena de responsabilidad y capacidad, fundió temple y valor, en sendos arrimones finales, para cortar una oreja de cada uno de sus toros de la desigual corrida de Torrealta. Desigual por presentación y por juego, porque, en general, pese a la nobleza de algunos como cuarto o sexto, al encierro le faltó casta. La lidia total de El Fandi le sirvió para pasear el otro trofeo de la tarde en el segundo, mientras que Ferrera debió hacer lo otro en el cuarto, después de una faena llena de gusto y toreo reposado, que no encontró respuesta del palco.

El tercero fue un astado cornidelantero, amplio de sienes, alto y lleno, que tuvo celo en los engaños de salida. Destacó Rubén Pinar, sobre todo, en un ajustadísimo quite por chicuelinas. Echó la cara arriba en varas el de Torrealta en el caballo y se dejó en banderillas. Después, en el último tercio, al toro le faltó casta y duró demasiado poco. Por ello, en cuanto se le acabaron las inercias, que el manchego logró templar con despaciosidad, Pinar se metió entre los pitones para robarle los muletazos en un importante arrimón. Hundió el acero hasta la empuñadura y se le pidieron las dos orejas, pero el palco, con buen criterio, tan sólo concedió un trofeo.

Cerró plaza otro toro muy montado, hondo, largo, con mucho cuajo, que abría la cara, de mazorca ancha, también acapachado, con el que Pinar volvió a ‘querer’ desde el saludo a la verónica. La media, excelente. Muy centrado, como toda su tarde. No perdonó en quites y, tras brindar a su hermano, comenzó junto a tablas, en un prólogo por bajo repleto de torería. Hubo uno del desprecio, de cartel de toros. A cámara lenta. Después corrió la mano por ambos pitones, destacando el toreo en redondo, hasta que, con el toro ya más aplomado, volvió a incrustarse entre los pitones para mantener el diapasón de la faena. Se volcó sobre el morrillo, atacando de verdad, y paseó otro justo trofeo para salir en volandas.

Más suelto de carnes y vareado, aunque bien presentado y ensillado, el segundo fue un toro melocotón al que David Fandila ‘El Fandi’ recibió con dos largas cambiadas de rodillas, antes de seguir toreando de hinojos a la verónica. Ya de pie, continuó por chicuelinas, destacando el remate, dejando caer el capote con despaciosidad. Tuvo movilidad el toro y sirvió para que el granadino desplegara facultades en banderillas. Espectacular. Después, en la faena, El Fandi hizo un esfuerzo para lograr domeñar esa movilidad del toro, que siempre echaba una incierta mirada antes de tomar los engaños. Valor del granadino que ‘tragó’ lo suyo, si bien, el animal, aunque nunca humilló, luego sí iba metido en la muleta. Ayudó también que perdió siempre un paso entre cada muletazo. Llegó con facilidad al tendido. La estocada, en el sitio, puso en su mano la oreja.

El quinto fue otro toro hondo, con cuajo, más bajo y menos cuesta arriba que sus hermanos, de mejores hechuras, amplio de cuna y cornidelantero. El Fandi volvió a tirar de repertorio capoteril en el saludo. Se ‘repuchó’ el toro en el encuentro con el varilarguero y después se movió, a su aire, en banderillas. Volvió a formar un lío El Fandi con las farpas. Pero, ahí quedó la cosa, pues no hubo continuidad con la franela. Y es que el toro, muy reservón, desarrolló embestidas defensivas. No hubo opción de lucimiento, pues cada vez pasaba menos, y, tras un inoportuno desarme, el granadino optó por abreviar. Tampoco ayudó en nada en la suerte suprema. Silencio.

Rompió plaza un toro colorado basto de hechuras, amplio de cuna, aunque acapachado y cornilargo, alto, fuerte y con cuajo, que no permitió a Ferrera lucirse con el percal, más allá del quite a la verónica nada más sacar al toro del peto. Se dejó pegar en varas y esperó en banderillas. Después, en la muleta, el extremeño trató de ayudarlo a romper hacia delante, pero el astado acusó su excesiva romana y le costó cada vez más tomar los engaños con cierta pujanza. Destacó una tanda de derechazos, de uno en uno, provocándole la embestida. Pinchazo y estocada desprendida. Silencio.

Astifino desde la mazorca, serio y fuerte, el cuarto, hecho cuestaarriba y algo acarnerado, fue otro toro acapachado y con desarrollo de pitón. Buen toreo a la verónica de Antonio Ferrera, que después construyó una faena llena de gusto y buenos muletazos por ambos pitones, poniendo todo lo que faltaba al toro, que tuvo nobleza, mucha, pero le faltó transmisión. Las series, en las que siempre trató de ganar un paso, surgieron limpias, macizas, y hubo personalidad en los remates, saliendo con torería de la cara del toro siempre. Tras estocada y descabello, se le pidió la oreja con fuerza, pero la presidencia declinó concederla. Ovación.

Hierro de Torrealta - España Plaza de toros de Albacete (Albacete). Quinta de la Feria de la Virgen de los Llanos. Casi lleno. Toros de Torrealta, desiguales de presentación, aunque bien presentados. Les faltó, en general, casta y empuje, aunque varios de ellos, como el 2º, aunque sin entrega, el 4º y el 6º tuvieron cierta nobleza. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Antonio Ferrera, silencio y ovación tras petición.
El Fandi, oreja tras aviso y silencio.
Rubén Pinar, oreja con petición de la segunda y oreja.