icono-sumario Donosti puede recuperar la tauromaquia este mismo año

icono-sumario San Sebastián se ha convertido en el símbolo de la fe en el toreo

icono-sumario Ojalá sea ésta la última batalla y la victoria definitiva

Fotografía aérea de la plaza de toros de San Sebastián-Illumbe. La plaza de toros de San Sebastián I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

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San Sebastián, Donosti, puede recuperar la actividad de la tauromaquia este mismo año. A pesar del método cauto marcado por la Casa Chopera para llevar a buen puerto la reinauguración de Illumbe (el asunto era peliagudo en lo político y exigía gestión de silencio), la filtración se ha producido. Esperamos que éste no de tiempo de reacción a Bildu, partido que en el 2102 accedió a la Alcaldía de la ciudad y que exigió en los pliegos de arrendamiento que no se celebraran festejos taurinos.

Sucede lo que tantas veces, que lo cotidiano se nos hace vulgar o lo que no se cuenta no existe o que la memoria es escasa. Hablamos del trabajo impagable del desaparecido Manolo Chopera y, a continuación, el de sus hijos Pablo y Óscar y ahora, en la siguiente generación con Manuel Martínez para recuperar lo que un día se murió: el toreo en Donosti. Manuel Chopera se fijó una meta que le costó décadas de trabajo. Esta casa dedicó patrimonio, influencias, tiempo, paciencia, para trabajar hasta lograr una plaza moderna, Illumbe, y llegar a su inauguración en 1998.

Un trabajo iniciado ya en 1975, cuando El Chofre recibió la puntilla. La derribaron sin más. Dejaron a generaciones de donostiarras sin toros. Y fue ése trabajo de tela de araña paciente lo que hizo posible ver toros de nuevo en 1998 y hasta 2012, cuando Bildu no derriba nada, sino que saca el recinto a concurso y en el pliego específica que toros, no. Simpatías o antipatías al margen, debemos reconocer que, inmediatamente, en silencio de nuevo, Óscar y Pablo Chopera se propusieron un objetivo casi similar al del padre: volver a dar toros en Illumbe.

San Sebastián se ha convertido en un símbolo, sin que nos demos cuenta. O, a pesar de no caer en la cuenta.  El de la paciencia y la fe del toreo. Una lucha por sobrevivir y por su libertad desde 1975. Son 40 años de lucha. La Casa Chopera ha mantenido reuniones con los distintos grupos políticos desde 2012, con PNV, PSOE, PP. Y, en los últimos contactos, al parecer mes de octubre pasado,  todos ellos han dado el visto bueno para que los empresarios incluso estén cerrando toros y toreros para los días 11, 12 y 13 de agosto. Nos consta que en los tres partidos políticos ha habido palabras de reconocimiento por la constancia de la apuesta empresarial de los Chopera, que jamás tomaron el dinero y huyeron de su tierra.

Ojalá las previsiones se hagan realidad, que se vaya Bildu lo más lejos posible en el escenario electoral y político, ojalá y haya una reinauguración en ésta Aste Nagusia, ojalá, por pedir, José Tomás haga una reflexión para hacer allí el paseíllo. Porque esta es una historia que no comenzó en 2012; la pelea se origina en el lejano 1975. Ojalá sea ésta la última batalla y la victoria definitiva.