La primera corrida de la feria ‘Toros y salsa’ en Dax fue el típico espectaculo de un concurso de ganaderías: tercio de varas espectaculares y poco lucimiento artistico.

Abrió el festejo un muy serio toro de Miura, violento de salida, que acudió de lejos tres veces al caballo con alegría y luego se quedó bastante corto en la muleta de Luis Francisco Esplá. Lo mató de un feo sartenazo.

En segundo lugar se lidió un esplendido toro de Cebada Gago, de una bravura agresiva y violenta en tres puyazos más un encuentro en la suerte del regatón, por la cuál fue muy ovacionado el jovén picador Juan Francisco Presumido. El astado tomó con fiereza dos excelentes tandas de muletazos por el lado derecho, pero luego se fue a menos. Seguro, inteligente y muy valiente anduvó Fernández Meca, quién mató de una estocada honda y desprendida de lente efecto.

El toro de María Luisa Domínguez, alto, bravo pero flojo, tuvó mucha clase pero algo de sosería. Espectacular con los rehiletes, Antonio Ferrerano pudó lucirse con el percal y mató en dos viajes.

Más vareado y cornicorto fue el toro de Cuadri, que acudió al paso al caballo pero que luego dio un excelente juego. La faena de Esplá resultó pulcra, aseosa pero careció de quietud y de hondura. Además tardó con los aceros, pinchando una vez y
fallando dos veces con el descabello.

El toro más completo fue sin duda el del Marqués de Albaserrada, muy aplaudido de salida por su magnifica presencia. Tomó dos puyazos con bravura, antes de un tercer encuentro en la suerte del regatón, dando Chano Garrido un excelente tercio de varas. El toro embistió con franqueza, con el único defecto de calamochear, por lo cuál el trasteo de Meca fue de altibajos. Una excelente estocada le valió la única oreja del festejo.

El último astado, de Adolfo Martín, cumplió en tres encuentros con el caballo, pero luego se quedó cortó y complicado. La faena de Ferrera fue la de un valiente pero no pudó ser brillante. Mató de una media y dos descabellos.