Vídeo resumen de la 31ª de San Isidro I TOROS TVlinea-punteada-firma1

Ismael del Prado > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Ser torero de Madrid. Siempre los hubo. Una honra para el diestro en cuestión. Vitola de orgullo. Cuesta lograr la distinción. Caer de pie en el Cónclave. Pues también los hay a caballo. Rejoneadores de Madrid. Sergio Galán puede presumir de ello. Lo tiene en su ADN. Ocho Puertas Grandes -cuatro San Isidros consecutivos en volandas- lo atestiguan. El conquense, espoleado por su batida en blanco del primer paseíllo isidril de 2017, cortó esta tarde tres orejas destacando la rotunda faena al segundo, que cuajó de principio a fin gracias a los “Amuleto”, “Ojeda” -sensacional en el toreo a dos pistas-, “Titán”, “Óleo” y compañía. Cuadra excelsa. Otro trofeo paseó Lea Vicens. Tiene casta la amazona gala. Por arrobas. Remontó la tarde, cuesta arriba tras una aparatosa caída sobre “Jazmín” en la que se libró de la cornada de milagro. Apretó los dientes con el manejable sexto y, con “Bético” de estilete, arrancó su oreja. Hermoso de Mendoza fue silenciado en ambos. No tuvo el brillo de otras tardes el paso del estellés, silenciado en ambos, que dejó pinceladas de su rejoneo clásico y firmó con “Disparate” los instantes más destacados.

En la puerta de chiqueros, oscura boca del miedo, esperó Sergio Galán sobre el bayo ‘Amuleto’ al encastado segundo. Salió desentendido y a su aire este ‘Pastelero’, que compartía nombre con el encastadisímo ‘Victorino’ de hace cuatro días. Tras un solitario rejón de castigo, sacó a ‘Ojeda’, uno de sus caballos estrella, para protagonizar un importante tercio de banderillas. Buenas batidas clavando a la grupa y, sobre todo, muy templado en el toreo de costado. Lo llevó cosido, a milímetros del estribo los pitones. Ajustados los cambios de pista por los adentros. La faena creció aún más con el tordo ‘Titán’. Un espectáculo ver encelar al toro con sus piruetas. Hasta cinco giros de 360 grados consecutivos en la misma cara del toro. Colosal. Dos cortas con ‘Óleo’ muy reunidas y un rejonazo, caído, pero de efecto fulminante hicieron asomar una marea blanca de pañuelos. Dos orejas y Puerta Grande rotunda.

Salió con pies el quinto de Fermín Bohórquez que, sin embargo, claudicó varias veces luego durante su lidia. Lo desengañó en un palmo de terreno con el otro bayo de su cuadra, ‘Artista’. Batió con pureza luego sobre ‘Roque’. Citando en corto. Faena a más que corroboró con ‘Apolo’. Sendos pares a dos manos en los medios. Reunidos, citando de frente. Con mucha verdad. De perla a perla. Dejó sobre ‘Óleo’ un pinchazo hondo y el animal cayó fulminado de manera sorprendente. Una oreja más para su esportón.

Lea Vicens supo sobreponerse a las complicaciones de su tarde. Casta de la brava amazona gala que no cejó hasta arrancar una oreja del manejable sexto. Salió distraído y con apego a las tablas el ‘Murube’, pero Lea insistió tanto en la salida sobre ‘Bach’ como después con ‘Bético’. Con el negro, estrella de su cuadra, arriesgó de lo lindo. Dio las ventajas al toro, especialmente en una banderilla al violín por los adentros. Muy ceñida. Ahí, rompió su faena. Con ‘Deseado’ y ‘Greco’, en el vistoso carrusel de cortas, mantuvo el interés del público que, pese al pinchazo inicial y el golpe de descabello, pidió con fuerza el trofeo.

Manseó y barbeó el tercero de Bohórquez desde que salió de chiqueros. Lo trató de fijar Lea Vicens con ‘Bach’ de salida, pero el toro, que estuvo a punto de saltar al callejón en banderillas, enseguida marcó las querencias. Clavó buenas farpas al quiebro sobre ‘Gacela’, su caballo del alma, en los momentos más destacados de su faena. Pisó terrenos comprometidos con ‘Bazuka’ para sacar de las tablas al burel, que se aplomó un mundo fuera del cobijo de sus terrenos. Arrimón imponente de amazona gala, que puso lo que le faltó al toro: todo. En ese esfuerzo andaba, cuando a la monta de ‘Jazmín’, negro de pura raza española, perdió pie en las cercanías del parado ‘Murube’ que, al instante, le hizo hilo. Hizo por la montura que, a priori, pareció esquivar las astas, y luego, por Lea, que, magullada, salió milagrosamente de una pieza. Visiblemente mermada y dolorida, tiró de casta para acabar, pese a que se le resistieron los aceros, con su adversario. Fuerte ovación. 

Como el tercero, el cuarto fue otro toro mansurrón y sin fijeza. No tuvo celo en las monturas del jinete navarro. Tiró de experiencia Hermoso para tratar de extraer momentos de brillo, pero fue muy complicado. ‘Alquimista’ buscó encelarlo en corto y ‘Disparate’ llevó, de nuevo, el peso en banderillas, pero no hubo opción de que tomara vuelo su labor. Silencio en ambos.

Había roto plaza un ‘Murube’ ensillado, que tuvo fijeza y celo, pero al que no le sobraban las energías y, además, sangró una barbaridad, a pesar de que Hermoso de Mendoza se lo dejó crudito con un solo rejón de castigo. Lo desengañó con ‘Napoleón’ para contener la fulgurante salida del astado y luego con ‘Disparate’ llegaron los mejores pasajes de su faena. Lo templó de costado realizando ajustadas ‘hermosinas’. Ceñidos también los cambios de pista. A partir de ahí, se hizo evidente la endeblez de la res, venida ya a menos. Trató de remontar con ‘Deco’ y ‘Nevado’, pero no hubo manera. Tampoco ayudó el pinchazo inicial. Silencio.

Hierro de Fermín Bohórquez - España Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Lleno aparente. Trigésimo primera de la Feria de San Isidro. Toros de Fermín Bohorquez, de correcta presentación, mansos en su conjunto, sin fijeza y desentendidos, salvo el noble y codicioso segundo y el manejable sexto. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Pablo Hermoso de Mendoza, silencio y silencio.
Sergio Galán, dos orejas y oreja.
Lea Vicens, ovación y oreja.