DANIEL VENTURA

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Aranjuez (España). Antes de ser ‘San’, el rey Fernando fue batallador incansable en la Reconquista. Su festividad en Aranjuez sirvió a El Juli para seguir su ‘reconquista’ particular. No una reconquista de territorios, sino reconquista interior, la de todas aquellas cosas que una cornada y una convalecencia difuminan. A juzgar por cómo toreó al segundo, toro notable de Domingo Hernández, premiado con la vuelta al ruedo, esa reconquista no se alargará mucho. De hecho, puede que ya haya acabado.Compartió cartel con Sebastián Castella, que vio premiada su disposición con una oreja del sexto, y Morante de la Puebla, del que se vieron algunos detalles con el peor lote, anda si suerte el sevillano. La corrida de DomingoHernández y Garcigrande estuvo correctamente presentada y fue noble, aunque con el fondo justo.

El Julifirmó un faenón con el segundo, un toro de Domingo Hernández premiado con la vuelta al ruedo. Lo toreó de maravilla con el capote de salida y en un quite a la verónica. No tuvo contemplaciones con la muleta: seis doblones para comenzar una faena que siguió en dos tandas por la derecha de mucho mando. Por el izquuerdo, el toro, que tuvo calidad y nobleza, tardeaba un poco más, pero El Juli lo esperó para firmar otras dos tandas poderorísimas, profundas, largas y ligadas. Tras media estocada, cortó las dos orejas.Paseó otra del quinto, de Garcigrande. Fue un toro noble que se movió suelto en los primeros tercios. El Juli lo dejó crudo pero no impidió que se parase en la muleta. Acortó entonces las distancias y mostró su toreo firme y valeroso, entregado y de dominio. Tras estocada y descabello, cortó una oreja.

Sebastián Castellasupo entender al sexto, de Domingo Hernández. El toro, que no andaba sobrado de fuerzas, pedía tiempos y espacio. El francés lo administró bien en una faena templada y ligada, que había brindado al público. Mató a la segunda y cortó una oreja tras aviso.Antes tuvo que ponerlo todo de su parte Castellacon el sobrero que hizo tercero. Fue un toro a la defensiva, con el que el francés acortó pronto distancias para tratar de imprimirle emoción a su labor. Su disposición y la firmeza de planta, lo más destacable. Fue aplaudido.

Morante de la Pueblatoreó con gusto y despaciosidad al primero de la tarde, un toro de Domingo Hernándezque apuntó clase pero no contó con el fondo necesario para desarrollarla. Mató a la primera y fue ovacionado.El cuarto, de Garcigrande, no prometía grandes cosas. Deslucido en los primeros tercios, fue deslucido y protestón al comienzo de la lidia. Morante lo esperó a pesar de todo y logró dos tandas muy despaciosas sobre el derecho. Otra por el izquierdo, por donde el toro tampoco fue bueno. La faena se alargó demasiado y el toro se puso complicado para entrar a matar. Fue aplaudido tras dos avisos.

Plaza de toros de Aranjuez. Casi lleno. Tres toros (1º, 2º y 6º) de Domingo Hernández, el 2º premiado con la vuelta al ruedo y Garcigrande (3º bis, 4º y 5º). Correctos de presentación y nobles de comportamiento, aunque de justo fondo. Morante de la Puebla, ovación y palmas tras dos avisos; El Juli, dos orejas y oreja y Sebastián Castella, palmas y oreja.

 

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