Octava de la Feria de San Fermín I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

 

MUNDOTORO > Pamplonalinea-pie-fotos-noticias

6º bis) ‘Diamante‘. Nº 164. Negro mulato. 09/13. 540 kilos, de Toros de Cortés. 

Serio por delante, cornidelantero, bizco del derecho, largo. Se mete por dentro por los dos pitones en los lances de recibo. Se deja pegar el toro en varas, está mucho tiempo debajo del peto, no termina de entregarse, viene al paso, gazapeando, sin entregarse. Así acomete a la muleta, incluso saliendo del muletazo dándose la vuelta al revés, yéndose a tablas, desentendiéndose de engaño y lidiador. Ginés tuvo cero opciones pero lo mató con guapeza.

5º) ‘Emplumado‘. Nº 33. Negro mulato. 09/13. 510 kilos, para El Juli. 

Amplio por delante, de sienes muy amplias, destartalado, de manos altas, zancudo. No termina de pasar en el capote ni de emplearse en el peto. En banderillas muestra un viaje más largo por el pitón izquierdo y por ahí comienza a romper la faena de Julián, en una serie de tres de mucho relajo, verticalizando la figura, con naturalidad, acompañando el viaje a un animal que tuvo nobleza pero escasa raza, que evidenció con su falta de celo. El Juli dio forma a la obra templada, que tuvo grandes registros técnicos y también estéticos, fundamentalmente con la mano zurda. Una pena que el animal apenas transmitiera y no terminara de dar importancia a cuanto hizo el torero, que acabó con él de estocada entera.

4º) ‘Ruiseñor‘. Nº 14. Negro mulato. 09/12. 605 kilos, para Pepín Liria.

Largo, rematado, más estrecho de sienes. No termina de pasar en el capote, se deja pegar en el caballo. Espera en banderillas. Brinda el toro al hijo del maestro Espartaco y comienza en los medios, con un pase cambiado, una faena de mucha determinación, de ataque, torero enrazado, a un toro más templado y suave que sus hermanos. Cuando el toro se acaba y se refugia en tablas, el torero lo busca para concluir faena y tras verse comprometido pegado a tablas, se echa de rodillas y es feamente volteado por el astado, vuelve desmadejado, maltrecho a la cara del toro y se vuelve a echar de rodillas para concluir faena. Bajos los gritos de ¡Pepín, Pepín! entra a matar, se queda en la cara, el toro le pone los pitones en le pecho y le hace hilo por toda la plaza, librándose milagrosamente de un serio percance de uno. Lidia y actuación épica, no recocida por un palco falto de criterio y sensibilidad.

3º) ‘Soleares‘. Nº 90. Negro mulato. 08/13. 540 kilos, para Ginés Marín.

Muy feo de hechuras el tercero, muy alto, de gran alzada, estrecho, sin remate ni hechuras. Humilla en el capote, pero en el peto echa la cara arriba queriéndose quitar el palo. Tampoco es excesivamente castigado. Pronto en banderillas, embiste con cierto son en el templado inicio de faena de Ginés y en la primera serie con la derecha, pero en la siguiente ya se empieza a quedar corto y a defenderse. El torero le da sitio, le pierde pasos, para dejarlo venir y con esa inercia y buscando al toro antes del siguiente pase, dar ligazón al trasteo. Hay algún natural de exquisito trazo y sobre todo, una sensación de convencimiento que interesa al público. Llega también el cierre por bernadinas. Dos pinchazos antes de la estocada final y un aviso se llevan una oreja bien ganada.

2º) ‘Ebanista‘. Nº 159. Negro. 10/12. 510 kilos, para El Juli.

Largo, estrecho, más estrecho de sienes, con longitud de pitón. Coloca más la cara, lo lancea ganando terreno El Juli, abrochando el saludo con una buena media. Tampoco se emplea en el peto, comienza a agriarse en el segundo tercio, donde espera a los banderilleros. Comienza por bajo El Juli, pudiendo al toro pero sin obligarlo. Le pierde pasos, le deja venir para aprovechar esa inercia que hace ver al toro mejor de lo que es, porque parado el animal no tiene recorrido, incluso protesta en los engaños con aspereza. Lo maneja con oficio el torero madrileño, que da consistencia a la faena antes de fallar con el acero.

1º) ‘Jabaleño‘. Nº 133. Castaño claro. 01/14. 520 kilos, para Pepín Liria. 

Toro serio, bien proporcionado, con cuello, muy amplio de sienes. Repite en el saludo de Liria, que se echa de rodillas en el tercio y alterna luego verónicas a pies juntos con chicuelinas para rematar con una media rodilla en tierra en el centro del ruedo. Atacando. No termina de emplearse en el peto, apenas le sangran, y se queda corto en el esbozo de quite de Liria. Echa la cara arriba en banderillas y a la muleta llega algo crudo, con la violencia propia del toro sin atemperar. Liria echa las rodillas al suelo para iniciar faena y allí se queda debajo cuando trata de torearlo en redondo y está a punto de voltearlo. La faena tiene emoción, porque el murciano no renuncia a plantarle batalla. Le pierde pasos, le deja la muleta en la cara y con la inercia del toro dota de fluidez al trasteo. Incluso por el lado zurdo lo maneja con oficio y veteranía, tirando de él, llevándolo embebido, porque el toro busca en cuanto pierde el objeto. Faena intensa, sin un momento de respiro, resuelta de estocada atravesada que asoma. Era complicado cruzar con esa cuna tan desproporcionada.

Hierro de Victoriano del Río - España Plaza de toros de Pamplona. Octava de la Feria de San Fermín. Lleno. Toros de Victoriano del Río (2º y 6º, sobrero, de Toros de Cortés), Logotipo mundotoro crónicas
Pepín Liria, silencio tras aviso y oreja con fuerte petición de la segunda
Julián López El Juli, silencio y ovación tras aviso
Ginés Marín, silencio tras aviso y silencio

linea-punteada-firma1