icono-sumario Fernando Robleño, arrollado por el primero a portagayola, recibió una cornada de 10 centímetros en el torax

icono-sumario Actitud del mexicano Arturo Macías en su regreso a Las Ventas

Resumen del último festejo de la temporada I LAS-VENTASlinea-punteada-firma1

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A golpe de natural, Alberto Aguilar cuajó al sexto. Y otro golpe, el de verduguillo, que se le resistió varias veces, le impidió cortar una oreja de ley de una desigual, pero interesante, corrida de Palha, que echó el cierre al curso 2016 en Madrid y a la etapa de Taurodelta al frente de Las Ventas. El madrileño, pese a todo, dio una vuelta al ruedo. Hubo otra de Robleño, en el primero, que le infirió una cornada de 10 centímetros debajo de la axila al recibirlo a portagayola. Actitud de Macías en su regreso a Las Ventas.

Fue ese sexto un toro que presentó ciertos problemas en la vista. Cumplió el trámite en varas y puso en complicaciones a la cuadrilla en banderillas. Excelente Iván García, en la brega. Pronto y en la mano, Aguilar le presentó la muleta en los medios y se puso directo a torear al natural. Era el pitón bueno de un toro que, por ahí, mostró nobleza y entrega. Hubo una tanda muy buena, ligada, reunida y con profundidad. Maciza. Le siguieron dos más, igual de jaleadas en el tendido. Se lo pasó muy cerca en una faena con gusto, que tuvo mucho calado. El madrileño, siempre muy cruzado y todavía más templado, logró muletazos de enjundia. Enterró la tizona hasta la yema, pero tuvo que echar mano del descabello. Y salió cruz.

No se empleó el tercero ni en el primer encuentro con Alberto Aguilar ni posteriormente en el caballo. Cabeceó y protestó en el peto. No mejoró en la muleta del torero madrileño. Violento y con genio, soltó siempre la cara. Aguilar porfió con él, pero se encontró un adversario orientado y que buscó siempre al torero, a media altura, con un molesto calamocheo. Firmeza y buena colocación de Aguilar, que trató de sacar partido del toro como si tuviera calidad. Muy por encima.

Fernando Robleño quiso poner pimienta a la tarde desde el primer segundo. El de San Fernando se fue a chiqueros para recibir al de Palha que abría el último festejo del año y de Taurodelta, como empresa venteña.  El animal le esperó y, al acudir a la llamada del torero, lo terminó prendiendo por debajo de la hombrera. A la altura de la axila. Desmadejado en el suelo, el astado volvió a hacer por el torero, antes de salir suelto. Tras retirarse la chaquetilla y el chaleco, permaneció en el ruedo dolorido.

Comenzó el trasteo por doblones para someter a un toro áspero, pero que tomaba la muleta. Hubo una buena tanda en redondo. Rotunda. Otra más. Luego, el trasteo no terminó de tomar vuelo, ya que el toro se aburrió enseguida. Lo despachó de estocada desprendida. Vuelta al ruedo. Tras la misma, pasa a la enfermería por su propio pie.

El cuarto no ofreció posibilidad alguno de lucimiento. El serio burraco de Palha salió muy suelto en los primeros tercios e incluso recibió el primer puyazo del picador que guardaba la puerta. Luego, en la muleta, Robleño hizo un esfuerzo, a pesar de la cornada en la parte posterior del torax. Fue inútil. Tuvo toda la sosería y le costó mucho desplazarse, cuando lo hizo encima, a la defensiva. Robleño, certero con la espada, fue silenciado.

Se vencía por dentro el segundo en el capote de Arturo Macías. El hidrocálido pasó un par de instantes de apuro en un saludo que prolongó después en el tercio de varas con un ceñido quite por chicuelinas. Esperó en banderillas, el toro luso. Sin corregir ese defecto de ‘acostarse’ en el viaje, el burel tuvo cierta transmisión lo que permitió a Macías hilvanar un trasteo de menos a más. Encastado, mejor a izquierdas. Por ahí, le pegó tres buenas tandas en las que hubo naturales sueltos profundos y de buen trazo. Tras el epílogo por manoletinas, hundió a cámara lenta la espada, entera.

Cortó una barbaridad en banderillas el quinto. Un astado serio y muy montado que no ofreció facilidades al torero mexicano, que brindó a su compañero Paco Ureña. Toro exigente que puso a prueba las dosis de valor de Arturo Macías. El azteca no se amedrentó y porfió con el astado, pero no tenía delante materia prima para el triunfo. Dejó buenos muletazos, aunque sin trascendencia en el tendido. Actitud, sin reconocimiento. Se le atragantaron los aceros. Silencio en ambos.

Hierro de Palha - Portugal Plaza de toros de Las Ventas (Madrid). Último festejo de la temporada. Un tercio de entrada. Toros de Palha, bien presentados y serios. De juego desigual, destacaron el encastado 2º y el 6º, bueno por el izquierdo. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Fernando Robleño, vuelta al ruedo y silencio.
Arturo Macías, silencio y silencio tras aviso.
Alberto Aguilar, ovación y vuelta al ruedo tras aviso.